Las decepciones causan un gran dolor, Brooke no lo sabía hasta que la persona que más amaba rompió su corazón, Justin y su egoísmo simplemente cambiaron todo.
En donde dos mejores amigos se rompen el corazón.
Inicio: 2013/2014.
Estado: En edición y...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
— ¡Justin! Justin ¿Dónde vamos? — Pregunté desesperada y bastante enojada también.
— Has estado preguntándome donde vamos hace una hora, nena. — Bufé sonrojándome y me acomodé en el asiento cruzando mis brazos.
— Tú llegaste y me sacaste de mi cómoda cama Justin, a mi no se me puede hacer eso. — Gruñí, en resumen Justin me fue a buscar en la mañana y me saco a patadas de mi cómoda cama, me había enfadado, no me sentía bien, solo quería estar en mi cama, ver una película de amor junto a un gran tarro de helado cuando de repente llega él y me dijo que me tenía una sorpresa, acepte a rabietas pero acepte, aún tenía mis ánimos por el suelo, tan solo habían pasado dos semanas de lo sucedido y no entendía cómo Justin hace como si nada hubiera sucedido.
– Llegamos. — Sonrió Justin emocionado. Miré por la ventana era una casa, mejor dicho una mansión ¿De qué va esto?
Bajamos de su auto y caminamos en dirección a esa gran mansión, unos porteros nos dejaron entrar y al momento de golpear la puerta un chico mágicamente la abrió era alto castaño y de ojos cafés.
– ¡Hola! — Exclamó emocionado, imposible... Es imposible.
— ¿Cómo estás, hermano? — Pregunta Justin luego de un abrazo fraternal.
— Perfecto, hola Brooke, soy Cameron Dallas.
Apenas salían las palabras de mi boca y eso a Cameron pareció divertirlo, nos hizo entrar y mi mirada se fijó en todos y abrí mis ojitos como dos platos al ver quien estaba allí.
— ¿Shawn? — Solté ligeramente sonrojada y caminé hasta él abrazándolo con timidez.
— Hola, Brooke.— No entendía como es que todos allí sabían mi nombre sin embargo aquello se esfumó cuando él me correspondió al abrazo.
— Amo como cantas, tú voz... Es increíble, la adoro. — Me di cuenta de que todos allí miraban la escena sonriendo menos Justin, su mandíbula estaba tensa y parecía molesto.
— Hola Brookie, soy Nash Grier. — Dijo él mirándome con esos ojos celestes que enamoran al instante, Dios es más guapo en persona que en los videos.
— ¿Qué tal bae? soy Taylor Caniff. – Esté chico me encantaba, era maduro y sobre todo gracioso.
- Hola, Brookie, soy Matt Espinosa.
— ¡Oh por dios amo tus vines! Eres increíble. — Aplaudí contenta como una niña pequeña y él sonrió satisfecho.
– Hola princesa, soy Carter Reynolds. – Por fin, los conocí, joder son ellos.
— ¡Oh Dios, amo en la forma en la que asustas a tu madre! Es cruel pero gracioso a la vez. — Él sonrió tímido pero halagado a la vez.