Sakura estaba sentada en el cómodo sillón de tres cuerpos del living de su departamento de casada, abrazando un cojín verde. Se sentía entre pensativa y confundida por la clase que había tenido el día de hoy.
Uno de sus profesores había tenido que retirarse antes por un trámite y sus compañeras armaron un circulo muy cerca de ella y empezaron a hablar de los distintos sobrenombres que tenían con sus parejas. Las palabras y las risas de las chicas, habían sonrojado a Sakura quien guardó todo en su bolso cruzado con la idea de salir de ahí.
—¡Alto ahí, Li-chan! —una de sus compañeras, de largo cabello naranjo y ojos verdes, la detuvo. Sakura giró para verlas, un tanto nerviosa.
—¿Sí? —preguntó, tratando de calmar su corazón, el cual siempre se sobresaltaba cada vez que escuchaba su nuevo apellido. Es decir, más de cinco veces al día.
—Eres la casada del grupo, ¿cómo llamas a tu esposo? —le preguntaron con mucha curiosidad. Sakura frunció el ceño, confundida.
—¿Shaoran? —respondió, con duda—. Llamó a mi marido por su nombre, no usamos sobrenombres.
—¡¿Cómo qué no?! —su compañera de ojos claros y cabello negro, la observó perpleja— ¡¡Yo con un marido como el tuyo, le tendría miles de sexys apodos!!
Sakura las miró con los ojos entrecerrados, no era novedad que sus compañeras habían quedado encantadas con su marido cuando éste la vino a buscar la semana pasada.
—¿Y dices que tiene nuestra edad? —Sakura firmó, sin quitar el ceño fruncido. Desde la secundaria, siempre le había molestado que miraran a su marido de esa forma.
—No necesito ponerle ningún apodo a mi marido, porque ambos amamos nuestros nombres, tanto que no podemos quitar ni una letra —y tras su orgullosa respuesta, se despidió de sus compañeras y salió del salón.
Al llegar a casa, todo su ánimo, cambió.
Se sentó en el cojín y empezó a pensar. Bien, no era mentira que amaba el nombre de su marido y las reacciones que provocaba en él cuando lo pronunciaba en chino.
—¿Sakurita, que sucede? —la voz de Kero, hizo que levantara su mirada verde hacia su guardián.
—Pensaba en un sobrenombre para Shaoran —respondió, y corrió la vista hacia el cuadro de ambos que estaba en una de las paredes.
—¿Y si lo llamas Mocoso? —exclamó cómicamente— ¡Ese le viene pintado! —dijo riéndose— ¡Y está acostumbrado!
—¡¡Kero!! —protestó la chica, lanzándole el cojín.
—Bueno, ya dejo en paz a tu lobito y me voy a seguir jugando video juegos —elevó su puño—. No dejaré que me vuelva a ganar ese mocoso...
Sakura miró a Kero irse, inclinando un poco la cabeza «Lobito» la sonrisa se le torció... Quizás probaría con ese... a ver si conseguía el mismo efecto que «Xiaolang»
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Junto a Ti
Fiksi Penggemar31 días, 31 drabbles. Tras todo lo vivido en Sakura y las Cartas, Sakura y Shaoran siguieron juntos afrontando cada desafio de la vida. ¡Si bien la historia no tiene orden cronologico, al final del reto, colocaré el orden en que lo pueden leer si bu...
