JungKook está enamorado de su hyung, YuGyeom. Pero él creé que éste jamás se enamoraría de alguien tan insignificante.
JinYoung y Jackson se mueren por el otro, y lo saben, pero a JinYoung le da mucho miedo empezar una relación por tantas insegurida...
—¿Quieres darles de comer? —Sugirió Jackson moviendo la bolcita de galletas y todos los cachorros se les acercaron rápidamente.
JinYoung rió enternecido y tomó algunas galletas para darles, aunque algunos ya estaban sobre ellos quitándoselas.
—¡Oye tú! Deja de quitarmelas, quiero darles a los demás, sé compartido. —Regañó Jackson a un cachorro sentado en su regazo. —Ellos no te entienden. —¿Tu crees? —Tomó al perrito y lo bajó al piso y otro rápidamente se subió. —No lo hacen. Cuando los entrenamos lo único que hacemos es que relacionen palabras, o en este caso, sonidos con acciones. —Oh~ Creo que tienes razón. —¿Sabías que los gatos no se comunican entre ellos maullando? Ellos se comunican con otros sonidos, pero solo maullan para comunicarse con los humanos. —Vaya... Que interesante. —Lo sé. Los perros es igual. Ellos solo usan el ladrido para llamar la atención de nosotros o de otros perros para advertir diferentes cosas. Pero entre ellos usan más el lenguaje corporal, el olfato u otros sonidos. —Ya veo. ¿Si te gruño entenderás que no son tuyas? —Le dijo nuevamente al mismo cachorro, bajandolo, esta vez, de la mesa antes de que se acercara a su bingsu. —Puedes intentarlo, pero es un cachorro, le dará igual. Lo he intentado con Coco-yah, pero pasa de mí. —Rió JinYoung. —Eres genial JinYoungie. —Se acercó el más bajo, con la intención de dejarle un beso sobre sus labios pero el otro se alejó un poco—. Tienes razón, vamos lento, estamos haciendo esto desde el principio. —JinYoung asintió—. Pero yo quiero darte besitos. —Se recargó en el hombro de Park y levantó sus labios de patito.
JinYoung risueño negó y el chino solo se alejó con puchero. —Bueno, —Tomó al mismo cachorro entre sus manos y lo levanto frente a él para hablarle—. si quieres una galleta debes darme un beso, tal vez tú si quieras. —Volvió a poner sus labios de patito pero el perro solo lo ignoro. —Agh, genial. No te ganaste nada, de todos modos ya comiste mucho. —Lo dejó ir. —Está bien. —Empezó JinYoung risueño—. Tú solo quieres dar besos, ¿no? Entonces, en la mejilla. —Apuntó su rostro. —Hmm, está bien, me gusta. —Se volvió a acercar al coreano dejandole un beso en la mejilla—. Espera, otro. —Volvió a besarlo y se quedó más tiempo ahí. JinYoung solo podía reír.
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