NARRA YURITZI
Es absurdo cuando las personas son cegadas por la desesperación, dicen saber que yo fui la culpable, dicen que estoy loca que el accidente me ha dejado inestable, todos los días me defiendo a gritos, todos los días utilizo mi energía tratando de pedir ayuda, lamentablemente el ser humano ha dejado de tener compasión por los demás.
El día de hoy dejo el hospital, las heridas mas graves han sido sanadas, mi cuerpo aun duele pero mi corazón mas, hoy sera mi primera audiencia ante el juzgado, solo quiero escuchar pena de muerte y que me maten de una vez, si no me quieren ayudar ni escuchar al menos pido que acaben con mi vida lo antes posible.
La enfermera me entrega un cambio de ropa de ella misma ya que con la ropa que llegue estaba tan deteriorada que la tiraron a la basura, me quito la ropa y quedo completamente desnuda frente al oficial que me mira atentamente, según el no tengo derecho a la privacidad.
Después de cambiarme el oficial coloca nuevamente las esposas en mis muñecas y comienza a empujarme a través de los pasillos del hospital, un silencio sepulcral reina en el hospital todos me miran atentamente en silencio, las madres toman a sus pequeños abrazándolos, protegiéndolos como si yo fuera un animal y no una persona.
Al salir del hospital una camioneta de la policía me espera con las puertas abiertas, de un empujón el oficial me mete a la camioneta haciendo que me duela el cuerpo.
-Compañero debes llevar rápido a esta perra, tengo hambre y mi esposa me espera en casa- Dice este riendo a carcajadas, yo le lanzo una mirada de desprecio al notarlo el idiota me propina una abofeteada y mes escupe en la cara.
-A esta perra no le enseñaron modales en su casa- Me propina unos cuantos golpes mas.
El resto del camino ya no me molestan comienzan a hablar sobre un nuevo burdel al cual quieren ir sin que sus respectivas esposas se enteren.
Tras pasar una hora de camino llegamos al gran edificio de justicia, aquí me dictaran pena de muerte, miles de reporteros están a la espera de mi llegada y aparte muchas adolescentes con pancartas, los oficiales me ayudan a bajar y comienzan a arrastrarme entre la multitud, cientos de reporteros me hacen preguntas sin sentido, las cámaras se enfocan en mi cara, micrófonos se pegan a mi boca y después una oleada de adolescentes comienza a lanzarme huevos, harina gritándome miles de insultos.
Entramos al edificio y los oficiales se encargan que ningún reportero entre, ellos comienzan a guiarme por una serie de pasillos, hasta llegar a una puerta en la cual hay un letrero que dice "sala de audiencia 1" .
Entramos cuando el letrero se ilumina en rojo, hay un estrado, dos escritorios, un jurado y un publico que esta a la espera de mi sentencia, entre el publico puedo divisar a ese tal park jimin junto con sus lacayos que no se separan de el, nuestra mirada se cruza por unos segundos, tratamos de sostener la conexión pero el oficial me empuja y hace sentarme en uno de los escritorios, el juez aun no ha llegado y en la sala el silencio reina.
Después de unos minutos un oficial anuncia la llegada del juez.
-¡Todos los presentes pónganse de pie para recibir al juez!
Todos nos ponemos de pie un señor grande, piel morena, cabello plateado entra en la sala con una bata negra acompañado por tres personas mas, toman posiciones, cuando este toma asiento los demas lo imitamos.
-Doy inicio al caso 05081998 en contra de la acusada por privación de la libertad, intento de homicidio culposo, robo de dinero, daños a la salud y todo aquel que la corte vaya determinando, fiscales por favor comiencen-
Dos personas se ponen en pie y comienzan con el relato de los supuestamente hechos ocurridos, comienzan a presentar prueba tras prueba, llaman a testificar a park jimin y a sus compinches, no me queda mas que escuchar atentamente, mi supuesto abogado finje escuchar atentamente se muy bien que el no alegara por mi inocencia.
Al terminar sus discursos el juez vuelve a tomar la palabra.
-Abogado el testimonio de la defensa- El abogado mira para todos lados como si de repente se acordara que estaba en un juicio.
-Ninguno por mi parte señoría-
Un enojo comienza a correr en mi ¿acaso nadie me escuchara? ¿que les pasa? ¿nadie cree en mi inocencia? un impulso me hace ponerme en pie.
-Yo quisiera testificar-
Todos sueltan exaltos de asombro, los murmullos se hacen presentes.
-¿Usted confesara los cimenes cometidos?-Me pregunta el juez mirandome fijamente.
-Testificare mi inocencia- Todos me miran absortos, los murmullos se hacen presentes.
-Esta bien sube al estrado- Todos ponen cara de asco y yo triunfante subo a este, un oficial se me acerca.
-Levante su mano derecha y la izquierda coloquela en el libro de leyes, repita después de mi....."yo juro que dire la verdad y nada mas que la verdad, lo que diga puede usarse en mi contra, no puedo levantar falso testimonio o sere encarcelada por dos años mas" -
Después de decir las frases comienzo a relatar sobre como fui privada de mi libertad, sobre como yo también fui victima, el fiscal comienza a interrogarme haciéndome parecer una estúpida.
Al terminar vuelvo a mi lugar.
-Señoría permitame pedirle eliminar el testimonio de la acusada-
-¡¿Pero por que?! ¡¿que te pasa idiota?!-Grito a todo pulmón, me defenderé hasta mi ultimo aliento de vida.
-¡Señorita contrólese o sera expulsada de la sala!- Me amenaza el juez.
-Le hago entrega de los estudios realizados en el hospital los cuales comprueban que la señorita no esta del todo en sus facultades mentales- El fiscal entrega mi historial clínico.
-¡Hijo de puta! ¡me llamas loca! ¡Loca esta la puta de tu madre!- Comienzo a gritarle cuanta obscenidad se me ocurre.
-Declaro que la señorita sea internada en el psiquiatra mientras se lleva a cabo las ultimas averiguaciones, allí estará a la espera de sus sentencia, nos vemos en tres meses para la audiencia final ¡se cierra la cesión!-
Todos comienzan a abandonar la sala, ese tal jimin me lanza una mirada de victoria los oficiales me arrastran nuevamente a la camioneta.
Estos conducen con velocidad en menos de 15 minutos llegamos al psiquiatra en donde tiene internados a los locos homicidas, es una mini carcel para enfermos mentales.
Me ingresan a una habitación la cual esta tapizada de blanco, me quitan las esposas y me dan una patada en el vientre derribandome dentro, ni si quiera me molesto en ponerme en pie, me hago volita abrazo mis rodillas y dejo que las lagrimas comiencen a salir desconsoladamente.
***
Un mes y medio ha pasado desde que llegue aquí, jimin viene a verme de vez en cuando pero no me dice nada solo se limita a sentarse a un extremo de la sala a mirarme fijamente, lo cual le agradezco, a pesar de ser el culpable de mi sufrimiento agradezco que el venga a hacerme compañía de vez en cuando.
La psicologa del edificio se ha convertido en una buena amiga, ella no cree que este loca, es mas me ha hecho un sin fin de estudios que demuestran que yo no tengo ningún problema mental.
Incluso un día me dijo que ella creía en mi inocencia, no se si lo hizo para hacerme sentir mejor pero ella me dijo que me ayudara a investigar y así lo creo, al menos eso quiero creer.
Y así comienzan a pasar los días encerrada en un maldito lugar en el que ni si quiera puedo dormir por que en el día la cosa es tranquila pero en la noche los gritos de los pacientes se hacen presentes como si estuvieran en el infierno, mi infierno tiene nombre y no es la cárcel ni un psiquiátrico, mi infierno se llama "PARK JIMIN".
NOTA
Se que este inicio es un tanto flojo pero es necesario en la historia, ya comenzaremos con el verdadero desenlace de la historia, gracias por leerme.
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YO NO SOY ELLA
FanficTras ser secuestrada, torturada y mutilada de diferentes formas Yuritzi despierta en el hospital, encontrándose con siete par de ojos de desconocidos, esposada a una cama le comienzan a decir cargos policiales que según ellos ella cometió. Lo que...
