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Cientos de papeles se repartían por toda la mesa e incluso alguno había llegado a caer en el suelo. Dos días antes, Winwin había aceptado ayudarles con varias condiciones: que le contaran los motivos y que le tuvieran al tanto de todos los avances. El oficial les había prometido respaldarlos y mantenerles las espaldas cubiertas siempre y cuando no se le privara de ningún tipo de información.

Jin estaba alucinando con la cantidad de información que había recaudado la policía, aunque mucha de ella eran solo simples datos inservibles. Su relación con el magnate seguía demasiado tensa, y casi no compartían palabras. Mirarle le ponía incluso de malhumor, en esos momentos preferiría no tenerle cerca, pero necesitaban acabar de revisar todos los datos que había allí encima y los muchos que podrían llegar en cuestión de horas gracias a Winwin.

Las manos del omega empezaron a sudar y su respiración se volvió pesada. Solo recordaba haber tenido una vez una sensación así, y había acabado con él en el hospital por una sobredosis de supresores. Si su razonamiento era bueno, solo podía significar que estaba entrando en celo, por lo que era poco el tiempo que le quedaba para alejarse de todos y hacerse cargo él solo del problema. Tal y como estaba la situación intentaría impedir por todos los medios que Namjoon se diera cuenta o intentara sobrepasarse con él.

- Namjoon, no me encuentro bien, así que tomare un descanso.

- ¿No puedes esperar a avanzar un poco más con todo esto? En cuanto hayamos conseguido algún tipo de orden en todo esto, podrás irte y terminaré solo. Pero de momento... - Jin se levantó sin más y fue hacia la puerta. Sus hormonas empezaban a hacer de las suyas y sabía que no iba a poder esconder mucho más su estado.

- Lo siento, pero no. Me tengo que ir y voy a ser más un estorbo que una ayuda.

Namjoon se giró al percibir el olor que desprendía Jin, el omega había entrado en celo, y por lo sucedido esos últimos días, podía entender que no quisiera que él le ayudara. Pero Namjoon no hizo caso de su cabeza y actuó con el estómago. Corrió a donde estaba el omega y le agarró del codo para inmovilizarlo mientras que con el otro brazo empujaba la puerta hasta cerrarla y ponerle el pestillo.

- De verdad necesito tu ayuda Jin, y todo va a ser más rápido si te ayudo con tu celo, ¿no crees?

- Por favor, volveré dentro de unas horas y te ayudaré con todo, pero déjame ir a mi habitación.

Namjoon pasó la nariz por el cuello del contrario haciendo que al omega se le erizara la piel. Jin giró levemente la cabeza quedando cara a cara con el Alpha, el cual le miraba de forma penetrante. Ambos acercaron instintivamente sus labios, hasta que sus respiraciones empezaron a mezclarse, quedando tan próximos que con un simple movimiento acabarían con la poca distancia que les separaba.

- Aunque te deje ayudarme con el celo quiero que sepas que no va a cambiar nada entre nosotros.

- Me parece correcto. – Jin acabó de unir sus labios con los del moreno, el cual rodeó con su brazo la cintura del más bajo, haciendo que cualquier tipo de lejanía que hubiera entre los dos cuerpos se volviera nula. Entre beso y beso aprovechaban para recuperar un poco del aire perdido, y ser, aunque fuera de forma mínima, un poco sinceros con respecto a lo que sentían en ese momento.

- Sigo pensando que eres un imbécil. – volvió a besarlo.

- Lo soy – El Alpha agarró a Jin por los muslos, levantándolo del suelo.

- Sigo pensando que mi vida era más sencilla sin ti – Se besaron, esta vez con más desespero.

- Lo era, la mía también lo era.- Y volvió a lanzarse a los labios contrarios.

Too good to say sorryHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora