Contenido BL+18 (si no te agrada, no leas) Historia compuesta de varios OneShort o TwoShort.
¿Se han preguntado como es la intimidad entre Arthit y Kongphob? ¿O si es que la tienen?
Pues esas miradas sensuales y provocativas de Kong han logrado qu...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
[Narrado por Kongphob]
Suspiro. Mis ojos están fijos en el mar frente a mí, aunque realmente solo veo sin ver. Mi mente viaja por los recuerdos junto a mi novio. Sonrío nostálgico sacando de mi bolcillo una medalla de engranaje. Una pulsada de remordimiento golpea mi estomago al recordar a la nong que acababa de rechazar, pero no podía simplemente aceptar ese engranaje y tampoco darle alguna esperanza. La nostalgia aumenta cuando recuerdo el momento en que yo mismo entregué mi engranaje un par de años atrás.
Otro suspiro escapa de mis labios. Dos años. Habían pasado dos años desde aquel día en que mi medalla de engranaje, mi corazón, fue aceptado.
-Te extraño... -Digo en un susurro. Desearía que P' estuviera aquí conmigo, pero ahora él es un adulto, tiene las responsabilidades de su trabajo. Debo ser paciente. Juego con la medalla en mis manos. Desearía que estuviera aquí. Un minuto. Un minuto para ver su sonrisa, incluso su ceño fruncido o escuchar su voz reprendiéndome por alguna tontería. Me rio de mi mismo al pensar en eso.
De pronto siento algo helado en mi mejilla y me alejo un poco. Una sonrisa tira de mis labios al reconocer la mano que sostiene el vaso con cerveza. Conozco esa pulsera, esa mano...
Y no podía ser más feliz por verlo sentado junto a mí.
Hablamos y pasamos un agradable momento. Me hace realmente feliz tenerlo a mi lado. Sonrío ante las burlas y juegos de nuestros amigos. Se siente realmente bien poder estar tranquilamente rodeado de nuestros amigos que saben de nuestra relación. Me hace sentir cómodo, seguro.
Mientras hablamos y bromeamos siento como la mano de Arthit toma la mía debajo de la mesa, sin siquiera cambiar su expresión o voz. Sonrío mientras aprieto un poco su mano. Esto es mejor que escucharlo regañándome, me digo tratando de ocultar mi sonrisa, para no ser tan obvio ante nuestros amigos. Aunque no puedo ocultarla cuando Bright desmiente la historia que me había contado P' casi una hora atrás. Ni siquiera me importa que suelte mi mano, al saber que se esforzó por llegar aquí, por cumplir su palabra de venir.
Cuando nuestros amigos se burlan de P' por la foto que acaba de tomar puedo ver por el rabillo del ojo como la chica nos mira desde una mesa cercana. Mierda. No esperaba que se enterara así. Aunque no pudiera corresponder sus sentimientos, no quería lastimarla.
Me muerdo el labio inferior sintiéndome un poco culpable, pero ya no puedo hacer nada. Apenas escucho a Bright diciendo que irá a dormir un poco antes de irse por estar perdido en mis pensamientos.
Ante las burlas de nuestros amigos, la mirada fulminante de mi novio y sus quejas por tomarlo desvergonzadamente de la mano delante de todos lo jalo para ir a caminar por la playa.
Caminamos en silencio, no uno incomodo, más bien es acogedor, tranquilizador; sin tomarnos de la mano, pero a poca distancia el uno del otro, nuestros hombros se rozan de cuando en cuando. Me gusta estar con P' de esta manera tranquila, disfrutar de su compañía.
-P'... -le digo deteniéndome, él solo imita mi acción y dirige su mirada a mí, esperando que hable-. Gracias... -él levanta una ceja sin comprender-. Por venir, a pesar de tener trabajo. Te lo agradezco -Digo con una sonrisa, acercándome lentamente a él.
-N-no sé de que ha-hablas -Dice avergonzado. Veo como sus mejillas se tiñen levemente de rojo, antes de que desvíe su mirada.
Me acerco más, haciendo que nuestros cuerpos se toquen, rozo apenas su mejilla con la punta de mi nariz.
-¡Kongphob! -Dice avergonzado, tratando de retroceder. Pero se tropieza y al tratar de evitar que caiga de espalda lo tomo de la cintura, pero ambos caemos en la arena. Apenas reacciono a poner mi mano en su cabeza para que no golpee contra la arena.
-¿Estás bien? -Pregunto enderezándome, quedando de lado, pero aún muy cerca de él. Lo veo dejar caer su cabeza atrás con un suspiro adolorido.
-Esto es tu culpa -me dice con una mirada furiosa que hace que un escalofrió que no se identificar recorra mi columna- ¿Qué no puedes controlarte? ¿Tienes que hacer siempre tus tonterías en público? -Me reprende mientras se endereza y me empuja por el pecho haciéndome recostar en la arena y que el quede más elevado que yo, con su codo recargado en la arena.
-Pero P'... -digo fingiendo una mirada inocente- si yo no he hecho nada -lo veo poner los ojos en blanco y no puedo evitar que una sonrisa escape de mis labios-. Además... -digo enderezándome un poco y pasando una de mis manos por su cuello hasta sostener su nuca e inclinarlo un poco para acercar nuestros rostros-. No hay nadie cerca...
P'Arthit hace una mueca de disgusto y trata de retroceder, pero ejerzo un poco de fuerza en la mano que tengo en su nuca y lo tomo del brazo con la otra mano para evitar que huya de mi mientras me acerco a sus labios...
-Oohh... -Dice de pronto sorprendido, poniéndose de pie casi de un brinco, haciendo que frunza el ceño y un gruñido se escapa de mis labios.
Me senté en la arena viendo a la dirección en la que ya Arthit caminaba. Oohh... ya entendí su sorpresa: un columpio colgaba de un lugar cercano a donde estamos. Me pongo de pie resignado y camino detrás de Arthit. Sonrío al verlo sentarse sonriendo en el juego.
-¿Te empujo? -Pregunto divertido al estar cerca de él.
-Cierra la boca -Me dice señalando con su mano el espacio a un lado de él.
-¿Quieres que te acompañe, P'? No esperaba que fueras tan romántico -Pregunto acercándome con la intención de sentarme.
-Ya no. Eres molesto -Dice bloqueándome el paso, sentándose en el medio y estirando sus brazos para tomarse de la cuerda como si fuera a columpiarse.
Sonrío.
Estiro mi mano izquierda y acaricio su brazo derecho, apenas tocando la piel con la punta de mis dedos. Una sonrisa satisfecha estira mis labios al ver como su piel se pone chinita.
-¡Deja de hacer tonterías! -Grita apartando su mano y se acurruca lo más que puede de su lado del columpio mientras me siento.
Nos sentamos en silencio. Pero ya no es ese silencio cómodo, es uno más bien nostálgico. No quiero que se vaya. Además, me preocupa que viaje a esta hora...