Amordazada, asustada y exhausta se encontraba aquella mujer de ojos, color miel. Nunca pensó que sus posibles asesinos fueran tan atentos de llevarla a su propia casa
-Es encantador verte así, pero me aburro -Un estruendo se sintió tras la llegada de aquel hombre de luto
-Tenemos una pequeña visita, Lucy -Rena sonriente maliciosamente vio a los ojos a Gray, y junto a ella, unas llaves
-Es toda tuya. Aún no puedo creer que Natsu haya hecho tal tont- -Aquellos chismes se desplazaban como el frío aire de invierno
-Largo -Sus ojos admiraban aquellas frías palabras, suponiendo que si no lo hacía, tendría el mismo destino que sus ex-parientes
La muchacha, asustada y curiosa por la charla, no sabría visualizar lo que pasaba o, lo que pasaría
-Diviértete, Gray -Con una sonrisa codiciosa, cerró el trato con un portazo, alejándose o huyendo a quien sabe donde
Los ojos cansados de Gray daban a entender que había pasado una mala noche. Pues quien en su sano juicio se encontraría bien después de perder a toda su familia en una sola noche, y más, en manos de su ahora, peor enemigo
La amargura brotaba al recordarlo de nuevo, esa facción en el rostro pálido de su mujer. El enojo surgía, posiblemente se desahogaría con quien tenía en frente, a pesar de haber formado lazos de amistad con ella, era la culpable de que Juvia estuviera muerta. La lanza de al lado permanecía intacta, pero Lucy tenía un mal presentimiento
Inesperadamente las ataduras se hacían mas flojas, confundida y aturdida pero sin perder la esperanza. Preguntó lo que no debía de hacer
-¿Por qué? -Su silencio hizo que ella se alejara lentamente hacia la puerta pero era muy tarde al fijarse que el gran hombre ya sía junto a ésta
-¿Gray? -Su mirada oculta preocupaba. Y era verdad, sin pensarlo más. Gray tenía sujeta su delgado cuello entre sus manos. La sorpresa fue tan impredecible
-De,detente -El ceño fruncido de aquel furioso hombre había echo que sus sentidos desaparecieran por unos instantes, el agarre se tornaba más violento pues las manos apretaban cada vez más y sus pies ya no tocaban el piso tallado
El frágil cuello de la pequeña y confundida humana se podría romper en cualquier momento pero antes de ser asfixiada por completo, su cuerpo dolido impactó contra una pared ferozmente haciendo que las pulmones recuperaran el aliento con dificultad, soportando el dolor de casi todo el cuerpo
-Qu-que pasa, Gray -Tosiendo, una y otra vez lograba que la calma permaneciera pero no por mucho
Nuevamente sujetó una de sus brazos y la estampó contra la pared, esta vez dejándola quieta
-La perdí por su culpa, ahora pagarás por él -Y nuevamente tiró de su cuerpo herido contra el piso, esta vez ahorcándola con mas brutalidad. Sabía en su interior que aquel salvaje vendría por ella, mas no lograba que Lucy gritara por ayuda, solo aquellos ojos cristalinos lograban que por un momento Gray tomara consciencia aunque, no fue así, pues su ira aumentó cada vez más
Cada patada que daba se debilitaba con el pasar de los minutos, la fuerza se le era muy limitada y su voluntad por seguir forcejeando estaba desvaneciéndose
-De,detente por favor -Su respiración agitada lo hacía más difícil para ella. Odiaba tener un cuerpo tan débil
-A,ayuda -Sus ojos entrecerrados y su mente casi inconsciente lograban ver a Juvia detrás de él, con un rostro triste y melancólico
***
-Gajeel ¡Corre! -La pequeña y angustiada niña corría junto al gran hombre en busca de alguna criatura que pudiera darles el paradero de Natsu. Sabían de su delito pero aun había tiempo de advertirle
-Levy, no los encontraremos -Un paso en seco sorprendió al chico que iba detrás
-Gajeel, al menos quiero evitar que otra desgracia se desate. Sé que Lucy haría lo mismo
-Lucy se encuentra en otro lugar, tal ves recuerda todo esto como una simple aventur-
-¡Ella no es así! -El grito inesperado hizo que Gajeel abriera en grande los ojos, nunca había visto aquella carita preocupada en ella
-Era broma -Un golpecito en su cabeza hizo que su rostro cambiara a uno mas agradable, aunque en ese momento, aquel hombre sabía que las cosas no marchaban muy bien
Cualquier señal de ellos era una chispa de esperanza, o eso creía Levy. Aunque jamás habría creído en la suerte o el poder de sus palabras al ver a aquellos pequeños niños en su forma humana, corriendo tan deprisa como ellos
-¡Esperen! -Los pequeños a la defensa, vieron de quien se trataba y de inmediato fueron a ella
-¡Señorita Levy! -El rostro angustiado, no era lo único preocupante
-Lucy, la hermana Lucy está en peligro, y el hermano igual -Ambos muchachos se vieron extrañados
-Pe, pero ella se fue
-Ella volvió para salvarnos pero nosotros, nosotros no hicimos caso a sus palabras y... -Las lágrimas no cambiarían nada, y los presentes estaban muy al tanto de ello
-Debemos de encontrarlos -Ahora era más seguro que Gray buscaría venganza
-Levy, Gray -Ambos lo sabían
-Lucy está en peligro
El tiempo no estaba su favor, ahora su mayor prioridad era encontrar a su amiga extraviada. Mientras al tanto con el otro ser, pero con el mismo propósito ya sabía en donde se encontraba
Las grandes patas iban a todo dar, el cansancio y los dolores en todo el cuerpo no lo detendrían. Debía de encontrarla
Mientras mas cerca de ella estaba, un olor a sangre inundaba cada sentido del olfato, y sin queja alguna, aceleró el paso al fin llegando a casa
Natsu precavido de cada persona que se encontraba a los alrededores de la cabaña, sabía del peligro que correría entrar pero ya nada importaba, había llegado hasta ahí, y rendirse solo era digno de cobardes. La terquedad del hombre hizo que sus impulsos lo traicionaran dejándose a la vista de aquellos responsables de la muerte de su abuelo y de los suyos
-El señor Gray tenía razón
-La bestia llegó -Cada humano con dos lanzas y rifles, acomodaban cada cadena para lanzarlos a él, pero su fuerza era mayor, derrotándolos a cada uno
-¡Atrápenlo! -Natsu no tenía en mente rendirse, ni mucho menos, huir. Pero eran muchos, y dudaba poder acabar con ellos tan fácil
-Deténganse -Una voz hizo que todo el mundo guardara silencio, siendo Gray la máxima autoridad frente a ellos
-Lo podemos derrotar ahora -Uno de ellos habló, mas sus palabras solo fueron ignoradas. Una señal hizo que nuevamente los hombres tiraran de las cadenas al mismo tiempo por el lomo del animal, logrando desestabilizarlo por completo, cayendo
-Oh, Natsu. No sabía que las bestias como tú, sentían cierto aprecio hacia nosotros. En cierta parte, el tan solo pensarlo me hace querer vomitar -De alguna manera sentía que su cuerpo no respondía tal y como quería ¿Por qué?
Su cercanía se le era más y más incómoda pues llegaba a ver su mejilla muy cerca de él. Y sin más, un susurro hizo que todo su cuerpo se estremeciera
-Como se siente haber asesinado a una mujer con una criatura en su interior. Maldita bestia
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Mundos Distintos
Casuale-¿Crees en mis palabras? -Yo, tengo miedo -Sentí algo por tí. Una bestia que llega a querer a una simple humana en mi mundo, es un pecado -Es injusto -El destino es injusto. Lucy
