Un sí es algo que te abre puertas a muchas cosas, un amor, una sonrisa, un matrimonio, y demás cosas positivas, porque es afirmativo y en la mayoría de las ocasiones se ve como algo sumamente positivo.
¿Pero si ese "sí" se convierte en un "no"? ¿Si lo que esperabas no sucede? Te llevarás una gran desilusión porque aquella afirmación pasará a ser solo un simple sueño que jamás podrás alcanzar.
Joselyne se encontraba viendo su vestidor, discutiendo consigo misma sobre qué ponerse. Pero era algo complejo, ya que todo lo que había eran abrigos grandes con pelos sintéticos o de algún animal, y ella quería gabardinas. Había traído un gabán femenino, aunque no abrigaría tanto. Rebuscó de nuevo con un suspiro.
– ¿Qué haces? –preguntó Alexhander entrando a la habitación y asomándose en el vestidor. Toda una pequeña habitación anexa a la recámara principal, llena de ropa de los dos.
–Buscaba algo que ponerme. Quería gabardinas, pero no tengo –se quejó.
–Entonces ¿por qué no compras? Hay un centro comercial en la ciudad –sugirió con una sonrisa.
– ¿No hay problema? –preguntó pensando en los policías.
–Este lugar es el más seguro para nosotros, de todas formas, la policía local sabe que vivo aquí y no les importa –comentó encogiéndose de hombros. Justo adivinando lo que ella pensaba.
–Eso suena a extorción –dijo Joselyne con el ceño fruncido.
–Lo hacen por voluntad propia, hasta donde sé. Aunque no puedes ir sola, lleva a Kael.
– ¿Ya llegó? –cuestionó sorprendida.
–Sí, ayer después de nosotros. Fiorella también, aunque al anochecer.
– ¿Y por qué no vas conmigo? –Joselyne se acercó a él mirándolo a los ojos.
–Tengo cosas que hacer, de hecho, eso venía a comentarte –le pasó una mano por la mejilla con dulzura.
–No te vas a poner en peligro, ¿verdad? –no pudo evitar que se notase la preocupación en su voz.
–No, solo iré a dar una vuelta por las minas. Aunque me tomará un buen tiempo –respondió él acomodándole el rojizo cabello.
–Entiendo. Entonces Kael... quería la opinión femenina también –dijo con cierta resignación. Aunque a Alexhander parecieron brillarle los ojos.
–En ese caso lleva a Bianca, sé por qué te lo digo –una gran sonrisa se posó en sus labios, como quien tiene un plan macabro en mente.
– ¿Me dirás la razón? –preguntó alzando una ceja.
–No, descúbrelo por ti misma, será algo así como un reto. Aunque no creo que te cueste –comentó divertido.
–Ya... me entretendré entonces –suspiró con una pequeña risa.
–Exacto –respondió, aunque miró un momento el reloj en su muñeca–. Se me hace tarde, me cambiaré para irme. Pero te puedes adelantar e ir a saludar a Kael –sugirió alzando la cabeza de ella por la barbilla. Así Joselyne pudo ver claramente los bellos ojos gris azules de cerca, tan hermosos que le daban ganas de mirarlo así por horas.
–De acuerdo –susurró antes de que él la besase con ternura. Tardando un tiempo en aquel gesto. Y al separarse ella puso su mano sobre el pecho de él.
–Regresa a salvo, corazón –farfulló suavemente. Luego se alejó de él con una sonrisa–. Bueno me voy, ya que si no se te hará más tarde.
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El Diamante Escarlata
AçãoJoselyne es una chica llena de aburrimiento en su vida como recepcionista. Una noche se ve raptada por un hombre de ojos gris azules quien le propone un simple contrato, ayudarla con su negocio y conseguir el diamante más caro del mundo, o morir. Pe...
