Capítulo 7

1.8K 131 7
                                        

-Tienes que dejar de lamentarte. -Dice al levantarse del sofá, tomó su mochila y mi bolso, y me exigió a me levante. -Vamos a cenar que debes comer, no te olvides que ahora debes alimentarte por el bichito.
-Si, tienes razón, lo peor ya pasó, mi prioridad debe ser uvita.
Me levanté fui al baño me lavé la cara y me maquille un poco para disimular que estado llorando toda la tarde.
Al llegar no tuvimos que esperar por no tener reservaciones porque el dueño nos conocen, porque venimos con mucha frecuencia a cenar a este lugar, sobre todo los fines de semanas.
Una hora después estamos comiendo el postre las infaltables frutillas con crema cuando Angie pregunta.
-¿Estas más tranquila?
-La verdad que sí, es mas, me siento liberada. Ahora lo único en lo que pienso es que debo ir buscando otro trabajo. No puedo estar en el mismo lugar que esta el padre de mi hijo y su esposa.
-Aunque entiendo tu punto, me entristece que te vayas, pero sé que será lo mejor... no pensemos en esto ahora que tenemos tiempo para todo.
-Gracias prima por estar siempre.
-Te quiero mucho, los quiero. -Me da un abrazo, al volver al ligar. -Dice. -Cambiando de tema, esta noche te deberías quedar en mi departamento, porque conociendo a la tía, que la conozco y muy bien, irá a tu depa para seguir con el drama y la verdad es que tú ya has tenido bastante por hoy.
-Tienes razón.
Pagamos la cuenta y pedimos un taxis, al llegar al departamento de Angie, me prestó un pijama y nos fuimos acostar directamente.

Al llegar a la empresa, tuve que pedirle ropa a mi prima porque no me daban los tiempo de ir a mi casa, cambiarme y llegar a horario a la oficina.
-Buenos días Ana. -Saludo al verla muy concentrada mirando la pantalla de la computadora.
-Buenos días Valentina, debemos acordar varías reuniones. -Dice al tomar la agenda.
-Bien comencemos de una vez. -Yo me siento en mi sillón y enciendo la computadora, Ana tomó asiento frente a mí. Nos llevó media hora organizar la agenda para que no se interpongan las reuniones con los jefes y los inversionistas y mi labor como jefa.
Luego se fue a seguir algunas indicaciones que le di.
Comienzo viendo algunos cuadros de ventas cuando siento unos gritos y se abre la puerta dando un golpe dejando entrar el tornado Teresa y el huracán Teresita, diría mi prima. Se sientan frente a mí, Ana se queda en la puerta muy mortificada por no haber podido frenar la intromisión de mi mamá.
-Vale... yo...
-Tranquila, ve a hacer lo que te pedí y por favor cierra la puerta. -No esperó un segundo.
Yo continuo trabajando, esta tarde tengo que presentar este cuadro con algunos otros datos a Luís y a Matías. Como no me puedo concentrar, sin dejar de trabajar les pregunto.
-¿Qué hacen aquí?
-¿Dónde pasaste la noche? -Sé que no le debo explicaciones pero no quiero escándalos, por eso respondí.
-En casa de Angie.
-Te lo dije mamá.
-¡Tu te callas! -Le exige mi madre a Laura y ella acata la orden como si fuera una adolescente.
-¿Cómo puedes permitir que te trate así? -Le pregunto indignada.
-Es mamá... -Dice la muy tonta.
-¿Laura dónde está esa chica tan segura de si misma?
-No vinimos a hablar de ella.
-Perfecto como se trata de mi, te digo muy en serio que sea la última vez que entran a mi departamento sin mi consentimiento. -Digo mirando a mi mamá porque sé que es ella quien arrastra a la tonta de mi hermana y soborna al portero del edificio, voy a tener que hablar muy seriamente con él porque no es la primera vez que le da la copia de la llave a mi mamá sin preguntarme.
-Soy tu madre y...
-Y eso no te da derecho a invadir mi casa. A todo esto ¿a qué han venido? Que no tengo tiempo para perderlo.
-Te vinimos a buscar para ir al médico. -Eso si me sorprendió, ayer casi se muere por la noticia y hoy viene a querer llevarme a control.
-Ya fui con Angie a control, pero no te preocupes que el próximo control te aviso...
-No digas estupideces, vamos a ir a solucionar el problemita. -Creo que entendí como el culo.
-¿El problemita?
-Vale no pensaras tener a esa criatura, ¡es un pecado!
-¿Me estás sugiriendo abortar?
-Si, debes estas de pocos meses...
-No pienso abortar, voy a tener a uvita y es mi decisión final, ahora quiero que te vayas o...
-¡¿Qué vas hacer?! -Me grita.
Me levanto dando un golpe con las manos a mi escritorio tirando algunas cosas mientras le grito.
-¡VOY A LLAMAR A LOS DE SEGURIDAD!
-No te atreverías.
-¡ANA! -Grito fuera de si. Mi mamá se levanta de la silla al igual que Laura.
-¿Qué piensas hacer? -Pregunta mi hermana, siempre hemos tenido discusiones pero nunca han llegado tan lejos, hoy tengo que defender a uvita así tenga que ir en contra de mi propia familia.
Ana abre la puerta asustada y le digo.
-Llama a los de seguridad. -Ana se queda sin saber qué hacer.
-No te atrevas. -Me amenaza.
-¡Mira como lo hago! -Le digo a mi mamá fuera de si. Luego me dirijo a Ana que está paralizada sin saber que hacer. -¡¿Qué esperas?!
Ella se da medía vuelta cuando mi mamá dice.
-Ya nos vamos. -Dice muy ofendida mientras toma su bolso y se va y detrás Laura.
Me siento en mi silla respirando profundo, estoy mareada.
-¿Valentina se encuentra bien? -Comienzo a sentir el dolor en mi vientre pero esta vez es muy fuerte, no un simple dolor como las otras veces, inhalo y exhalo para tranquilizarme pero no resulta y salgo corriendo al baño a vomitar, cuando terminé me lavé la cara y cuando estoy un poco más tranquila, comienzo a sentirme un mejor, se a calmado un poco el dolor, sigue Ana ahí, la pobre está asustada.
-Ana por favor suspende todas las reuniones que encuanto pueda me voy a mi casa. -Digo al recostarme en el sofá. -Pasame mi celular.
-Claro. -No se detiene el dolor voy a llamar al doctor Torres y que me diga que debo hacer. -Aquí lo... -La interrumpe el golpe que da la puerta al estrellarse contra la pared.
-Tu no tendrás ese niño para que todos se rían de mi. -Dice furioso Sebastián, me toma de un brazo y me obliga a pararme.
-¡Sueltame imbécil! -Le grito intentando que de soltarme de su agarre pero es inútil.
-No te voy a soltar hasta que aborte ese niño.
-Al fin alguien sensato. -Dice mi mamá. -Esta en la puerta.
-No lo voy hacer. -Sebastián me obliga a salir de mi oficina. Miro a Ana y le digo. -Llama a mi prima.
-No está.
-Llamala por telefono con mi celular, dile que es urgente. -Ana se va corriendo a mi oficina. -Sebastián estamos separados tu tienes...
-Haz silencio. Tu no tendrás ese niño y punto.
-¡AUXILIO! AYUDEMEN. -Pero para estar asomados y chumeando son muy machos pero no para ayudarme. -Yo quiero a mi bebé... -Digo llorando, el dolor se está agudizando y tengo mucho miedo. -No me puedes obligar, no somos nada.
-Ya verás como si te obligo, no te resistas. -Esta fuera de sí.
-Sebastián estás lastimando a mi hermana.
-¡TU TE CALLAS! -Le gritan unísono mi mamá y Sebastián, mi mamá siempre lo quiso mucho como yerno por eso no me perdonó que me separara a pesar que tiene familia.
-Pero si ella quiere a su uvita debemos respetarla...
-Haz el favor de callarte, no digas estupideces. - Le exige mi mamá.
El dolor es intenso me caigo de rodilla cuando pierdo la fuerza en las piernas.
-¡QUE TE LEVANTES! -Dice sujetando mi brazo y de un tirón me levanta, a pesar que no puedo caminar me obliga hacerlo. Yo no dejo de llorar, tengo tanto miedo que no puedo reaccionar, me siento tan sola.
-¡No te pases Sebastián...! -Dice Laura.
-¿Qué sucede aquí? -Al fin llegó la ayuda, todos miramos a su dirección vemos a Angie acompañada de un rubio.
-Angie ayudame, no quiero abortar.
-¡¿QUÉ?! -Se acerca y le da una patada en la entrepierna a Sebastián. -¿Qué te piensas? -Se retuerce del dolor pero no me suelta.
-Angie... -Ella intenta que me suelte, pero Sebastián le da un empujón que la tira de culo al piso.
-Si serás un reverendo hijo de puta, esto dolió. -Se quejó mi prima al levantarse.
-Nunca se debe maltratar a una mujer pedazo de hijo de puta. -Dice el hombre alto, rubio y con cara de pocos amigos, le pegó una piña que lo tiró al piso haciendo que yo también caiga con él por tenerme sujetada. El hombre comienza pegarle y para  intentar defenderse me suelta, yo aprovecho para alejarme, me arrastro hasta estar lo más lejos de ese hombre que desconozco por completo, intento pararme pero no tengo fuerza y me quedo sentada.
-¿Qué significa todo este alboroto? -Está Matías en la puerta. Al verme se acerca y me ayuda a levantarme, yo me sujeto de su brazo. -¿Te encuentras bien? -Negué con la cabeza, no puedo ni hablar del dolor.
Sebastián se suelta del agarre del hombre y viene hacia mi, me toma del brazo y de un tirón me separa de Matías.
-No se metan que esto no es asunto de ustedes. Y tu deja de hacer más drama que la decisión ya la tomé, tu abortaras y punto.
-Sebastián no quiero hacerlo. -Digo llorando, eso fue suficiente para que Matías lo empujara para separarlo de mí y me abrazó para protegerme.
-No se te ocurra acercarte a ella. -Le dice con un tono amenazante.
Angie comienza discutir con Sebastián, mi mamá a defenderlo y Laura llora, hay muchos gritos. Me siento mareada.
-Matías no me... -No sigo hablando cuando siento que algo corre por mis piernas al ver que es sangre, no es mucho, pero me asusto mucho. Comienzo a llorar más aún, y me empiezo a sentir mareada.
-¿Cómo te sient...? -Pregunta Matías, pero se interrumpe cuando ve que estoy sangrando.
-No quiero perderlo. -Digo llorando.
-Y no lo harás. -Dice muy preocupado, me toma en sus brazos y salimos de la oficina, él corre y grita que le traigan el auto, un hombre sale corriendo a cumplir la orden de Matías. Estamos esperando que lo traigan el auto. -Todo va estar bien. -Dice dándome un beso en la frente, yo tengo la cabeza apoyada en su pecho y aunque todo está muy complicado me siento protegida.
-¿Matías puedes prometerme  que no te alejes, de mi, por nada del mundo y no permitas que le hagan nada a uvita.
-Claro que voy a cuidarlos. Ya no te preocupes.
-Matías te veo borroso.
-¡TRAIGAN EL MALDITO AUTO! Tranquila todo va est... -No pude escuchar que dijo porque todo se quedo oscuro y en silencio.

Justo Esa NocheHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora