-¿No te habias ido?
-Soy un alma libre. Decido donde voy o donde me quedo
-Espero y no se te acostumbre venir muy seguido por aqui
-Eso depende de las circunstancias
-¿Como estan tus heridas?
-Mucho mejor. Que clase de humana usa ese tipo hierbas
-¿Una que conoce un poco de medicina?
-Enseñame -Este tipo estaba loco
-Aunque lleve años enseñandote nunca lograrias preparar siquiera un antídoto
-¡Hey! ¿Dudas de mi capacidad?
-No te conosco. Creo que eso responde a tu pregunta
-Si lo hace pero quiero aprender
-Primero muestrame tus heridas
-Te dije que ya sanaron -No entendía su terquedad
-Muestrame o no te enseño -Bufó y sacó su prenda
-Que... No tienes ninguna cicatríz ¿Como es posible? -Su cuerpo estaba intacto. Ninguna herida
-No te incumbe. Ahora te mostré lo que querias, enseñame
-¿Para que quieres saber de medicina si tu cuerpo puede regenerarse solo sin necesidad de ser curado?
-No siempre pasa eso... -Lo ví extrañada. Que pasaba por su mente
-Necesitas mucha practica -Podía aprovechar esta situación si queria volver a comer algo más aparte de pan
Asintió y le enseñé lo básico mas él... no entendía nada de lo que explicaba. Así pasaron días y semanas pero se le era imposible entender la diferencia entre una hierba mala y una flor
-Esto es tan complicado
-Te lo advertí -Su frustración lo llevaría al enojo si seguia así
-¡No puedo!
-Ten calma con esto. Trata de combinar los materiales correctos o estarás en graves problemas
-No sé qué es qué -Estaba confundido. Algunas hierbas se diferenciaban por el fuerte olor que emanaba de cada una de ellas pero Natsu no podía diferenciarlas
-Mi olfato es muy delicado. No puedo hacerlo -Al fin se habia rendido
-Dime por qué quieres aprender a preparar medicinas -Si. Él no lo necesitaba
-Te lo mostraré -Era casi media noche
-Es muy tarde -No dijo más y siguió el camino en donde anteriormente habia sido atacado
-Dudo que puedas volver sola -Volteé hacia atrás y esto era extraño. Sentía que los árboles se movían pues por todo lo que pasamos no estaba
-Quiero volver.
-Te lo acabo de decir. No podrías volver sola, a no ser que quieras perderte y ser tragada por otros animales vagabundos de por ahí -Una sonrisa tonta se formó en su rostro
-¿Falta mucho? -Él no respondía
-Es-espera. Vas muy rápido -Comenzaba a cansarme pero él iba aún más rápido
-Natsu... -No podía alcanzarlo
Cerré los ojos agotada. Necesitaba descansar
-Rubia -Los volví a abrir viendo al chico sacudirme sin delicadeza
-¡Duele!
-Llegamos -Era un lugar distinto al anterior
-Donde estamos
-Este desastroso lugar era mi hogar -Pequeñas cabañas quemadas, la madera vieja y cenizas de hace mucho se encontraban frente a mí. La tierra estaba muerta
-¿Qué pasó? -Era un pueblo abandonado, muy lamentable
-Cazadores. Ellos causaron todo esto -No podía ser. Seguí caminando un poco mientras Natsu iba por otro camino, pequeños muñecos de trapo. ¿Habian niños en este lugar?
-Una humana -Oí una voz derrepente
-¡Que hace aqui! -De pronto más voces se unieron y junto a ellos, salían de entre las casas quemadas. ¿Lobos?
Estaba rodeada. Recordaba esta situación, mostraban sus colmillos con ganas de matar. Estaban muy enojados
-Natsu... -Retrocedí de a poco. Pero para mi suerte, el nombrado apareció a tiempo
-¿Tu la trajiste? -Un anciano salió detrás de los lobos haciendo que estos se detuvieran
-Ella nos puede ayudar -Estaba confundida. Que pasaba, como es que habia llegado a esta situación
-Natsu. Tu más que nadie en esta aldea sabe que los de su especie son los culpables de nuestra calamidad -La molestia de aquel hombre era muy notoria
-Ella no es así
-Como estás tan seguro -El anciano estaba enojado
-Salvó mi vida de los cazadores -La jauría comenzó a murmurar de inmediato
-¡Silencio! Tus heridas sanaron más rapido de lo normal. Pero ella no es bienvenida aquí
-¡Nos puede ayudar a sanar a los que están heridos! -¿Heridos? ¿Es por eso que él queria aprender?
-No confío en esa humana. Su olor es muy distinto a los demás y no puedo saber si es buena o mala, esto significa que es un peligro. Devuelvela a donde pertenece o... -Su bastón resonó contra el suelo y los lobos se pusieron a la defensa
-Abuelo. Siempre obedecí tus órdenes pero ahora quiero ser de utilidad. Ella puede curar sus heridas ¿No buscabas eso? Esta mortal puede crear medicina para los más pequeños -Estaba en lo correcto. Habían niños en este lugar. El silencio del anciano lo hacia dudar
-Lo pensaré, hasta entonces. No estés tan cerca de ella -Su mirada fría causó un estruendo en mi interior. Los lobos se esfumaron al instante
-Qu-e acaba de pasar -Aún estaba asustada
-Ahora sabes la razon del por qué queria aprender a usar esas hierbas -Dió un gran suspiro
-¿Niños heridos?
-El abuelo lo pensará. Volvamos -Lo seguí sin decir nada al respecto
Llegamos a mi cabaña luego de unas horas
-Natsu -Antes de dar la vuelta e irse. Se detuvo
-¿Por qué me llevaste ahí? ¿No temes a que talvés te traicione? -Giró la mirada hacia mí
-No lo harías -Por un momento pensé que él tenía miedo
-Eres muy torpe. Nadie te creería -Estaba equivocada
-¡Ya vete! -Caminó entre la oscuridad desapareciendo junto a la maleza. Era extraño, ya no me sentía sola
Observaba el cielo. Hoy habría una tormenta sin duda, las nubes estaban más oscuras y no habia ni una sola estrella. Se observaba tan lamentable ¿Por qué?
Otro aullido hizo que volviera a mi estado normal. Era nuevamente él
ESTÁS LEYENDO
Mundos Distintos
Random-¿Crees en mis palabras? -Yo, tengo miedo -Sentí algo por tí. Una bestia que llega a querer a una simple humana en mi mundo, es un pecado -Es injusto -El destino es injusto. Lucy
