VI. Unión prohibida

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He descubierto cosas interesantes de las distintas razas de monstruos, pero me centraré en una muy peculiar: el Zing.

Las brujas parecen poder suprimir dicha magia desconocida. Las momias son capaces de amplificar esa magia, sintiendo más que los monstruos comunes. Los vampiros muestran fidelidad absoluta. Los hombres lobos son protectores hasta la muerte. Es hermoso, impresionante e interesante a la vez. Sin embargo, existe algo que me llamó la atención: las mezclas.

Las relaciones interraciales son desconocidas para mí, lo reconozco, porque no he tenido oportunidad de conocer a quien sería mi Zing, sin embargo, en un momento de soledad se me ha ocurrido que esa monstruo pudiera no estar entre los vampiros, sino en otra raza.

Todas y cada una de las razas de monstruos tienen prohibido enamorarse y casarse con otro monstruo que no sea de su especie, vampiros con vampiresas, hombres lobo con mujeres lobo, brujos con brujas, etc.

Cuando ocurre una interracial, la persiguen y asesinan.

Lo he visto, y cuando pregunté por qué lo hicieron, los monstruos no supieron responderme con claridad. Fue un simple: «Eso no debe ser».



Cuatro días, ese fue el tiempo que los dos duraron en la habitación de Dennis, aprendiendo a cómo vivir de esa peculiar forma, como si estuvieran soldados al cuerpo del otro. Al mejor estilo de los gemelos siameses. La misma noche que Vlad les dio aquella clase, los dos decidieron quedarse en la cama, apapachados, disfrutando de la televisión, las películas que podían pedir por servicio al cuarto así como las comidas y dulces que mandaban a traer.

Ser el nieto del dueño tenía sus ventajas.

Las dos primeras noches fue un mundo de complicación para ir al baño, ducharse o cambiarse la ropa por una pijamas, aunque encontraron la forma de resolverlo ayudándose mutuamente en algunos aspectos, como echándole una mano al otro cuando se estuviera cambiando.

En el transcurso de las cuatro noches Dennis y Winnie recibieron la visita de Mavis y Jonathan, Drácula y Erika, Wayne y Wanda, unos cuantos de los hermanos de Winnie, Chuchi y Scarlett. Los adultos preguntaban por qué estaban en esa situación, a lo que Dennis les respondió con la verdad, o bueno, parte de la verdad. No es mentir, cuando en teoría sólo se oculta información. Les dijo que estaba buscando métodos de cortejar a Winnie, para invitarla a salir y obtener un sí, pero sin querer se topó con un libro que tenía una maldición, la cual le extraía la esencia.

Luego el mando lo tomaba Winnie, relatando su parte de la historia, que sorprendió a Dennis por haber olvidado aquello. Que Vlad lo salvó, con ayuda de Winnie, pero su esencia se rehusó a entrar en su cuerpo y una parte quedó en ella, lo que los dejaba en ese estado siamés. Debían estar juntos y no separarse más de un paso porque la esencia de Dennis resonaba con la de Winnie y les causaba un enorme dolor. Y tuvieron que demostrarlo.

Con Chuchi fue difícil ocultar el hecho de que la búsqueda que había hecho fue para reconciliarse con Winnie, pero bastó con que su hermana le pusiera un alto diciéndole que estaba preguntando demasiado, para que Chuchi se encogiera de hombros y se fuera por ahí. Scarlett fue más sencilla, ella no preguntaba cosas difíciles, sino qué sentía que no pudieran alejarse del otro, y venía trayendo informes diarios sobre los hermanos vampiros.

Eran sospechosos, pero se limitaban a tomar una que otra actividad del hotel, luego desaparecían varias horas y bien entrada la noche se les veía volando por los alrededores del hotel.

Unique ZingDonde viven las historias. Descúbrelo ahora