Se despertó totalmente desorientado. No sabia ni el día, ni la hora en la que se encontraba. Cuando consiguió enfocar la mirada lo primero que pudo ver fue a su padre dormido con la cabeza apoyada en la camilla y cogiéndole de la mano. Vió como Heechul llevaba el pelo grasoso, por lo que intuyó que había esta inconsciente durante unos cuantos dias. Intentó moverse, pero su cuerpo aun no respondía. Solo consiguió apretarle la mano sutilmente a su padre.
-Papá... ¿Qué ha pasado?
Heechul abrió lentamente los ojos y se aguaron. No pasaron ni dos segundos hasta que el mayor empezó a sollozar.
-Cariño, mi vida, creí que te perdía. ¡Ni se te ocurra volverme a dar un susto así en lo que te queda de existencia!. - Agarró por los hombros a su hijo y lo zarandeó mientras su llanto se hacia cada vez más audible. -Fíjate en como llevo el pelo, todo esto por el disgusto que me has dado.
Después de unos minutos, su padre consiguió calmarse y volverse a poner recto.
- Papá, me siento diferente, no recuerdo que ha pasado. ¿Por que estoy aqui?
- ¿No te acuerdas del morenazo que tienes escondido en el sótano? - Heechul elevó varias veces seguidas las cejas con suma rapidez. -Porque... para no acordarse. Por cierto, me ha dicho Hobi que el tal Namjoon se acuerda mucho de ti, y no solo porque lo tengas atado en una silla. Es un personaje, la verdad, dice que le va el bondage, asi que el tema ataduras no le molesta.
- Oh por favor, papá, se un poco serio. Lo último de lo que me acuerdo es de entrar en ese sótano y...- De repente los ojos de Jin se iluminaron. Numerosas imágenes del moreno pasaron por su mente, haciendo que su boca se secase. Su tigre interior no podía dejar de saltar de alegría, estaba enamorado de ese Alpha y lo único que conseguía con esto era dejar a un Jin totalmente desconcertado. ¿ Después de esto, podría volver a su vida normal? ¿A su vida fingida? - Papá, huelo mucho a omega, necesitaría...
Fue callado de forma instantánea tras recibir una bofetada de su padre. Heechul jamás le había alzado la mano, por lo que se quedó sin palabras.
- Hijo, por favor, no vuelvas a pedirme algo asi nunca más. - En esta ocasión las lágrimas de Heechul iban acompañadas de un dolor desgarrador. - Veo que no te acuerdas bien de lo que pasó. Entraste en celo y decidiste por tu cuenta apagarlo con un puñado de supresores. Tú... tú... ¡Me has estado a punto de abandonar! Por poco acabas con tu vida por ser un inconsciente y por consiguiente, por poco acabas con la vida de tu padre. Te prohíbo que vuelvas a tomar alguna de estas mierdas si no es necesario. Si tu te vas, yo me voy a ir contigo, y creo que ni tu ni yo estamos preparados para dejar este mundo.
El llanto del mayor no cesó en ningún momento. Agarró la camiseta de Jin y le empujó hacia él. Hacia tiempo que no abrazaba como era debido a su hijo, y hoy no se iba a cansar de hacerlo.
- Si hace falta, vida mía, te encerraré en una burbuja donde nadie más pueda hacerte daño, ni tú mismo.
En ese momento, Jin se sintió como la peor escoria del mundo. No podía ver a su padre asi de desesperado. Solo pudo pensar algo que creía que jamas llegaría a pedir, ojalá su padre en ese instante, dejara de ser tan serio.
Se quedaron abrazados lo que quedó de tarde.
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Namjoon observó como la puerta oxidada se abría por primera vez en ese día. Llevaba ya cuatro dias allí encerrado sin poder ver la luz del sol, ni hacer lo que mas le gustaba, pasear bajo una pantalla de nubes color carmín. En ese periodo, se había hecho amigo de Jung Hoseok, un chico muy simpático que venía a informarle sobre el estado del omega.
Al no estar el dueño de la casa, las misiones en la organización se habían estancado, haciendo que Hobi contara con mucho tiempo libre. Todas las mañanas, después de repasar las grabaciones de la finca, bajaba a llevarle algo de comer al moreno. Tenía que admitir que el tal Namjoon era simpático, y verle siempre suponía una alegría, ya que le recordaba a Tae. Cada vez que pensaba en ese nombre, su corazón se aceleraba. Si solo fuera capaz de intercambiar unas palabras con él, estaba seguro de que su pequeño pastelito de arroz le cogería de la mano y huiría con él a cualquier sitio escondido de todos.
- Hey, Jhope, what's up man?
- Buah, cansado la verdad. No tener nada que hacer es aburrido. Por cierto, Runch Randa, te he traído un poco de salmorejo que sobró anoche.
- ¡Me apasiona!.
-A mi también, la verdad. Aunque soy más de gazpacho.
- Entonces tendrías que conocer a mi hermano pequeño Taehyung, creo que no he visto a nadie disfrutar tanto de algo. Últimamente nuestra relación no es la mejor, pero sé que es un bache de su edad.
Namjoon miró con ojos tristes a Hoseok.
- Seguro que es un chico maravilloso, no me cabe duda.
- Si te parece fantástico ahora, tendrías que haberlo conocido hace unos años. Era casi tan risueño como tú, su sonrisa cuadrada iluminaba cada lugar en el que estaba. Rezo todas las noches para que mi pequeño Taetae vuelva.
Hobi respiró hondo para no dejar salir ni una sola lágrima. Admiraba como alguien podía hablar con tanta admiración y cariño de su hermano, sobre todo sabiendo que este último lo había vendido por dios sabe que tontería.
- Bueno, seguro que volverá a sonreír como antes, te lo prometo, aunque tenga que ser yo personalmente el que le devuelva la sonrisa. - Su teléfono sonó varias veces, indicando la llegada de varios mensajes. - Por cierto, por lo que me acaba de llegar, tengo noticias frescas. Jin acaba de despertar.
Para Namjoon el mundo se paró, y no pudo hacer nada para impedir que sus ojos se iluminaran por lo que el chico delante suyo le acababa de decir.
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Too good to say sorry
FanfictionCegados por la envidia y la venganza, harán que el heredero más codiciado de toda Corea y el jefe de una importante mafia crucen sus destinos de una manera irremediable. Pareja principal: Namjin Parejas secundarias: random (ya lo iréis descubriendo...
