Todos se fueron y yo me acosté en la habitación que era de Matías cuando vivía en esta casa, está frente a la de Helena, no puedo dormir porque la escucho llorar, me recuerda a mi cuando descubrí el engaño de Sebastián.
Cansada de estar acostada sin poder dormir ni un minuto, me levanté con la misma ropa pero descalza no soporto los zapatos, además tengo los pies hinchados. Al oír los gritos que provienen de la habitación de Helena decido salir y quedarme en la puerta observando como discuten sin escuchar lo que Helena tiene para decir.
-¡Basta! -Se hace un silencio y Helena aprovecha ese silencio para continuar hablando. -¡Nadie aquí entiende mi dolor...! -No puede continuar, porque el llanto le gana la partida.
-Es fácil decir no llores que ese sorete hijo de mil puta no se lo merece. -Dije desde la puerta. -Pero ¿cómo sacar ese dolor que provoca la decepción, la traición o el simple hecho el abrir los ojos y darte cuenta que siempre tuviste la verdad frente a ti y no quisiste verla? - Todos se quedaron viendome y Helena me abrazó y lloró sin parar, la dejé que sacara todo o en parte el dolor. -Helena permite que te ayudemos.
-Me dejó porque rechacé la dirección de las empresas de la familia, ¿eso es lo que valgo?
-Claro que no, eso es lo que vale él. Porque decidió venderse por unos cuantos ceros en la cuenta del banco.
-¿Sabes lo que me dijo en la carta?
-No y no deberías hacer caso a nada de lo que diga esa mierda mal cagada. Nunca permitas que las palabras ajenas tengan el valor para creer que te definen, y muchos menos un ser tan insignificante como él.
-Vale, te juro que lo intento pero no aguanto este dolor y mi hermano no quiere darme más calmante.
-Lo bien que hace, agradece que no está Angie aquí, porque ella ya te estaría bañando con agua fría. -Me miró incrédula, como no conoce a Angie, piensa que exagero.
-¿Te metió a la ducha cuándo...? -No terminó la pregunta porque esta su hermano presente. Respondo ignorando la presencia de él y sus padres.
-Varías veces, así que vamos a ir a desayunar...
-No quiero...
-Helena no te estoy preguntando.
-¿Así de mandona es? -Le pregunta a su hermano. Él asiente y yo le doy un codazo en el costado.
Nos fuimos a desayunar y Selena se encargó de preparar todo lo que a Helena le gusta. No podíamos evitar escuchar a todos los periodistas que están en la puerta de la casa.
Cuando terminó de comer, dijo.
-No soporto escucharlos. -Dice llorando, se levanta y se va a su dormitorio. Todos la seguimos con la mirada.
-Es imposible que se recupere si la están atocigando los periodistas. -Dice Luis muy afligido.
-¿Matías te parece bien si Helena va a tu casa a pasar unos días? -Le pregunto, creo que será lo mejor.
-De ninguna manera. -Se niega Selena.
-Selena, en la casa de Matías los periodistas estarán lejos de ella ya que no podrán ingresar al Country.
-¿Crees que acceda? -Pregunta Luis.
-Es cuestión de preguntarle. -Respondí encogiendo un hombre.
Todos coincidimos que el indicado para hablar con ella es Matías y así lo hizo, habló con ella y aceptó de inmediato.
La ayudé a preparar una valija y la subimos al auto, luego de despedirnos, le pedimos al chofer que saliera primero con Selena, detrás salieron Luis y Constanza en su auto, tomaron la misma dirección, al ver que salían todos los periodistas detrás de ellos Matías aceleró y tomo otro camino y de esa manera los perdimos, estamos por llegar cuando llamé a Gonzalez, el guardia del Country, que abriera el portón así no frenamos y pudimos ganarle a la prensa.
Ha pasado una semana, Helena sigue muy triste no sale de la habitación para nada, Fabiana o yo le llevamos la comida y apenas come, la verdad que me estoy comenzando a preocupar, es que no es ni la sombra de la chica que entró a la habitación de Matías haciendo miles de preguntas, hace unos meses atrás.
Salgo del baño y me acuesto mientras le comento a Matías mi decisión.
-Mañana no sale a desayunar y llamo a mi prima.
-¿Estás segura?
-Es la única idea que se me ocurre.
-Creo que será divertido. -Dice sonriendo pero en realidad está muy preocupado de como ha tomado las cosas Helena. Lo abrazo y así nos quedamos dormidos.
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Justo Esa Noche
Random#1 de la Saga: "Los Puntos Cardinales" Justo esa noche, el destino hizo de las suyas, conoció a un hombre que hizo que actuara sin pensar en las consecuencias y eso cambiará el rumbo de su vida para siempre.
