-¿Quién eres?-dije evaluándolo, el soltó una carcajada, mientras se daba la vuelta y seguía haciendo lo suyo.
-Tan rápido me olvidas, me llego al corazón enserio chica-dijo en tono gracioso, pero yo no veía para nada lo gracioso.
-No recuerdo nada así que dime ¿Quién carajos eres?-dije molesta cruzándome de brazos.
El apago la estufa después de haber terminado su obra de arte, se recarga en la encimera y cruza los brazos y me mira divertido.
-Soy tu chofer y cuidador de la niña malcriada-dijo con una pizca de sarcasmo.
Hasta que todo llego a mi mente, desde el dibujo hasta el gritarle después de quedarme dormida. Mire mis manos las tenía con moretes y abierto los nudillos con la sangre seca todavía en mis dedos.
No vi cuando se acercó a mi lado y agarro mis manos y se las llevo delicadamente a su boca dándole un suave beso en mis nudillos.
-Vamos a curártelos-dijo llevándome a mi baño, me senté en la taza del baño y espere a que él buscara el botiquín.
-¿Dónde está el botiquín?-dijo abriendo los cajones hasta que lo vio- Aquí esta-dijo sonriendo, se arrodillo quedando un poco más bajo que yo y saco el alcohol y un algodón para remojarlo en el alcohol hasta que lo paso por mis dedos, solté un gritito y él sonrió.
-Marica-dijo mostrando su dentadura blanca.
-Idiota-dije enojada, viendo como pasaba el algodón por mis nudillos y quitando la sangre seca.
Después de unos minutos termino.
-Listo-dijo parándose y tirando el algodón, metiendo todo a su lugar-Bueno te dejo para que te bañes muñeca, te espero para desayunar-dijo yéndose, hasta que se paró en la puerta y se voltea a verme.
-Por cierto, te ves muy sexy así-dijo mordiéndose los labios con una sonrisa detrás y una mirada seductora, le saque mi dedo del medio y el soltó una carcajada dejándome sola en el baño.
Termine de asearme, agarre la toalla y vi que no tenía mi ropa aquí *Dios ¿Por qué cuando tengo un chico violable aquí me pasa esto?* Me seque el cabello y me puse crema y me armé de valor para salir.
Salí y no encontré a nadie en la habitación, solté un suspiro de alivio y agarre mi ropa, ya estaba por meterme al baño a cambiarme.
-Te recuerdo que vamos air al gimnasio muñeca-dijo parado en la puerta con los brazos cruzados. Hasta que recordé quien es él casi desconocido ¡Es el maldito arrogante! que me lo tope el día que fui a inscribirme, aun así debo admitirlo si me hago panadera.
-¡Eres tú! El idiota arrogante-dije yendo a su lado apuntándolo, el levanta las manos en forma de rendición.
-Oye calma muñeca, solo te aviso y además te recuerdo que ayer te mire sin blusa y hoy te miro con solo una toalla, no me hagas hacer lo que no hice ayer-dijo mirándome directamente a los ojos, me ruborice y me fui rápidamente al baño con la ropa del kickboxing, termine de cambiarme y me agarre el cabello en una coleta alta y me enchine solo las pestañas y salí del baño.
-Hasta que por fin sales-dijo parándose de mi cama que ya estaba acomodada-Vámonos oh llegaremos tarde, ya tengo mi mochila en el auto, agarra la tuya y ya luego comeremos-dice saliendo de mi cuarto *Que se cree dando órdenes* Puse los ojos en blanco y agarre mi mochila y mi botella de agua que la deje en el refrigerador. Cerré la puerta de mi apartamento, ya mande a que cambiaran llave de mi apartamento y la cerradura, era eso o mudarme y no ando para gastar más dinero.
-Vamos chica-dijo esperándome en su auto.
-¡Hay voy!-dije enojada entrando a su auto, no es mi culpa que la música del ascensor sea muy movida.

ESTÁS LEYENDO
¿Por qué yo?
Action¿Amor? Siempre es la típica historia del chico que es el mamado más sexy del colegio que siempre se mete en problemas, es boxeador o un Mafioso drogadicto pues Mindy viene siendo la vida de esos idiotas. No se puede adaptar o robar de la obra.