Capitulo 34 parte uno

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-¿Quieres ser mi novia, mi boxeadora?-dijo Matthew todavía hincado esperando mi respuesta.
 
Me pare tomando su mano para que se pare conmigo, Matthew frunce la ceja un poco nervioso, con una pequeña lágrima asentí con la cabeza, haciendo que Matthew tenga una gran sonrisa ancha.
-Si quiero.-dije abrazándolo haciendo que Matthew me estrecha más a él.

La gente que estaba en el restaurante aplaudía y nos miraban con ternura, pude ver que en la cocina estaban muchos parados mirándonos y visualice aun Carl vestido de chef con sus manos entrelazadas con una espátula con una gran sonrisa, vio que lo miraba y me mostro sus pulgares, solté una risilla.
-No te defraudare, te lo juro-dijo Matthew soltándome para poder sentarnos después de darle el micrófono al cantante, nos felicitó el cantante y fue por otra balada y ya todo volvió hacer normal para los demás pero para mí cambio ese día.
-Confió en ti Matthew.-dije sobando su mejilla para tranquilizarlo, Matthew tomo mi mano y se la llevo a sus labios besándola con dulzura encontrada.
Vi el collar en la mesa y la piedrita roja en medio de los guantes se veía hermosa.
-Esa piedrita es una parte de mi corazón puesto en esa piedra, lo se suena gay.-dice riendo con ternura brillándole en los ojos.-Pero esa piedrita nunca se caerá y si se cae puede que estemos muy destruidos pero siempre puedes pegar esas partes pero ahora lo harías tu.-dijo guiñándome el ojo, parándose agarra el collar y se pone detrás de mí.
-¿Puedo?- Asentí, quitándome el pelo del cuello dándole accesibilidad a ponérmelo, sentí sus dedos rozar con mi cuello causándome escalofríos.
-Listo, ven vámonos.-dijo agarrando mis manos.

Nos fuimos a mi departamento, el viaje fue un silencio cómodo nunca vi un Matthew muy atento e alegre. Ayudo a quitarme los tacones para después recostarme en el sillón con mis piernas arribas de sus muslos haciendo que me masajeara mi planta de los pies, el fuego de la chimenea inundaba con un calor cómodo.
-¿Matthew, por qué yo?-dije confundida mirándolo, él paro su acción y me mira pensativo.
-Porque eres Mindy Miller, la chica que robo mi corazón.-dijo ayudándome a sentarme bien para estar a su nivel.

Mi duende estaba más que feliz daba saltos y gritaba como si estuviera ganando en un partido, pero ahí gritaba “Besos, besos, besos” y lo obedecí.
Agarre de la nuca a Matthew acercándolo a mí, desprevenidamente pegue mis labios a los suyos, llevándome una gran sorpresa de su parte para después pegarme más a él, nuestro beso fue lleno de sentimientos que fueron expresados ferozmente sin necesidad de despegarnos me alzo en sus brazos y nos llevó a mi cuarto para dejarme delicadamente en la cama, agarro mis brazos los puso a cada lado de mi cama dejándome encadenada por sus adictos besos y sus manos sobando mis muñecas.
-Ya me hacías falta esos besos.-dijo dándome un beso corto para después dejarme libre.

Me recompuse un poco agitada *¡Terminaras embarazada con este chico!* grito esa voz de mi mente, la fulmine aunque tiene razón con un Matthew nada es previsto… pero si los condones *Broma, broma* pensé en chistosada, con Matthew todo será calmado sé que nuestra relación será por un largo tiempo y sabemos que no necesitamos acostarnos para demostrarnos el amor que nos sentimos cada uno.
-Ángel ¿Te ayudo con el vestido?-dijo un Matthew fresco saliendo del baño con unos pantaloncillos de lana colgándole.
-Por favor.-dije parándome, bajo el cierre y lo sostuve para que no se cayera, me di vuelta quedando enfrente de Matthew, le di un beso corto para después entrar al baño y ponerme mi pijama, me desmaquille, me cepille los dientes y me agarre el cabello en una coleta alta, saliendo vi a Matthew en la cama recostado con una lamparita de mesa prendida, estaba muy concentrado leyendo.
Me acerque con cuidado a la cama, me tape con las cobijas y me acerque a su lado viéndolo leer con el ceño fruncido y sus ojos sin despegar la lectura, momento donde un libro es más importante que todo el mundo que lo rodea.
-¿Qué lees?-dije viéndolo atenta, paro de leer y me mira con una sonrisa de lado.
-Peter Pan.-dijo mostrándome la portada del libro.
-Muy linda historia
-¿Te la leo?-dijo como si fuera un niño mostrándole un juguete nuevo a su madre, asentí sonriendo.
Me acomode en su pecho abrazándolo mientras oía su voz tan relajada leyéndome muy atentamente, oía su corazón y su respiración subiendo y bajando haciéndome relajarme y estar en mi lugar favorito y día favorito.

Me levante gracias al sonido de la puerta que no dejaba de sonar después de cinco minutos, me quite con cuidado aun Matthew encima de mi sin despertarlo, toda moribundo me fui a la puerta rascándome el trasero y bostezando todo digo de un monstruo, cuando abrí  la puerta vi aun Bruce con una sonrisa radiante.
 ¡Carajo! Que no se levante Matthew, y como si lo hubiera llamado aparece igual que yo todo moribundo con cara confundida.
-¿Por qué me dejasteis solo en la cama?-dijo haciendo pucheros, viendo y oyéndose más sexy en la mañana.
Mordí mi labio y voltee a ver aun Bruce con cara de sorprendido entrando sin permiso.
-¿¡Dormisteis con él?!-dijo Bruce apuntándolo, antes de que pudiera contestar, contesto Matthew receloso.
-Durmió conmigo porque es Mi novia pero no significa que tuvimos sexo.-dice Matthew resaltando el Mi, dándome un beso en la coronilla.
Bruce me mira y luego mira Matthew como decidiendo algo en su cabeza pero tan solo se fue agallando la cabeza.
-Olvida lo de nuestra cita.-dijo con la cabeza agallada para después cerrar la puertas detrás de él.
Mire a Matthew inflando mis mejillas por a ver actuado así con Bruce, Bruce es mi amigo puede que sea un mujeriego y quería meterse en cualquier ropa interior pero sabía cómo tratar aúna chica y sabía que conmigo iba a tener un límite.
-¿¡Matthew por que hicisteis eso?!-dije exaltada.
-Para que no intentara acercarse a ti, mira cómo te mira y te trata más que como una amiga.
-Puede que tengas razón pero yo en nuestra salida o antes le hubiera explicado con más claridad.-dije yendo a la cocina por un vaso de agua, Matthew me siguió reflexionando hasta que suspiro rendido.

-Perdón ángel.-sentí sus brazos agarrar mi cintura por detrás y su aliento chocar con mi cuello.-Sal con el simio si quieres pero por favor explícale las cosas.
Me di vuelta y mire sus facciones, parecía que iba enserio.
-Gracias Matt le explicare las cosas.-dije parándome de puntillas para darle un beso con ternura haciendo que sonría un poco.

-Creo que nuestra relación será así siempre.-dijo sonriendo mientras me miraba fijamente a los ojos.
-¿Cómo?-dije confundida.
-Tendré que espantar a los zorros detrás de ti-dijo sonando como una chica, solté una carcajada.
-Y yo a las zorras-dije encogiéndome de hombros.
 

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