Estoy sentado frente al tanque. Es apenas mi segundo día de trabajo. Hace un par de horas alimenté a la sirena y, según el manual que me entregó Alfred, debo disolver el tratamiento para su piel en el agua en unos diez minutos. ¿Se necesita saber mucho de biología marina para esto? No. Creo que hasta un simio podría hacerse cargo de Arabella. Cuidar de ella no es tan diferente a cuidar de un pez dorado.
Arabella está jugando con los cofres, se ve muy aburrida. Creo que en cualquier momento va a romperlos. En la noche le diré al dueño que le compre unos juguetes o algo.
Siento mi celular vibrar en uno de mis bolsillos. Es un mensaje de Levi.
Como te va con tu novia pez?? :)
Sonrío levemente y tomo un par de fotos a Arabella, las cuales le envío.
Me va bien. Es muy tranquila, pero está aburrida. Va a terminar haciendo trizas los cofres. ¿Sigues con tu puta de turno?
La primera noche de Arabella en el Novoselic fue muy abrumadora. Los empleados hicieron fila para verla, y, tal como yo, estaban impactados por su belleza. Muchos me bombardearon con preguntas sobre sus ojos y yo respondí que no poseía problemas de vista y muy pocas sirenas tenían heterocromia como ella. Algunos me compartieron sus experiencias con sirenas, cuando fueron a acuarios o bares en Japón. Arabella veía fijamente a quien estuviera hablando.
Hasta este momento no he tocado a la sirena, pero sé que tarde o temprano tendré que hacerlo. Como cuando deba cambiarle el bañador, por ejemplo. Admito que eso me incomoda, pues nunca he visto los pechos desnudos de una mujer. Bueno, Arabella no es una mujer, pero casi.
A los pocos minutos me llega otro mensaje de Levi:
No estaba con mis amigas, fui a la biblioteca a leer un poco. Soy un hombre de cultura, aunque te cueste creerlo. Estoy aburrido, iré para allá.
Le respondo que está bien. Me pongo de pie, dejo el teléfono sobre la silla y voy por el tratamiento de Arabella al estante. Es un pequeño frasco gris. Abro la tapa corrediza del tanque lo suficiente como para verter el líquido transparente ante la mirada aburrida de Arabella.
Levi me llama a los pocos minutos diciéndome que ya llegó. Voy a abrirle, veo que carga un par de bolsas de plástico.
—¿Qué traes ahí?—le pregunto.
—Frituras y un pollo que chilla.
—¿Qué?
—Pasé por una tienda de novedades y compré un pollo que chilla para tu novia. Me dijiste que estaba aburrida.
—Me parece bien.
—¿No están prohibidos los juguetes de plástico para su especie?
—No.
Entramos al estanque y Levi abre la tapa.
—Hola, hola, Bell—dice, como si la sirena fuera un perro—. Mira lo que te traje.
Aprieta el pollo varias veces para que chille. Arabella ni se inmuta, solo lo ve con cierto fastidio.
"¿En serio, humano?" parece decir.
—¿Te gusta?—le pregunta Levi, sonriente—. Te lo daré, pero solo si me prometes dejar esos cofres en paz. ¿De acuerdo?
Levi deja caer el pollo al agua, expectante. Arabella sigue quieta y deja que el pollo se hunda hasta el fondo. La sonrisa de Levi se desvanece.
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Arabella
NouvellesJack Lovelace es el saxofonista de una banda de jazz que toca en un prestigioso restaurante. Levi, el bajista, es su mejor amigo y la única persona por la que ha sentido algo parecido al amor. A pesar de quererse tanto siempre hay cierta distancia e...
