Lo miro a los ojos y lo veo borroso por las lágrimas, no le respondo, no puedo hacerlo.
-No pensaba decirme la verdad. -Afirma muy angustiado y decepcionado, sigo sin responder, es que no me atrevo a decirle que no se lo diría. -¿Le tengo que agradecer al imbécil de tu ex que pusiera en riesgo el embarazo porque sino no me hubiera enterado? -Esta perdiendo la paciencia, bajo la cabeza la pena y sobre todo la vergüenza no me deja verlo a los ojos.
-Responde por favor. -Dijo en un susurro.
-Por experiencia se lo que duele cuando te enteras que tu marido tiene tres hijos y que cuando lo descubre es ella la que te pide que por favor le des el divorcio.
-¿Y qué tiene que ver eso con no decirme que voy a ser padre?
-No quiero eso para Constanza, ella es buena y no se lo merece.
-¿Constanza? ¿qué tiene que ver ella en todo esto?
-¿Tú crees que le causará gracia cuando se entere que tendrás un hijo con otra mujer? -Me mira como si me estuviera saliendo otra cabeza. Con todo lo que ha pasado se a olvidado de su esposa, parece que se dio cuenta y de inmediato cambia su expresión por enojo. -Te prometo que cuando mi embarazo no sea de riesgo me voy de la provincia o del país y no sabrás nada de nosotros... Constanza no se enterara de la existencia de uvita pero no me obligues abortarlo yo lo quiero es parte de mí.
-Y de mi... -Lo interrumpo, debo convencerlo.
-Sé que esta decisión la tendríamos que tomar juntos pero por favor no me oblig...
-Primero explícame ¿por qué te irías? ¿por qué nombras a Constanza? ¿Y quién te dijo que yo te pediría que abortara?
-No quiero ser la causante de la ruptura de tu matrimonio.
-¿Mi matrimonio... con quién...? ¿tu crees que estoy casado con Constanza? -Asentí mientras bajo, nuevamente, la cabeza él comienza a reír, lo miro es tan lindo cuando ríe y también cuando está enojado es un dios griego.
-No se de donde lo has sacado pero yo estoy soltero. -Me explica, una vez que deja de reír. -Pero el día de la presentación Constanza dijo...
-Ella es la esposa de mi padre y por favor ni de broma digas que la confundiste como mi esposa, si quieres llevar una buena relación con mi madre. -Se levanta y se sienta en la cama apoya su frente sobre la mía ambos cerramos los ojos. La verdad que siento que me saqué un gran peso de encima, al enterarme que no seré la responsable de separar una familia. Nos quedamos por un momento sin decir nada, las palabras sobran, es un silencio cómodo, hasta que él dice.
-Nunca le pediría a ninguna mujer que aborte y mucho menos si ese bebé es mío lo voy a cuidar y nada ni nadie te hará daño...
-Ay que imagen más fuerte. -Nos separamos y vemos a Angie y Agustín que están en la puerta.
-Pasen. -Les indica mientras se separa pero se queda sentado en la cama.
-Bicha con todo el lío no te presenté a Agustín...
-Su novio. -Yo la miro veo que le incómoda ese título pero no dice nada. -Mucho gusto.
-Igualmente, quiero agradecerte por ayudarme.
-Es lo que debe hacer cualquier hombre de bien. -En eso se abre la puerta y entra una enfermera. -Señores aquí puede quedarse una sola persona, ya que la hora de visita ha terminado hace tiempo. -Dice la enfermera mientras me toma una muestra de sangre, al terminar los mira a todos y nadie se mueve. -¿Quién se quedará? -Pregunta la enfermera desde la puerta es muy jovencita.
-Yo. -Dice unísono Matías y Angie, ellos se miran retandose a ver quien gana en este duelo de mirada.
-Decidan porque sólo se puede quedar uno. -Dice mientras le sonríe a Agustín. Con tanta mala suerte que Angie se da cuenta que esta coqueteando a su novio. -Reina si quieres seguir atendiendo y no que te atendida, deja de sonreírle a mi novio. -La chica se sonroja y mira a Matías y vuelve a preguntar.
-¿Quién se queda?
-Yo. -Dicen los dos otra vez.
-¿Se podrían poner de acuerdo?
-Yo soy la madrina del bicho bolita y prima de la madre bicha. -sonríe como si se sintiera con más derecho.
-Yo soy el padre de uvita. -Aclara con total tranquilidad.
-La verdad que me importa más cuando va al baño Wanda Nara que el árbol genealógico de esta familia. -Dice enojada la enfermera. Agustín y yo soltamos una carcajada Angie y Matías se miran desencajado. Cuando dejamos de reír, Agustín le dice a Matías.
-Hermano, tienes el poder para que se queden los dos.
-Pero...
-Piensa en Vale, ella se sentirá más cómoda si se queda también Angie.
-Está bien.
-Disculpe señor, pero la política de la clínica es que sólo se puede quedar un familiar por paciente. Por favor no me comprometa necesito este trabajo. -Explica la enfermera muy angustiada.
-Tranquila, soy Matías Montesinos. -La enfermera palidece al escuchar su nombre.
-Disculpe... no... no lo reconocí. Yo no quise decir lo del...
-¿Árbol genealógico? -Interviene Agustín. -Pero si eso fue lo más divierto. -La chica está muy avergonzada e incluso hasta puedo ver preocupación.
-Yo estaba... -Intenta explicar la pobre chica.
-Tranquila, entiendo que estaba haciendo su trabajo. Vaya a informar a administración que necesito la habitación VIP.
-Si señor. -Se va casi corriendo. Miro a mi prima y le digo.
-¿Angie puedes ir a mi departamento y traerme algo de ropa y un pijama? Es que no sé cuánto tiempo voy a estar aquí y ésta ropa es incómoda.
-Tranquila ya fui y lo dejé en el auto de Agustín, ahora vamos a buscarlo. -Se acercó hasta Agustín le dice algo cerca de su oído, se da vuelta y me dice.
-Vamos al auto a buscar tu bolso y ya volvemos ¿necesitas algo más?
-No gracias. - Salen tomados de la mano. Una vez que nos quedamos solos le pregunto.
-¿Por qué palideció al oír tu nombre?
-Porque soy uno de los cuatro dueños de la clínica.
-¡¿Qué?! -Eso si que no me lo esperaba.
-Algún día te lo contaré.
Llegó la comida para él y para mí y sin pensar comencé a comer, no me di cuenta el hambre que tenia hasta que tuve frente a mi una porción de tarta de verdura, sopa y de postre gelatina. Cuando terminé de cenar. Matías me dice.
-Veo que no estaba tan mal la comida.
-Estaría delicioso si le hubieran mostrado, al menos, la marca de la sal.
-No te olvides que es una clínica.
-Si que tenias hambre. -Se burla de mi, Angie.
-Que graciosa eres.
Viene una enfermera a retirar los platos. Me destapo y bajo las piernas.
-¿A dónde vas? -Pregunta Matías.
-Al baño, para cambiarme el pijama, estoy muy incómoda con esta ropa. -Sigo vestida con la ropa que llevé a la oficina. Hago el amague de levantarme cuando Matías me toma en sus brazos y me lleva al baño, una vez ahí, me deja en el piso, busca el bolso que trajo Angie con mis cosas y lo deja en el lavamanos y se va cerrando la puerta.
Después de hacer mis necesidades, miré el bolso, está muy completo, me puse el pijama luego me lavé los dientes, me saqué el maquillaje y me peino y me recojo el cabello en una cola alta. Guardo todo dejando el baño como estaba.
Al salir veo que esta el médico, me acerco. Angie me quita el bolso.
-Valentina les estoy diciendo que debes evitar estos númeritos, no es bueno para tu estado. -Me dice Torres.
-Lo sé.
-Además debes terminar el primer trimestre en reposo absoluto.
-¿Hay algún problema? -Pregunto muy preocupada.
-No, tienes de que preocuparte pero no queremos complicaciones, ¿verdad? -Asentí.
-¿Qué recomiendas? -Pregunta Matías.
-Lo más recomendable es que haga reposo absoluto. -Le responde a Matías, se gira y me dice. -Sólo te debes levantar para ir al baño. ¿entiendes la importancia?
-Así lo haré, ¿cuándo me dará el alta?
-Si no hay complicaciones mañana por la tarde, me retiro. Buenas noches.
-Buenas noches -Dijimos todos unísono.
Voy acostarme pero la cama es tan alta que sólo dando un salto puedo subir, Matías me vuelve a tomar en sus brazos y me sube una vez acostada me cubre con las sábanas hasta la cintura.
-Vale, ¿sabes que en tu casa no te puedes quedar? -Dice muy sería mi prima.
-¿Por qué no? -Le pregunto a Angie.
-Ya has oído al médico, reposo absoluto, ¿lo has olvidado?
-No lo he olvidado.
-Se quedará en mi casa. -Dice Matías.
-Ni hablar. -Me niego rotundamente.
-Bicha, no solo necesitas reposo sino también tranquilidad y eso en tu casa o en la mía no lo tendrás, sabes muy bien que la tía y el idiota del inútil no te dejarán en paz. En cambio, si te vas con el chocolate tendrás la tranquilidad que necesitas además sería por unas semanas.
-Pero...
-Valentina es por el bien de bichito. -Dice Agustín.
-¡Uvita! -Decimos unísono Matías y yo.
-Ay que monos como defienden al bichito bolita de la madrina.
-Eso está por verse. -Dice enojado Matías.
-¿Qué? -Se enfrentan.
-Que seas la madrina de uvita. Eso lo debemos escoger nosotros. -Dice Matías.
-Dicen que se le pega muchas cosas a la pila. -Agrega Agustín.
-Tu comentario no ayudará. -Le digo, él ríe.
-Yo disfruto sus enfrento, ¿tu no? -Y la verdad que si disfruto. -La verdad que me cae muy bien Agustín y tengo la corazonada que es el indicado de mi prima.
-Más a mi favor, que tal si se le pega algo...
-Y las que no, se las enseñaré. Así que no veo cuál es el problema, además no hay más opción. -Dice con una sonrisa porque sabe que ganó este duelo.
-¿Eso es verdad? -Me pregunta y como respuesta asiento.
-Le dirás a uvita que tu la escogiste como su madrina. Yo no me responsabilizo de esta decisión.
-Peor será enfrentar que no fuiste escogido como padre.
-Ángeles...
En ese momento abre la puerta y entra una enfermera y un camillero con una silla de rueda.
-Buenas noches, señor venimos a trasladar a la señora a la habitación VIP. -Explica la enfermera que estuvo antes.
-Muy bien.
Una vez instalada en la habitación puedo observar que es mucho más grande y cómoda que la otra, no sólo para mí sino para Matías y sobre todo para Angie. Estoy tan cansada que me dormí sin darme cuenta.
Cuando desperté, la habitación está iluminada por una luz tenue, veo a Angie dormir en un sofá que está al otro extremo de la habitación y a Matías sentado en un sofá muy cómodo, al lado de la cama. Siento que tiene la mano por debajo del pijama tocando mi vientre, mueve el dedo pulgar hacia arriba y hacia abajo, está muy pensativo.
-¿No has dormido? -Pregunto.
-No. -Dice mirándome.
-Deberías.
-No puedo han pasado muchas cosas en tan poco tiempo. -El pobre se ha enterado que será padre, se ha tenido que enfrentar a Sebastián y a mi madre, todo eso en una tarde.
Nos quedamos en silencio sumergidos en nuestros pensamientos. Es él quien habla.
-Sabes te busqué... cuando Agustín me habló de Angie y su trabajo, ahí me acordé que me dijiste que trabajabas con tu prima, busque info en internet y vi que la vendían y...
-Y compraste, ¿o sea que no fue casualidad?
-No existe las casualidades.
-¿Por qué hiciste algo así?
-Porque quería volver a verte y como mi padre quería invertir, aproveche la oportunidad. -Se queda en silencio. Le doy un espacio en la cama y le digo.
-Acuestate que te ves cansado.
-Y la verdad que lo estoy. -Dice al acostarse a mi lado, me abraza y nos quedamos en silencio hasta que oímos.
-¡Como la vuelvas a tocar te la ves conmigo, idiota! -Habla dormida Angie, giramos la cabeza y vemos cuando ella se da vuelta.
-Veo que está muy ocupada defendiendote. -Dice riendo.
-¿Que creías que estaba durmiendo despreocupada? -Ambos reímos y como siempre el motivo es Angie.
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Justo Esa Noche
Random#1 de la Saga: "Los Puntos Cardinales" Justo esa noche, el destino hizo de las suyas, conoció a un hombre que hizo que actuara sin pensar en las consecuencias y eso cambiará el rumbo de su vida para siempre.
