Llevaba sus pantalones favoritos, iba casi completamente de cuero. Hoseok no solía salir mucho de noche, pero cuando lo hacía, no le gustaba pasar desapercibido, y para ello resaltaba cada parte de su tonificado cuerpo.
El ambiente que había dejado atrás en casa era de lo más deprimente, por lo que había decidido aguar sus penas en el fondo de varios vasos de whisky y si tenía suerte, acabar entre las piernas de algún omega.
Cuando llegó, el ambiente ya estaba en todo lo alto. Había personas en cada rincón al que mirara y el bar estaba a rebosar. Un grupo de chicas de su misma edad estaban de despedida de soltera, por lo que más tarde iría a tantear el terreno por si algo caía. Se acercó a la barra y le pidió la primera copa a un camarero muy sexy que atendía. En la chapita que llevaba puesto en el chaleco ponía que se llamaba Bobby. Olía a omega, así que le puso su mejor cara seductora y se posicionó de tal forma que se le remarcaran los músculos del brazo.
Iba a pedir ya la tercera copa y ni había pasado media hora, no se acordaba que salir solo fuera tan poco productivo. Llamó levantando la mano al camarero guapetón que le había servido antes:
- Hey Bobby.
- ¿Quieres algo más?
- Otra de estas y tu número si puede ser. Gracias.
- Madre mía, parece que alguien está bebiendo muy rápido esta noche. Ni siquiera nos conocemos, así que lo siento, pero te tendrás que conformar con solo la copa.
- Yo creo que si nos conocemos, puedo saber muchas cosas de ti.- Alzó una ceja con cara provocativa.
- A ver, deslúmbrame.
- Se que no te gusta leer mangas.
- ¿Y eso?
- Porque llevas chaleco. - Le guiñó el ojo de forma divertida.
- Dios mío, ha sido bueno, te lo reconozco. No se lo digas a mi jefe, pero toma. - Le pasó una servilleta con su número. - Si tienes un rato libre, llámame.
Hoseok puso cara de superioridad, había triunfado y llevaba menos de una hora en ese bar. Hoy, a pesar de todo lo que había pasado con Nam y Jin, iba a ser un buen día para sus conquistas.
Mientras le daba el último sorbo a su whisky, alguien le empujó cuando se sentó en el taburete de al lado. EL roce le dejó muy confuso, porque una corriente eléctrica le recorrió todo el cuerpo. El susodicho empezó a balbucear cierta bebida que quería tomar, se notaba que se había pasado de la ralla esa noche y no estaba en sus cinco sentidos. Hoseok seguía sin mirarle, pero ya empezaba a ser molesto, cuando se volvió a tambalear encima de su asiento, tuvo que ponerle el brazo para impedir que este se callera al suelo. Cuando lo agarró le vio perfectamente la cara, era Kim Taehyung. En seguida le soltó, puso el dinero en la barra y se dispuso a largarse de ahí, pero alguien se lo impidió agarrándole del hombro.
- Tuuuuuu... Tu me hash tocaado y me... me he sentido muy... emmmm... rarooo. - Tae intentaba pronunciar lo más claro posible, pero su estado le estaba impidiendo decir tres palabras seguidas sin equivocarse. - Siento... muuucho calorrr cuan... cuando me ... te cojo así.
- Creo que estás muy borracho.
- ¡No! - Hinchó de forma muy tierna los mofletes.
- Yo creo que si.
- No .- Agachó la mirada y se puso a pensar. Al intentar cambiar el peso de pie, se estuvo a punto de tropezar, haciendo que Hoseok le tuviera que rodear con los brazos para que no acabara de bruces contra el suelo. Con la cara escondida en su hombro, cogió todo el aire que pudo, inhalando la esencia del Alpha que le tenía agarrado. - Bueeeno, un poco, poquiiiito, poco. Perooo.... promete que... no se lo dirash al Alpha guapooo que me esta cogiendoo ahora mims... miss... mismo.
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Too good to say sorry
Fiksi PenggemarCegados por la envidia y la venganza, harán que el heredero más codiciado de toda Corea y el jefe de una importante mafia crucen sus destinos de una manera irremediable. Pareja principal: Namjin Parejas secundarias: random (ya lo iréis descubriendo...
