CAP42

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Flashback
-Vamos sobrina.-dijo Fergus encerrándome en la cocina.
Tenía miedo de estar con Fergus ahora en adelante, tuve que explicar el golpe de mi frente y el dinero que robe del banco pero mi familia con tal de que fuera feliz, yo lo seria.
Fui por un vaso de limonada mientras los demás estaban en la terraza haciendo una parrillada, pero Fergus aprovecho para dejar de fingir sonrisas y sacar la bestia en la que se convirtió.
-No querrás ver a tu familia muerta.-dijo cruzando los brazos mirando como llenaba un vaso de limonada.-Tú conoces como el jefecito se pone cuando no tiene lo que quiere…

-Cállate, Fergus-Corte su charla.-Ese hombre no me tendrá y mi familia estará bien, sino quieres estar en mi lado está bien pero no me estorbes.-dije antes de cerrar la puerta detrás de mí.

Fin de flashback

Ryan escucho lo único que podría contarle de Hallywell, no me juzgo se mantenía serio escuchando callado, mientras tomaba el whisky, hasta que termine Ryan hablo tranquilamente.
-¿Te llamas Mindy Hallywell?-dijo él asombrado, asentí.-Estoy con la mismísima ladrona de bancos de Washington y ahora quiere matar a ese hombre para poder vivir como siempre has querido.-dijo Ryan, prosiguió.- Y que tu familia tenga justicia.

Asentí, Ryan suspiro dejo el vaso en la mesa de mi escritorio y se paró acercándose a mí.
-Mindy tengo que pensarlo bien, esto no es un juego y tu más bien lo sabes, deja pienso bien en que me voy a meter pero gracias por tenerme esa confianza.-dijo abrazándome, lo tome por sorpresa pero correspondí su abrazo, en estos momentos necesitaba un abrazo real.
Cerré la puerta de mi oficina y seguí a Ryan hasta la sala para que agarre su chamarra.
-Antes que todo Ryan, nunca me preguntaste para que quería de tu ayuda.-dije poniendo mi peso en la otra pierna, suspire.-No te quiero para que dispares o me cubras, te quiero para que cubras y protejas a Matthew que yo no podre después del baile de graduación.-dije agachando la cabeza, Ryan me dio un beso en la coronilla y con una sonrisa me levanta la cabeza.
-Eso lo puedo cumplir Mindy, solo quiero pensar bien antes de que me digas tu plan y estar a tu lado sin tener que defraudarte.
Entendía a Ryan, es un riesgo pero comprendo si el decidiera que no.
-Adiós Ryan.-dije viendo como caminaba directo al ascensor, cerré la puerta y me deje resbalar en ella.

Tenía muchas cosas que pensar, la graduación se acerca y con ella se acerca mi despedida y lo peor yo no decidí querer a alguien y mucho menos recibir ese amor. No tenía la fuerza necesaria para despedirme de esos ojos grises y labios que me dan seguridad. Agache mi cara cubriéndola con mis rodillas apoyadas.
Vibro mi celular en mi bolsillo del pantalón, metí mi mano para sacarlo y contestar.
-¿Judith?-dije esperando respuestas.- ¿Judith?-repetí con miedo.
-Tranquila Hally, si soy yo.-dijo Judith sonando intranquila.
-¿Qué sucede?-dije dejando caer mi cabeza en la puerta, cerrando los ojos.
-¿Qué plan tienes? Milton y yo queremos saberlo para poderte ayudar.-dijo Judith, siempre sonaba intranquila como si tuviera miedo a morir.
*Llevo esperando tanto la muerto que ya no le temo*pensé mientras me paraba e iba al balcón para agarrar un cigarro.
-Si ellos aparecen en mi graduación tendré que tener conmigo una arma, eso se terminara aquí entonces ustedes estarán a salvo en Washington no creo que los perros del jefe les haga algo, sin que lo pida el bastardo, aun así manténganse atentos.-dije encendiendo el cigarrillo para después soltar el aire y agarrar bien el celular e oír a Judith.
-Está bien estaremos atentos, pero como podrás acabar con él si el lugar estará llenos de estudiantes.-dijo Judith pensativa, sonreí de lado.
-Sé que no es tan estúpido para dejarse notar, me llevara aúna bodega o el mismo sótano de la escuela pero yo mantendré todo listo por si es esa la situación.- *Solo no quiero que los chicos me sigan que ahí entrara Ryan* guarde eso para mí.
-Está bien Hally, cualquier cosa que ocupas o que pase aquí estamos Hally.-dijo Judith para cortar la llamada.
Metí mi celular en el bolsillo y espere terminar mi cigarrillo.

Fui a la cocina a prepararme un sándwich vegetariano con un zumo de arándano, iba por mi tercer mordisco cuando tocan la puerta, me pare velozmente y con pasos sigilosos me acercaba cada vez más a la puerta me fije por el observador que tiene la puerta y era un Matthew mordiéndose el labio.
Abrí la puerta y lo deje entrar.
-Ven Mindy.-dijo Matthew jalándome antes de que lo saludara, me quito las llaves y cerró la puerta, me arrastro hacia el ascensor.
-¿Se puede saber por qué este secuestro?-dije risueña a ver su mirada de niño queriendo mostrar su juguete o logro, se me estruja el corazón al pensar no tenerlo cerca de mí.
-Es una sorpresa, mi querida malvavisco.-dijo para tocar mi nariz, con una sonrisa.
Salimos del ascensor, saludamos al conserje, ya íbamos saliendo del hotel cuando me pone algo en los ojos dejándome sin ver.

-¡Matthew esto es injusto!-dije tomando su mano y dejándome guiar por él.
-¿Confías en mí, no?-dijo haciendo que pare de caminar, sentí su aliento chocar con mis labios estaba tan cerca que podía solo estirarme para besarlo.
-Siempre.-dije sonriendo, sabía que también sonreía.
Sentí sus labios en los míos, moviéndose al compás, sus labios estaban hechos a la perfección suaves y con un sabor a chocolate y su lengua experta para jugar con la mía, sus besos hacen sentirse en la nube y es donde quería estar siempre.
-Vamos.-dijo terminando el beso para después meterme en su auto.

Solo oía las canciones cambiar de estación, todo el camino fue silencioso, Matthew se veía muy entretenido comiéndome con la duda de saber a dónde vamos, conté como veintidós minutos.
-Llegamos.-dice Matthew bajando del auto para abrirme la puerta.
Salí del auto para después caminar dirigida por su mano.

-Cuidado ángel, no quiero que te tropieces.-dijo Matthew jalándome hacia su lado para poner sus manos en mi cintura.
Me acomodo dejando mi vista enfrente de algo, poco a poco sentí como me quitaba el pañuelo de la cara para poder ver un hermoso paisaje.
Estábamos los dos en un puente, el río tenia flores flotando con unas velas pequeñas y la luz de la luna y las estrellas nos acompañaba.
-Cariño, esto es hermoso-dije abrazándolo y dándole un beso corto en los labios.

-¿Te gusto?-dijo ilusionado, con mi labio mordiendo dejando que no se escape mi gran sonrisa.
-Me encanto Matt.-dije sonriendo, pero confundida lo mire.-  ¿Pero a qué se debe esto?
Matthew sonríe nervioso y se acerca un poco más a mí, como si me fuera decir un secreto.

-Descubrí algo hoy.-dijo susurrando, solté una risilla por mi infinita alegría.

-¿Qué descubriste cariño?-dije susurrando, siguiéndole el juego.
-Que te amo.-susurro con una sonrisa y los ojos brillosos.
Sorprendida lo mire, veía que esperaba mi respuesta pero con palabras no lo demostré, lo bese.
Como si ese fuera mi tesoro más grande disfrute de sus labios y esa dulce velada que teníamos y era nuestra por ese instante.
Hasta que un ruido nos sacó de nuestro cielo, era un ruido muy fuerte que se escuchó, solté a Matthew por el susto, pero no había nada cerca ni tampoco nadie.
Voltee a ver Matthew con una sonrisa para esperar su burla de mi susto, pero él estaba de rodillas tocándose el pecho.
-¿Matthew, que sucede?-dije agachándome a su altura, hasta que vi que su camisa estaba llena de sangre.
-¡Matthew!-grite con lágrimas saliendo de mis ojos, mientras apoyaba su cabeza en mis rodillas, sus ojos estaban entre abiertos. Puse mi mano en su pecho intentando parar la hemorragia, saque el celular de Matthew de su bolsillo y con dedos temblorosos marque a una Ambulancia, esperaba que estuviera cercas de aquí.
-Cariño ya viene la ambulancia, no te duermas.-dije sobando su cabello, mientras mis lágrimas caí en su cara que perdía el color.
-Ángel.-dijo muy bajo que casi no lo escuche.

-No digas nada.-conteste viéndolo enfrentarse a la vida para seguir despierto.
-Yo t-te-amo-dijo cada vez más bajo.
-Y yo a ti también Matthew yo también te amo-dije dejando soltar un sollozo.
-N-no llo-res l-los ángeles n-no lloran.-dijo intentado sonreír.
Solté una sonrisa, mientras intentaba parar los sollozos.
Matthew cerraba los ojos pero aun sentí su mano apretando muy fuerte la mía.
-Matthew no cierres los ojos-dije dándole palmadas para que los abra, pero él no respondía.- ¡Matthew, cariño abre los ojos!-dije desesperada.
-Aquí estoy…-dijo abriendo los ojos pero no lo suficiente con una sonrisa.-No me iré sin antes casarme contigo y ver a nuestros hijos correr.
Sonreí, con lágrimas.
Estábamos en el cielo para caer al infierno.

Con un solo paso.
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 ¡Perdón!
Por tenerlas abandonadas :c eh tenido muchos problemas que no eh tenido tiempo para escribir pero este fin de semana habrá tres capítulos, puede que mañana público dos o uno o hasta el domingo publicar dos o uno.
Las veré hasta mañana, voten y comenten ¡No sean lectores fantasmas!
 ¡Las quiero!
Nos leemos mañana. <3

¿Por qué yo?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora