Tamiel, aferrado a su chupón, disfrutaba de su nuevo portabebés recién comprado, luego de un la resolución de un gran enredo.
Crowley creyó que su plan iba perfecto, su madre aceptó y vendría en camino, ahora solo tocaba despedirse de su ángel y todo estaría bien. Pero al darse la vuelta, Castiel le observaba con un aura malévola que solo presenció en él cuando Lucifer le poseía.
- Sabía que aviarías a Rowena. – Levantó su teléfono con una conversación con su suegra. – Voy un paso por delante de ti, Crowley.
Sin palabras por decir, el demonio dejó que Cas tomara al bebé y saliera de allí antes de que lo matara. Pero recordó cuál era su destino, y no tuvo más opción que salir corriendo tras ellos. Su bebé no iba a ser un sucio cazador.
Luego de una discusión donde Crowley tenía todas las de perder, se decidió a unirse a la cacería. Pero antes debían pasar por la tienda a comprar un nuevo reemplazó para el portabebés que Crowley extravió, y que Cas le reclamó todo el camino.
Dean y Sam irían con ellos, para abarcar más zona, y por si las cosas se complicaban; Cas no sería un buen combatiente con su bebé a cuestas. Pero Tamiel quería discutir con fuertes balbuceos sobre eso último.
Inesperadamente, los interrogatorios se volvieron demasiado fáciles con Tamy allí presente. Todos tenían la vista demasiado ida en el adorable bebé como para recordar mentir o incomodarse con alguna pregunta.
Estaban hablando sobre el caso en el motel de siempre, cuando Tamiel comenzó a llorar desesperadamente. Cas se balanceaba intentando calmarlo con todo lo que se le ocurría, pero nada realmente funcionaba.
El llanto se volvió un poco insoportable, hasta que Dean tuvo que escapar de él a un bar cercano. El bebé pasó a brazos de Crowley, mientras Sam y Cas preparaban un biberón.
- ¿Estará enfermo? – Dijo el padre, poniendo su mano sobre la pequeña frente.
- Ya lo revise. – Respondió Cas, acercándole el biberón que Tamiel rechazó. – Me pone nervioso verlo así.
El ángel apartó el biberón y volvió a balancearse con Tamy en brazos.
- ¿Por qué no intentas recostarlo? – Sugirió Sam.
Apenas estuvo en posición horizontal sobre el colchón y Tamiel se removió como si le quemara. Optaron por dar una vuelta, quizás la bonita noche de verano servía.
Fue un gran acierto, en cuanto se alejaron de la habitación el bebé estaba tranquilo y sonriente. Tomó su biberón y no paró de balbucear todo el camino.
- Quizá no le gustan los moteles. – Supuso Crowley.
- No... - Sopesó Cas. – Quizá hay algo de allí que le incomoda.
Ambos se miraron, entendiéndose perfectamente. Crowley se adelantó a la habitación, apareciendo en medio de un desastre. Sam luchaba contra un wendigo, cosa extraña teniendo en cuenta que estaba algo lejos de su hábitat.
Crowley se deshizo de él, justo cuando Cas entraba por la puerta abierta. Al parecer ese, y algunos más de su especie, los estaban asechando contrarios a todo pronóstico.
Dean entró con pie recién comprado y se paralizó con la escena. Todo era un desastre en la habitación y Castiel sanaba las heridas de Sammy.
- ¿De qué me perdí?
Bueno... resultó que Tamiel tenía sus motivos para llorar.
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Guerra 2.
FanficLa historia de esta pareja de enemigos continúa. Esta vez, el destino se salta todas las expectativas, poniendo un nuevo desafío para Crowley y Castiel. Crowstiel
