Me despierta el celular con el rintog grabado por Angie, "prima atiende no me hagas esperar" debo ser más atenta con mi celular cuando esté con ella o hacerme a la idea que ella escogerá la música de su llamada.
-¡Buen día bicha fea!
-¿Qué quieres? -Digo de mal humor sin cambiar de posición
-¿Estás durmiendo? -¿Qué le sorprendía?
-Sí, ¿cuál es el problema?
-Ninguno o mejor dicho dos, que es un día laboral y que hace 10 minutos deberías estar aquí. -Miro el reloj, que esta en la mesita de luz, y efectivamente debería estar trabajando.
-¡Mierda! Me volví a quedar dormida. -Me levanté tan rápido que tuve que volver a sentarme en la cama porque me he mareado.
-Tranquila dije que deberías retirar unos estudios al médico. Valentina deberías ir al médico no es normal que estés tan cansada...
-Ya fui y me recetó unas vitaminas...
-De eso hace semanas y yo no veo que haga efecto.
-Te dejo para cambiarme.
Cuando se me paso el mareo, me levanté, fui al baño me bañé con agua fría a ver si así me despabilo y me cambio a la velocidad de la luz.
Una hora después, estoy en mi escritorio intentando concentrarme pero es imposible porque los comentarios que hay en los pasillos por la llegada del socio del señor Luis, son preocupantes, todos coinciden de que es muy serio, y que tiene un humor de los mil demonio, en menos de diez minutos ha despedido a la secretaría de Andrés, la pobre chica se ha ido llorando, según me comentó Ana, además que siempre esta acompañado de una mujer, ya me tocará conocerlos, pero si no es hoy no me quejaré. Lo primero será ponerme al día de todos los pendientes, últimamente no rindo como siempre, vivo con sueño, eso me estresa al punto que me da algunos dolores bajo el abdomen, el médico dice que es producto del estrés, pienso que cuando los nuevos socios se integren y se normalice el trabajo todo volverá a la normalidad.
Gracias al profesionalismo de todos mis compañeros, el equipo de contabilidad, estamos casi al día, soy yo quien está atrasada, tengo que revisar unos informes y firmarlos para que siga su curso. Y así no me tomen desprevenida.
Al mediodía voy a almorzar a un restaurante cerca del trabajo junto a Angie, hemos quedado de almorzar con mi hermana y mi mamá.
Mi mamá, se llama Teresa, es una mujer que se rige por el qué dirán, cuándo le dije que me divorciaría del imbécil de mi ex, hasta se desmayó, es tan exagerada que fue a parar al hospital, estuvo internada un par de días, es mas a pesar de los años, no lo supera y me lo hace saber, cada vez, que puede, o sea todo el tiempo. Para ella estar casada es lo primordial para una mujer, según ella es de la forma que una mujer logra realizarse como tal en la vida. Por eso me llama todos los días para hablarme del hijo soltero de una de sus amigas pero ni caso que le hago.
Laura, mi hermana mayor, o Teresita como la llama Angie para que se calle y no siga apoyando a mi madre, está casada con un gran hombre, la quiere y la respeta mucho, es un sol, es mas me llevo mucho mejor con Anibal, mi cuñado, que con mi propia hermana. No es mala solo que se deja influenciar por mi mamá y por eso cuando la necesité, no tuve su apoyo porque se puso del lado de mi mamá como siempre.
Y de mi papá puedo decir que se dio por vencido y no nos hace caso a ninguna pero eso si, nunca nos deja sola.
El problema de compartir un momento con mi mamá es que siempre terminamos hablando de lo mismo.
-No puedes seguir viviendo en ese departamentito y mucho menos ¡trabajando! eres una Villaseñor.
Cuando me separé, regresé a la casa de mis padres, pero a la segunda semana mi paciencia llegó a su limite y le pregunté a Angie si podía irme a vivir con ella, como siempre me dijo que si, ella tuvo que soportar mi tristeza, frustraciones, llantos. Viví con ella dos meses hasta que encontré el departamento donde vivo.
-Tienes razón. -Digo, mientras sigo almorzando, solo para llevar la fiesta en paz.
-¿Regresarás a vivir con tu marido? -Pregunta mi mamá feliz.
-Si. -Respondo sin pensar para no iniciar la misma discusión antes del postre. La que no capta la idea, algo extraño en ella, es Angie porque abre los ojos como si me hubiera crecido otra cabeza.
-¡Ay qué alegría! -Dice mi mamá. -¡¿Te has vuelto loca?! -Me recrimina mi prima.
-Tú te callas descerebrada. -Dice mi madre a mi prima.
-¡MAMÁ! -Dijimos unísono mi hermana y yo.
Mi mamá adora a Angie, es su única sobrina, el problema es que no comparten la forma de ver la vida que tiene mi prima. Son polos opuesto, mi mamá es tradicionalista y conservadora, mientras que Angie es moderna y liberal, y ninguna deja de atacar la postura de la otra y de defender sus propios ideales y los que estamos al medio nos toca soportar los mismo discurso con el mismo final.
-Tranquila chicas. -Dice Angie. - Que vivo para ser feliz yo, no a terceros como otras. -Nos señala a mi hermana y a mí. Aunque yo tomé decisiones que no fueron aceptadas, fue hace unos años cuando comencé a hacer lo que me hace feliz sin preocuparme del qué dirán, lo primero fue tomar la decisión de divorciarme. Aunque estemos en el 2020 mi familia es extremadamente tradicionalista, al punto que soy la primera en la familia de NO soporta una infidelidad, tanto Angie como yo vivimos la vida fuera de la influencia de los apellidos Villaseñor y Sotomayor, otro motivo de disgusto para mi madre, según ella las mujeres estudian arte, música, literatura pero nunca ejercen. Porque debe atender la casa, los hijos y al marido.
Esa fue la primera contra que le llevamos a la familia, luego con nuestra vida amorosa y el remate fue la laboral. Me independicé económicamente y aquí estoy tratando de abrirme camino por mis propios medios y no por la influencia de mis apellidos. La voz de mi madre me saca de mis pensamiento.
-No es ninguna novedad que María Ángeles nunca quiso a Sebastián.
-No, y no me equivoqué. -Dice la aludida, odia mucho que la llamen por su nombre completo. -Eso es verdad. -Concuerda mi hermana.
-¡Por fin! -Exclama, Angie, levantando los brazos y mirando hacia arriba de una forma exagerada. Laura le saca la lengua.
-¡Por Dios! es hombre. Todos los hombres tienen un desliz. -Dice mi madre, eso fue la gota que derramó el vaso y Angie va a decir todo lo que piensa ¿cómo lo sé? porque frunce el ceño y su boca y a esta última hace una mueca hacia la derecha. Y así fue
-Tía estamos en el siglo 21 no en 1810, donde los hombres hacían su santa voluntad y las mujeres soportaban que pisotearan sus derechos. Además ese sorete mal cargado tenía una familia bien constituida, no fue un simple desliz como quieres hacerlo creer. ¡Tía que se cagó en tu hija! -Levanta la voz en la última frase. Todos los comensales nos mira.
-¡María Ángeles ese vocabulario estamos en la mesa! -Dijeron en unísono mi madre y mi hermana -Ay Teresita que falta te hace que te corten el cordón umbilical de una vez por todas. -Dice Angie mientras toma su vaso para beber agua.
Yo solo soy una simple espectadora de la situación mientras como mi postre, en este momento, no hay nada más importante que mis frutillas con crema.
-¡Que no me digas Teresita! -Le recriminó mi hermana. Laura odia que mi prima la llame así y Angie junto a mi abuela se lo dicen cuando le sale algunos de los comentarios de mi madre.
-No te enojes Teresita sabes que te lo digo con mucho cariño. -Le explica mi prima, yo me río, desde que mi hermana comenzó una relación con Anibal, ella cambió y desde entonces no se llevaron bien, sus personalidades son polos opuestos.
-Tú te callas que deberías estar casada y con hijos. -Mi mamá reprende a mi prima. -Mi hermano te dio mucha libertad y ahora eres una de esas mujeres indomable. -Lejos de ofenderse, Angie soltó una carcajada.
-¿Para ser cornuda y mirar para otro lado así la familia es feliz a pesar de mi infelicidad? No gracias, paso a la siguiente.
-Anibal no me he es infiel. -Dice orgullosa mi hermana.
-Y lo dice con orgullo como si le hubieran entregado el premio novel por destacarse en física cuántica. Si será ilusa.
-Angie, déjala en paz. -Intervine porque está tomando un color muy oscuro esta conversación. Además Anibal es un gran hombre no se merece que lo meta en la misma bolsa que los demás infieles.
-No soy ninguna ilusa. -Se defendió Laura.
-Claro que no. -Interviene mi mamá, nos mira a mi prima y a mi frunciendo el ceño, luego suaviza su gesto cuando mira a Laura y le dice. -Anibal nunca te engañaría porque eres una gran mujer que se ocupa de su casa, su ropa, de sus hijos y lo espera en casa como dios manda. -Angie y yo al escucharla nos miramos y pusimos los ojos en blanco. -No hagan esos gestos y aprendan de una vez por toda lo que les voy a decir, marido bien atendido no se va del nido. -Termina su discurso con la frase que usa siempre, ese comentario me dolió porque aunque yo trabajé siempre hice las cosas de la casa, por lógica nos divimos los que haceres, pero era obvio si yo trabajaba al igual que él.
Mi prima al ver mi expresión, se dio cuenta que realmente me afectó mucho el comentario de mi mamá, ella me conoce y sabe cuánto me dolió esa frase, así que me mira y sonríe mientras le contesta.
-Tia eso fue en su época, en el 2020, ha cambiado todo...
-¿Qué ha cambiado? -Pregunta mi hermana.
-Marido bien comido está bien atendido y es agradecido. -Suelta una carcajada y yo la acompañó al ver las caras de espanto de mi mamá y de mi hermana ante el comentario de mi prima.
Laura y mi mamá dieron por terminado el almuerzo, se levantaron y se fueron, dejándonos riendo a carcajada. No entiendo por qué siguen estas disputas dialécticas si saben que Angie gana y por goleada.
Una vez que terminamos de tomar el café, pagamos y volvimos al trabajo. En mi oficina me estoy durmiendo, es algo que no lo puedo evitar además ya he vomitado mi almuerzo, como para que pueda hacer una buena digestión con los comentarios de mi madre. Voy saliendo del baño que está en mi oficina y me encuentro a Angie sentada en mi sillón y yo me recuesto en el sofá para ver si así me puedo recuperar.
-¿Cuándo iras al médico?
-El viernes tengo... -Suena su celular cuando ve la pantalla su alegría es evidente.
-¿Quiénes es? -Pregunto algo confundida, ninguno de sus equivocados logra tal reacción.
-Agustín. -Atiende la llamada. -Hola guapo... -Se va de mi oficina. Parece que el Ken logró conquistarla.
Pasa unos minutos y me recupero totalmente. Continuo trabajando.
La jornada laboral llega a su fin, sin esperar un segundo apagó la computadora, guardo algunos papeles en mi cartera.
-Está aquí en... -Entra feliz Angie a mi oficina.
-¿Quién? -Pregunto sin dejar de ordenar todo para irme de inmediato.
-Agustín, bicha presta atención. -Dice algo molesta. -Vino al país porque me extrañaba...
-¿Te extrañaba?
-Bueno también el padre le pidió que se haga cargo de la empresa que inauguran en Argentina. Me dijo que aceptó por mí. -Dice mientras baila moviendo las caderas. Está muy feliz y me alegro por ella es hora que encuentre el indicado de una vez por todas.
-Si que lo dejaste loco por ti.
-Pues claro, nadie se puede resistir a éste hermoso y cuidado cuerpito...
-Que no conoce un gimnasio.
-Pero que hace mucho ejercicio... y es lo que cuenta, ¿no? -Dice bailando mientras yo me rió a carcajadas.
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Justo Esa Noche
De Todo#1 de la Saga: "Los Puntos Cardinales" Justo esa noche, el destino hizo de las suyas, conoció a un hombre que hizo que actuara sin pensar en las consecuencias y eso cambiará el rumbo de su vida para siempre.
