Estoy esperando en la sala de espera de urgencia de una clínica, llevo días con dolores menstruales pero no me ha bajado y me quedo dormida en cualquier parte, además apenas tengo apetito y lo poco que como lo vómito, se que el estrés es el culpable, me lo dijo el otro médico pero para estar más tranquila busqué otra opinión. Tengo turno para el viernes, pero no esperé hasta ese día porque esta mañana vomité a penas me desperté. Por eso decidí venir a primera hora a urgencias.
El médico me revisó y me hizo mil preguntas llegando a la misma conclusión que el otro profesional que mis malestares en su mayoría se debía al estrés.
Pero para estar seguro me indicó unos análisis de rutina, como no he desayunado me pude hacer los estudios en la misma clínica. La bioquímica me dijo que los resultados estarían para la tarde, aproveché y saqué turno con el mismo médico, aprovechando que está haciendo la guardia de 24 horas.
Una vez que terminé de autorizar los estudios, me fui a trabajar. Al llegar, Ana me dice que los nuevos dueños han convocado una reunión de último momento con los jefes de todos los departamentos, y que están esperándome en la sala de reuniones. Sin esperar un segundo me fui rápido para no hacer esperar más.
Al entrar, veo que hay 3 lugares vacíos, pero estaba en el extremo de la gran mesa, es decir que son los lugares de los jefes y alguien más. Angie me reservó una silla a su lado y me siento a su lado, como siempre.
-¿Dónde estabas? Te llamé mil veces... -Si algo le molesta y mucho a mi prima es que no le responda las llamadas o los mensajes en el momento.
-Fui al médico hoy no me levanté bien...
-Ya era hora ¿qué te dijo?
-Me indicó unos análisis y estarán para esta tarde... -Se abre la puerta y entra Luis seguido de una mujer de unos 40 años muy elegante con un traje color beige, casi me muero cuando la tercera persona que entra es él, el morocho casi me caigo de culo y eso que estoy sentada.
-¡Dios mío!
-¿Qué te sucede?
-Es él.
-Si, es el hijo mayor del jefe...
-Es el morocho que... Yo... en México. -Su expresión lo dice todo.
-Hija, que buen gusto tienes cuando estás ebria porque cuando está sobria das pena.
-Angie por favor, ¿no entiendes la situación?.
-Perdón bicha pero digamos que tu único antecedente da asco. -Todavía no logra entender cómo me enamoré de mi ex.
No puedo quitarle los ojos de encima, es más lindo de lo que lo recuerdo. Él me mira, creo que me ha reconocido al igual que yo a él, porque me sonríe y me saluda con asentamiento.
-Buenos días. -Saludaron los tres y todos respondimos al saludo en forma unísono.
-Señores por una emergencia me tengo que retirar pero ellos se presentarán y llevaran a cabo la reunión. La próxima semana haremos otra reunión para continuar con los temas que queden pendiente, si es que quedan. -Dice Luis sonriendo a su hijo y a la mujer.
-Buenos días, soy Constanza Villanueva de Montesino estaré a cargo de la gerencia general, como no conozco la empresa, voy a necesitar su colaboración para ponerme al tanto del funcionamiento de la empresa. Ya después hablaré con cada uno a medida que vaya necesitando información. -Mira al morocho le sonríe y da un paso atrás para darle el lugar, él como respuesta asiente dando un paso hacia adelante con su voz tan varonil dice
-Soy unos de los dueños mi nombre es Matías Montesino, mi padre se encargará de la parte de inversiones y yo de la administración, no estaré muy presente debido a mis compromisos así que espero poder trabajar de forma organizada.
-Dios mío está buenísimo el hijo de jefes. Tu dijiste borracha si tonta no. -Dice Angie en susurro.
-Él fue quien se acercó, no te olvides.
-Ya decía yo.
-¿Qué?
-Que era imposible que cambiarás un chori por caviar, de la noche a la mañana... -Aunque Sebastián ha salido de mi vida para siempre, sigue atacándolo, creo que nunca lo superará.
-Pero yo acepté...
-De tonta te hubieras recibido y con honores, si le decías que no...
-¿Tienen alguna duda? -Constanza interrumpe a Angie, la pregunta esta dirigida a nosotras, seguro que se ha dado cuenta que estamos hablando de Matías. Yo me quedo paralizada como en la secundaria pero Angie sale al rescate.
-Sí... bueno... nos debatíamos... ¿ Cuáles serían los cambios?
-Disculpe, ¿se podría presentar? -Dice Matías.
-Mala mía, soy la jefa del departamento de informática la licenciada Ángeles Sotomayor.
-Licenciada Sotomayor iremos a visitar cada departamento para ver su funcionamiento y decidiremos, según lo que necesite cada uno del departamento. -Todos hicieron preguntas menos yo, es que no puedo. Una hora después, Matías dio por finalizada la reunión cuando quedó claro el cronograma de reuniones que tendrían con cada área.
Cuando salí de la reunión, me fui a mi oficina, le pedí a Ana que llamara a todos el personal que conforma el departamento de contabilidad a una reunión.
Diez minutos después estamos todos y le notifico las nuevas novedades, que debemos tener listo todos los informe y realizar una presentación con diapositiva para hacer más dinámico el resumen que haremos de nuestra área de los últimos años para cuando soliciten esa información.
-No se olviden que de esto depende que éste equipo se mantenga como hasta hoy. La decisión la tomaran los nuevos jefes. -Todos asientes están muy preocupados. -Confío en que haremos un gran trabajo.
Estoy terminando la reunión, cuando me llama Ana.
-Valentina, el señor Matías Montesinos solicita su presencia en su oficina ahora.
-¿Qué oficina esta ocupando?
-La oficina de Andrés, me pidió que fuera de inmediato.
-Está bien Ana, enseguida voy. -Corto la llamada y les digo a mi equipo. -Chicos me tengo que ir, el jefe me ha llamado.
-Suerte. -Dijeron unísono.
Me levanto y voy a su oficina, de inmediato, al llegar toco la puerta, no me anuncio porque aún no tiene secretaria. Siento que dice que pase, abro la puerta lentamente estoy muy nerviosa me voy a enfrentar a él. Paso esta en su escritorio firmando unos papeles.
-Entra y cierra la puerta, por favor. -Dice sin levantar la mirada. Hago lo que me dice -¿Por qué te fuiste sin despedirte? -Dice sin rodeos, mientras deja la lapicera sobre los papeles y me mira.
-Te pido disculpas estaba borracha, ya sé que no es escusa, te juro que nunca hice algo así.
-Lo sé, esa noche lo dijiste mil veces que nunca te emborrachaste y que nunca estuviste con otro hombre que no fuera con Sebastián.
-Ay qué vergüenza.
-¿Quién es Sebastián?
-Mi ex marido, pero te juro que no fue despecho hace dos años que estamos separados y casi 5 meses divorciados.
-Entiendo, pero me hubiera gustado verte al despertar...
-Cielo... -Dice Constanza mientras entró, ella esta leyendo unos papeles mientras entra hasta que nos ve. ¿Cielo? miro su mano izquierda compruebo que tiene un gran anillo, recuerdo cuando se presentó "soy Constanza Villanueva de Montesino " están casados. Me doy vuelta y me encuentro con su mirada, Matías está desencajado.
-Sabes muy bien que no me gusta que entren a mi despacho sin tocar la puerta.
-Lo siento, vine a reunirme contigo y tu padre como habíamos acordado en la mañana temprano, no sabia que estabas en una reunión.
-Me voy. -Dije, sin esperar un segundo me fui. No puedo soportar la idea de haber pasado la noche con un hombre casado. Voy a la oficina de Angie, y entro sin tocar, al cerrar la puerta me apoyo en la misma y cierro los ojos.
-¿Por qué entras...?
-¡Dios mío! Me quiero matar. -Abro los ojos y comienza a caer las primeras lágrimas.
-¿Qué sucede? -Pregunta mi prima muy preocupada se acerca y me abraza, yo hago lo mismo.
-Es casado. -Digo sin rodeo ella se separa de mi, y me mira sin entender.
-¿Quién?
-Estoy hablando de Matías. -Le cuento la situación que viví en su oficina.
-Si será desgraciado...
-¡Ay! -Me da un fuerte dolor en abdomen. Es muy fuerte.
-¿Qué te sucede?
-Es la puntada.
-No es normal que cada vez que estés nerviosa te dé esos dolores. Voy a llamar al médico.
-No hace falta...
-¿Cómo que no hace falta? pero si estás pálida.
-Ya te dije que fui esta mañana me hice unos análisis y estarán para esta tarde. -Me siento en la silla apoyando la espalda en el respaldar cierro los ojos y digo. -¿En qué estaba pensando cuando me acosté con él?
-Hija donde mandan hormona no manda neuronas. -Abro los ojo y la miro muy sería.
-Angie estoy hablando en serio, no solo me acosté con un hombre casado sino que son mis jefes. Ay le hice a Constanza lo mismo que me hicieron a mi.
-Eso no te lo voy a permitir, hay una gran diferencia entre esa mujer y tu.
-¿A si cuál? -Digo con ironía.
-Ella si sabía que el sorete mal cagado estaba casando, tú no.-Quiero convencerme que lo que dice ella es verdad pero lo que siento es totalmente diferente
Una vez que me calmo, se me pasa el dolor, me fui a la oficina a seguir trabajando.
Salgo una hora más temprano, de lo habitual, para llegar a tiempo a la clínica. Al llegar me anoto y tomó asiento para esperar mi turno, pasa unos treinta minutos cuando la secretaría dice.
-Villaseñor. -Me levanto y me acerco a ella. -Pase por aquí, por favor. -Entró detrás de ella, me siento mientras ellas le entrega algunos sobres.
-Doctor los análisis de la señora Villaseñor.
-Gracias, ¿quedan muchos pacientes? -Le pregunta el médico a la secretaria.
-No la señora es la última. -Responde mientras se acerca a la puerta.
-Entonces se puede ir. -Y así lo hace, cuando nos deja solos. El médico abre el sobre y ve los análisis que le entregó y me dice.
-Lo que sospechaba...
-¿Hay algo malo? -Me altero.
-Todo los valores están en los parámetros normales.
-Disculpe doctor pero yo no me siento bien.
-Es lo normal en su estado.
-¿Estado?
-Felicidades será mamá.
-¡¿Qué demonio está diciendo?! Tiene que haber un error.
-Ninguno, le voy a pedir una ecografía de inmediato. -Una hora después, lo confirmó una ecografía.
-Señora usted esta embarazada de 5 semanas... -Es decir del Morocho de México, de Matías, que resulta que es mi jefe y peor aun de un hombre casado.
Salgo del consultorio con las indicaciones para que sea un embarazo saludable. Las principales recomendaciones debo seguir una buena alimentación y evitar el estrés, porque los dolores que he sufrido han sido contracciones y aunque ahora el bebé esta bien, si sigo así podría haber serias complicaciones.
Aunque no llevo una vida de excesos, tampoco como muy sano que digamos y eso debe cambiar por el bien de mi bebé.
Siempre quise ser madre, es mas al año de casada saqué el tema de ser padres, pero Sebastián nunca quiso, según él no era el momento siempre tenía una excusa que me convencía que éramos jóvenes, era verdad nos habíamos casado con 20 años, luego que primero los estudios que el trabajo y después descubrir que en realidad era padre de tres niños. Me dolió más saber que su amante no era un desliz sino una relación de años incluso antes que yo sólo se casó conmigo porque quería triunfar en la empresa de mi papá y yo era un perfecto trampolín. Es mas yo renuncié a la empresa porque él es una pieza fundamental para la empresa. Reconozco que fue la excusa perfecta para dejar todo y valerme por mi misma.
Ahora me encuentro divorciada de un hombre que lo conozco desde la secundaria y embarazada de un desconocido.
Estoy sentada en la mesa de una cafetería que esta a dos cuadra de la clínica, intentando asimilar la noticia pero me siento perdida no sé qué hacer, sólo se me ocurre llamar a una persona y eso hago al segundo tono atiende mi prima.
-Hola bicha...
-Angie, te necesito. -Solo esas tres palabras dije y como siempre ella me respondió.
-¿Dónde estás?
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Justo Esa Noche
De Todo#1 de la Saga: "Los Puntos Cardinales" Justo esa noche, el destino hizo de las suyas, conoció a un hombre que hizo que actuara sin pensar en las consecuencias y eso cambiará el rumbo de su vida para siempre.
