Capítulo 8

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Abro los ojos me encuentro a mi hermana que me sujeta la mano derecha, me duele miro y compruebo que lo que me hace doler es el suero. Laura esta llorando.
-Ay bicha hermosa al fin te despiertas. -Dice mientras se seca las lágrimas con la mano que tiene libre.
-¿Como te sientes? -Pregunta Angie, que tiene una mano apoyada en la almohada mientras se acerca para darme un beso en la frente.
-Bien... -Aunque la verdad estoy desorientada. Cierro los ojos, cuando los vuelvo abrir, miro a mi alrededor de la habitación y me encuentro con Anibal, él está cerca de mi hermana, la tiene abrazada.
Frente a mí, está Sebastián junto a mi papá y a mi mamá, ellos se encuentran cerca de una pequeña puerta, supongo que debe ser la del baño al encontrarse en un costado izquierdo de la habitación.
En el otro extremo, aunque no es muy grande la habitación, pero esta lo suficientemente alejado de mi familia, esta Matías fuera de sí, hablando con el hombre que me defendió, este último intenta calmarlo pero creo que lo tiene difícil.
-Bicha hermosa, por favor perdoname por no poder protegerte... -Se da media vuelta dice mirando a su marido.
-Anibal, cariño, llama a la enfermera por favor. -Laura no para de llorar, tengo miedo de preguntar ¿por qué llora? Cierro los ojos y pregunto.
-¿Y uvita? -Estoy aterrada de oír la respuesta.
-Tranquila está todo bien. -Me explicó Laura.
-Ya vino el médico te reviso... -Intentó explicarme Angie.
-¿No me están engañando? -Digo llorando
-No te engaño, enseguida vendrá para hacerte una ecografía para que te quedes tranquila. -Me dice con mucho cariño Angie, tan dulce es en momentos como este, es única.
Entra el médico y una enfermera, esta última trae el ecógrafo.
-Buenas tardes. -Todos contestamos a su saludo. -¿Valentina cómo te encuentras?
-Ya no tengo dolores, ¿Augusto como esta mi uvita?
-En cuanto llegaste te atendimos y vimos que tanto tu como tu uvita están bien.
-¡Ay por dios! Hasta el médico lo llama con ese ridículo apelativo. -Se queja mi mamá.
-Señora... -Tiene un tono de advertencia que frenó a mi mamá.
-¿Para qué es ésta ecografía? -Pregunto, no es que no confíe en mi prima pero estoy muy asustada y tengo miedo los dolores eran muy fuerte.
-Para que escuches su corazón y te quedes tranquila. La enfermera prepara todo y Torres comienza hacer el estudio no puedo evitar llorar.
-¿Cómo está uvita? -Pregunto muy angustiada.
-Vale debes calmar esos nervios, no es bueno para tu estado. Y tranquila que está todo bien. Ese sonido es su corazón, todo esta normal, pero Vale te voy hacer sincero debes seguir las indicaciones al pie de la letra si no quieres poner en riesgo el embarazo, ahora voy a solicitar que te realicen algunos análisis y una vez que estén listo vamos a valorar tu situación.
-¿Doctor cuántas semanas tiene de embarazo. - Pregunta Sebastián. No puede ser.
-¿A ti qué te importa? -Salta a mí rescate Angie.
-¡Quiero saberlo y puntos! Además tengo derecho.
-No es asunto tuyo. -Intervinieron Aníbal y Laura unísono.
-Casi de 3 meses. -Responde el doctor. Yo sólo miro a Matías, y él no me quita la mirada, puedo notar que está sacando cuenta.
-¿Bicha linda es de un mexicano? -Pregunta la inoportuna de mi hermana.
-No que va de un argent... -La miro rapido para que se detenga pero es demasiado tarde y vuelvo a mirar a Matías, ella se detiene cuando se da cuenta de como cambia de expresión Matías, con eso tuvo la confirmación que sus sospechas eran ciertas.
-Vale todo está muy bien pero debes cuidarte. -Dice el médico mientras me pasa un paño para limpiarme, la enfermera comienza a enroscar el cable y se acerca a la puerta empujando el aparato. -Al menos unas semanas.
-¿Por qué? -Me alarmó ante tal sugerencia. Tomo el control para subir la cama para quedar sentada y así estar más cómoda mientras hablo con el doctor.
-Aunque has tenido sangrado mínimo no es bueno.
-¿Si vuelve a suceder cabe la posibilidad que pierda a uvita? -Preguntó llorando.
-Si te cuidas no pasará nada. -Dijo mientras se retira junto a la enfermera.
-Lo mismo no nacerá porque lo vas a abortar. -Dice Sebastián sujetando mi brazo mientras me destapa, me doy cuenta que sigo vestida con la ropa que llevé a la oficina.
-Yo no quiero. -Digo mejor dicho ruego. -Yo quiero a mi bebé...
-La decisión está tomada yo no voy a hacer la burla de nuestro círculo...
-¿Tú eres tonto de nacimiento o te le caíste al obstetra cuando te recibió? ¡Sueltala! -Le dice Angie mientras se acerca a Sebastián. -¡Que la sueltes te digo! -Mi mamá la frena sujetando su brazo, el hombre rubio que estaba con Matías va a reaccionar al ver la situación pero mi prima con un ademán le dice que se que tranquilo.
-¡Tú te callas! que todo es por tu culpa. -Le reclama mi mamá.
-¿Que dice tía?
-De ese viaje que organizarste. -Dice mi madre. Cuando de pronto siento que Sebastián me suelta y vuela hacía atrás, aterrizando contra un sofá que hay al costado, el hombre se vino a mi lado.
-¿Te encuentras bien? -Pregunta preocupado.
-Sí, gracias. -Angie se deshace del agarre de mi mamá y viene hacia mí, y se abraza a ese hombre. Ante eso miro Anibal y él responde sin que tenga la necesidad de que pregunté.
-Es Agustín o lo que es lo mismo, el que para nosotros es Ken. Ahora entiendo todo. Ella se suelta de Agustín y se acerca a mi.
-¿Estás bien? -Me pregunta casi en un susurro yo asiento. -¿Que te parece? -Pregunta señalando con su mirada donde esta Ken.
-Si te soy sincera que es un lujazo para los ojos, es mas, es una contraindicación para una embarazada con las hormonas a mil y que debe hacer reposo. -Río por primera vez en el día
-Voy a tener que darle la razón a la tía, que mal te hago, hija te corrompi...
-Te apuesto que otra piña y lo deja inconsciente. -La interrumpe Anibal, cuando miramos y encontramos a Matías que tiene contra la puerta a Sebastián, este último a recibido varios golpes, la verdad que lo tiene merecido.
-¡Que va! con una simple cachetada si da pena el imbécil. -Suéntame... suéltame... -Dice ya la ira se había desvanecido para dejar pasó al miedo. Matías esta furioso, lo separara de la puerta vuelve a golpearlo contra la misma, provocando un golpe en la cabeza.
-¡Ay que lo deja tonto del todo! -Dice Angie, si no la conociera, diría que esta preocupada, pero es Angie y se trata de mi ex.
-¿Es que se puede quedar más tonto? -Pregunta Anibal.
-De ese se puede esperar cualquier cosa. -Le responde mi prima. Agustín y yo aunque intentamos no reírnos, fracasamos.
-Dime... ¿qué piensas hacer cuando te suelte? -Le pregunta Matías intentando controlar la furia pero el imbécil de mi ex no se lo hace fácil.
-¿Qué... qué... te importa? -Responde tartamudeando Sebastián. Lo vuelve a separar de la puerta y lo estrella que hasta mi me dolió el golpe.
-No te conviene que repita la pregunta.
-Se cagó literal no se sorprenda si siente olor. -Comenta Anibal, feliz, al igual que Angie, nunca lo quiso a ese imbécil.
-¿No muy machito? -Dice Angie, disfrutando de la situación como niña en juguetería.
-Suéltalo o llamo a seguridad. -Lo enfrenta mi madre. Sin soltar a Sebastián mira a mi madre y le dice de una forma pausada y con una falsa tranquilidad, en sus mirada refleja la ira que siente si hasta da miedo, al punto que la paralizó.
-Señora si quiere seguir aquí callesé. -Mi madre se queda con los ojos abiertos, abre y cierra la boca como un pez fuera del agua. -Empieza a caerme bien. -Dice mi cuñado.
-¿Lograra dejarla callada? preguntan Angie mirando a mi cuñado muy sorprendida.
-Si lo logras será mi héroe. -Dice Anibal.
-Tú no me dices qué hacer. -Responde mi madre luego de recuperarse de la sorpresa, no está acostumbrada a que alguien la enfrente de esta manera
-Se mantendrá callada porque si no lo hace le juro que no vuelve a ver a su hija y no conocerá al bebé así que le sugiero que se mantenga al margen.
-¡¿Quién te crees tu?! -Le grita fuera de si mi madre.
-¡Guardia! -Matías mientras separa a mi ex de la puerta.
-Pobre lo maneja como quiere. -Dice Anibal muerto de la risa.
-Pero si está hecho mierda como la muñeca de trapo con la que jugó mi bisabuela. -Comenta Angie.
A ésta altura Agustín y yo no paramos de reír. Llegan dos guardias y se quedan mirandonos a todos.
-¡¿Se puede saber que espera?! -Dicen unísono mi mamá y Matías.
-Quizás están intentando descifrar si es una obra de drama o comedía. -Dice Anibal.
-La verdad, con la tía y Teresita tenemos drama, con Matías y el imbécil acción y... -Angie se detiene y mira a Anibal, mi cuñado se encoje de hombro y quien responde a la pregunta que no hizo mi prima fue Agustín.
-Tu y Anibal serían la comedia y Vale y yo los espectadores. Estamos completo. -Nos reímos los cuatro, a esta altura creo que de un momento a otro me voy hacer pis de tanto reír.
-No le veo la gracia. -Nos reprende Laura.
-Por eso encajas bien el drama, primita.
Muy ajenos a nuestra conversación Matías y mi madre se retan con la mirada.
-Acompañen a la señora hasta la salida. -Le dice Matías a los dos hombres que de inmediato se acerca a ella.
-¡No me toquen! no diré nada. ¡Ay hija! -Dice mirándome, cambia su expresión.
-Y ahora si tendremos drama. -Dice muy seria Angie.
-¿No te das cuenta que cuando se entere todo sobre esto hablarán de ti? -Llora desconsolada mi mamá, no me gusta verla así, y yo comienzo a llorar al igual que ella.
-Podemos decir que es un embarazo in vitro. -Sugiere mi hermana.
-¿Qué esperan para sacarla? -Dice Matías.
-Me callo no diré nada. -Con lágrimas en los ojos, me duele verla así.
-Es mi héroe. -Dicen unísono Angie y Anibal.
-Quiero que se lleven a este hombre y demás está decir que tiene la entrada prohibida a esta clínica. -Lo miró a Sebastián y le dijo. -Como te acerques a Valentina te denuncio, te olvidas de ella, ¿has entendido?
-¿Quién quiere estar cerca de una puta desvergonzada como...? -No pudo terminar la frase porque Matías comienza a pegarle.
-Este imbécil va a recibir hoy las hostias que debía haber recibido desde que nació. -Dice Angie.
-Conociendo a mi amigo, como lo conozco, esto puede terminar de dos manera... -Dice Agustín.
-¿Cuáles son? -Pregunta Anibal.
-La primera, sacar al imbécil por las buenas pero inconsciente o la segunda, sacarlo por las malas pero consciente. -Los cuatros nos miramos como estuviéramos evaluando la situación mientras mi madre y Laura insultan a Matías.
-¿Estamos de acuerdo todos que la segunda opción es la mejor? -Reflexiona Angie. -No me miren así, pienso en lo mejor para Matías.
-Desde ese punto de vista voto opción dos. -Dice Anibal y yo asiento, ya quiero que termine todo esto.
-¡Anibal haz algo! -Grita Laura fuera de sí. Agustín, Anibal y los guardias intentan separarlos, pasan unos minutos para lograrlo, es que Matías está fuera de sí, Angie le pide a los guardias que se lleven a Sebastián muy mal herido pero consciente.
-¡Bruto eso es lo que eres un bruto! -Le grita mi mamá.
-¡Señora...! -Utiliza un tono de advertencia que la deja paralizada por unos segundo hasta que me grita.
-¡Todo es tu culpa por seguir las locuras de tu prima! ¿No te das cuenta que todos hablaran de ti? Ay hija pero si mi novio tienes...
-Señora como no cierre la boca, la sacó personalmente y le prohibiré la entrada a esta clínica.
-¡Jerónimo! -Grita mi mamá a mi padre.
-Yo que tú cierro la boca. -Respondió mi padre con mucha tranquilidad.
-¿Quién se piensa que es para tratarme así?
-Soy el padre de uvita. -Dice mientras me mira, se quedan todos en silencio, claro si los únicos que lo sabíamos era Angie, Anibal, Matías y yo. Mi mamá me mira esperando que lo niegue y obviamente no lo hago sino todo lo contrario, lo confirmo. Mi madre, se queda mirándome y se cae al piso inconsciente.
-¡La mató! -Dice unísono Angie y Anibal, ganándose una mirada reprobatoria por parte de mi hermana.
-Sólo hace unas horas que la conoce y logró lo que tú no pudiste en año. -Le dice Angie mofándose de Anibal, éste sin dejar de mirar a mi mamá que sigue en el piso.
-Llego a casa y sacó el cuadro de Messi para colocar su foto. -Dice Anibal. Agustín no para de reír por los comentarios de estos dos. Matías hace una llamada con su celular, a los minutos viene una enfermera y un camillero.
-Lleven a la señora seguro que se le subió la presión.
-Laura ve con tu madre. -Le ordena mi papá, la aludida se fue.
-Voy con mi esposa. -Dice Anibal, antes de irse me da un beso en la mejilla al llegar hasta Matías le dice.
-No sé si sabrás, que te has echado una enemiga poderosa, pero cuenta conmigo, ídolo. -Se fue mi padre se acerca a mí y me dice.
-No creas que me tienes contento con todo esto pero por lo menos has buscado un gran hombre como padre de uvita. -Yo sonrío me da un beso en la cabeza y se va. Agustín cuando logra dejar de reír le dice a Angie.
-Cariño, vamos a la cafetería que está enfrente de la clínica para que ellos puedan hablar en privado.
-De aquí no me muevo.
-Nos dejas solo. -Dice Matías.
-No yo... -Se detiene al ver la expresión de Matías está a punto de perder la poca paciencia que le quede.
-Angie...por favor. -Le pide entre diente. -Ella me mira y yo asiento. Es hora de enfrentar la verdad.
-Me voy porque me lo pide ella, que te quede claro que no te tengo miedo. -Le dice a Matías. Luego me mira y continua. -Estaré en la cafetería, en dos horas vuelvo, pero aquí tienes tu celular me llamas y aquí me tienes en un minuto le guste a quien le guste. Además me quedo con ella esta noche, y en eso no accedo. -Lo enfrenta a Matías.
-Ya veremos. -Dice Matías mientras cierra la puerta. Comienza a acomodar todo el desorden que hay en la habitación en silencio, está muy tenso pasa unos minutos, al terminar se sienta en la silla que está cerca de la cama, me mira a los ojos y hace la pregunta que estaba esperando.
-¿Cuándo pensabas decírmelo?

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