─Estuve tentado a besarte durante la clase. Te extrañé ─ronroneó cuando nos faltó el aire.
─Yo también te extrañé ─toqué nuevamente el piso con la punta de mis zapatos, siempre que me besaba debía subirme a sus zapatos o sino jamas lo alcanzaría.
─ ¿Qué quería Noah? ─tomó distancia, se frotó la barbilla dejando una leve arruga en su entrecejo ─, ¿te sigue molestando?
Sentí la necesidad de mentirle pero fue lo más difícil y doloroso.
─Eh, nah ─sonreí nerviosa ─, quería hablar conmigo sobre su ensayo.
─Emmy, no me mientas.
Lo ayudé a recoger el reguero.
─Esta bien, eso no es verdad pero tampoco hay una.
─Nena, me molesta que esté encima tuyo ─se escuchó frustrado.
─John, oh John ─negué entre risas tomando asiento ─, Noah no es competencia para ti, tú eres quien me gusta.
─Emmy, no dudaría de ti jamás ─se sentó frente a mí ─, eres honesta y leal, eres tan pura como Beatriz. Al cambio Noah ─tensó su mandíbula ─, Noah es un niño que no sabe lo que quiere, no conoce lo que vales y quiere usarte.
─No lo hará ─lo agarré de las manos con ternura ─, tú me protegerás de él, ¿de acuerdo?
─De acuerdo, mi niña ─besó mi mejilla y luego me abrazó.
Raquel preparó un pollo en salsa de berenjena que le quedó exquisito, hoy cenaríamos nuevamente con Bruno.
─Cariño, la comida estuvo buenísima ─agradeció mi padrastro.
─La hice con amor.
─Ehm ─abandoné la mesa, me encontraba lista para ir con John ─, familia, saldré. Pasen una linda noche.
Se escuchó un claxon y mi corazón aumentó el ritmo.
Que no sea Hunter. Virgen, ¿cómo se le ocurre venir hasta aquí?
─Oye, linda, déjanos conocer al galán con quien sales por las noches ─Raquel fue contenta a abrir la puerta.
─Tranquila, las madres son así ─comentó Bruno.
─Emmy ─la vi cruzar el comedor con los puños crispados ─, es ese muchacho de nuevo, dime de una buena vez si es con él con quien sales.
─Desde luego que no.
Di zancadas hacia la salida y me topé con la sorpresita de que Noah estaba con uno de sus compinches fumando, cuando me vio pisó la colilla y sonrió.
─Emmy, linda. Qué bueno que estás lista.
Lo mataré.
─No iré contigo a ningún lado ─planté ─, y deja de insistir porque no habrá nada entre nos.
No era la típica chica radical y tajante en las conversaciones, me conocían por ser atenta y comprensiva, pero nadie me conocía molesta.
Noah se quedó estupefacto con mi reacción.
─Ya largo de mi casa.
─Linda, ¿qué ocurre contigo hoy?
─Ocurre que no quiero salir contigo, prefiero que seamos amigos. ¿te parece?
─ ¿Amigos, Emmy? ─su ego no daba crédito a mi ofrecimiento ─, ¿crees que tanto insistir para llegar a ser amigos es justo?
─Noah, hay alguien más ¿sabes?
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Prohibido, profesor © TERMINADA
RomanceJhon Hunter, profesor de literatura en la escuela privada Winston inicia una relación prohibida con una de sus alumnas, Emmy Hudson. Ambos enfrentarán sus miedos, conocerán el cielo y vivirán su historia de amor en silencio, porque la clave para ve...