Capítulo 23

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A pasado una semana y mi mamá no se ha comunicado con nadie, mi papá dice que esta todo el tiempo cuidando sus plantas, no habla con nadie. Y ninguno se atreve a visitarla.

Estoy aburrida por eso decido visitar Matías en la clínica, ya pasa el mayor tiempo en las clínicas, ha discutido con su padre sobre ese tema, pero no me ha dicho mucho para no angustiarme, lo que no entiende por más que se lo explico es que me hace mucho peor que se guarde para él sus problemas.
Estoy llegando al pasillo de las oficinas de los dueños, cuando siento gritos.
-¡¿Cómo te atreves a inpedirme entrar?! -Grita la insoportable de Lizeth.
-Señora solo cumplo órdenes. -Explica la secretaria.
-¡Voy hacer que te despidas por incompetente, inútil! -La chica se queda en silencio pobre hasta pálida está.
-¿Qué está sucediendo aquí? -Sale de la oficina Matías.
-Matu esta inútil no me quería dejar entrar, no puedes tener personal tan incompetente, pero tranquilo ya le dije que será despedida.
-Señor por favor no me despida. -Suplica la pobre chica.
-Julia nadie te despedirá, quedate tranquila.
-Gracias señor.
-Tu no puedes hacer este tipo de escena en la clínica.
-Solo vine por lo del evento del aniv...
-Eso lo debes tratar con mi padre o con Constanza. Y ahora retirate. -Matías se da medía vuelta y se va dejándola con la palabra en la boca.
-¿Espiando? -Me doy vuelta y está Gonzalo.
-Hola, ¿cómo estás?
-Muy bien ¿y tu?
-Bien, cada vez más gorda pero feliz.
-Me alegro, ¿qué haces aquí?
-Al llegar me encontré con una escena que no quería ser parte.
-Como ha terminado te acompaño a la oficina de Matías. -Fuimos hasta la puerta y me ve Lizeth, y no dice nada. Gonzalo toca la puerta y la abre. -Hola hermano, mira el bombón que me encontré en el pasillo.
-Amor que agradable sorpresa. -Dice mientras se acerca.
-Los dejo porque he quedado en ir a comer con Fernando. -Se fue.
-Ven cariño.
Él se sentó en su sillón y me hizo sentar sobre sus piernas.
-¿Cómo están mis amores?
-Bien, aunque yo más aburrida que berenjena, se mueve mucho.
-Matu, cariño... -Dice Lizeth entrando sin golpear. -Ay no sabía que estás ocupado. -Matías se tensa y yo sonrío, sé que quiere hacer y no le ha salido, la muy tonta no se ha dado cuenta que entre los espectadores, de su deplorable escena de hace rato, estaba yo. -Solo vine a buscar...
-Si es la dignidad, ve a la oficina de objeto perdidos, aunque como se trata de la tuya te sugiero que vayas a buscarla en la galera de un mago. -Dice Angie desde la puerta.
-¿No me digas que te crees mucho por ser una Mejía?
-No te equivoques, yo no me creo, soy mucho por el solo hecho de ser yo. Tu necesitas de apellidos para ser respetada, no proyectes tus miserias.
-Lizeth quiero que te retires de inmediato de mi oficina y no regreses porque desde hoy tienes la entrada prohibida a esta área de la clínica. -Le dice Matías.
Se fue super enojada. Angie y Agustín entraron y éste cerró la puerta. Nos saludamos y ellos se sientan frente a nosotros.
-¿Qué hacen aquí? -Pregunta Matías.
-Mi maridito que se cree que porque hace tres días que nos hemos casado ya puede armar una escena por nada.
-Hace tres semanas, no tres días, y ya me estoy preguntando ¿por qué me casé con esta loca?
-Porque no vas a encontrar una loca que te quiera más que yo, ¿verdad? -Apoya su cabeza en el brazo de Agustín. -Dios ¿cómo puedo ser tan patéticamente romántica? -Los tres reímos.
-Angie ¿está todo bien? -Pregunto.
-Esa pregunta la debo hacer yo, Agustín se enojó cuando le dije que te había pedido que dieras la noticia, y vinimos de inmediato.
-Debes reconocer que fue inconsciente de tu parte pedirle a Vale eso cuando debe cuidarse y no pasar situaciones de estrés ¿Cómo estuvo? -Preguntó Agustín.
-Interesante. -Respondió Matías. Y comenzó a contarle todo, Angie lo mira sin creerle una palabra, la conozco y por sus gestos no le cree nada, Agustín escucha con atención hasta el final.
-¿Ya terminaste? -Pregunta Angie. -Mira chocolate, a mi no me vas a engañar que llevo más tiempo que tu en esta familia y Teresita no haría esas cosas...
-Angie, todo lo que contó Matías es real. -Le aclaro.
-Tu me quieres decir...
-Si que tu Teresita despertó.
-¿Qué yo me perdí el despertar de Teresita por estar disfrutando de mi marido en Turquía?
-Si, eso mismo. -Dijimos unisono Matías y yo.
-No se vale. Sigue contando.
-No hay mucho más, según la Bobe, ese mismo día llevaron los niños con ropa y las cosas del colegio a la casa de la madre de Anibal, porque ellos debían hablar de muchas cosas y tomar varias decisiones, pero no sé más.
-Le voy a llamar. -Dice al salir de la oficina. Yo me levanto.
-Quedate.
-Cariño, que debo ir al baño. -Me indicó el baño de su oficina. Voy saliendo y Angie entra.
-Si no vas a dejar ningún baño sin conocer.
-Es producto del embarazo. ¿Ya hablaste con Laura?
-Si, al enterarse que estaré una semana antes de regresar...
-¿Te regresas a Estados Unidos?
-Si...
-¿Te vas a quedar?
-¡Noooo! -Dicen unísono Agustín y ella.
-No llores gordita hermosa, ni loca me alejo de ti. -Me abraza.
-Te extrañe mucho.
-Y yo a ti. Quedé en ir almorzar a lo de Laura.
Así que nos fuimos los cuatro. Los niños no están y Anibal todavía no llega.
-Quiero darles una noticia. -Dice Laura.
-No te separaste, ¿verdad? porque Anibal ocupa un lugar importante en mi corazón. -Dice Angie.
-Y en el mío. -Aclaro.
-Lo sé, si ustedes son "no hay dos sin tres" -Dice Laura. -Si no me dejó antes ahora no sería justo.
-¿Qué es eso que tienes que decirnos?
-Nos vamos a vivir a Chile.
-¿Por qué?
-Porque hace tiempo que le han  ofrecido una gran oportunidad que ha estado rechazando pero que ha llegado el momento de aprovecharla.
-Además tu hermana, a ganado la titularidad de la catedra de Historia del Arte en una Universidad chilena. -Dice desde la puerta Anibal.
-¿Pero tu...?
-Siempre amé mi carrera y en secreto fui realizando posgrados y especializandome. Y ahora gracias a un amigo de Anibal que me avisó de la vacante y me dieron el puesto. -La abracé.
-Te felicito.
-Mañana haremos una cena de despedida con la familia porque la semana que viene ya debemos estar instalado allí.
-¿Mamá...?
-No lo sabe, de hecho son los primeros que se lo hemos contado.

Justo Esa NocheHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora