Capítulo 36

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Hola!! Seguimos con esta segunda parte de la maratón!! Espero que les esté gustando! Se vienen unos capítulos imperdibles! Gracias por todo!





Capítulo 36:

La fiesta transcurrió tal cual ellos habían imaginado. Todos bailaron y se divirtieron. Y Mar y Thiago no se separaron ni un minuto. Cualquiera podía ver que estaban muy enamorados. Bailaron juntos toda la noche. Mar volvió a llorar por segunda vez, cuando su hermana se subió al escenario y le dedicó su canción, la de las dos. Y luego, muchos pasaron por ese escenario cantando para los recién casados. El salón estaba hermoso, y todos parecían muy felices. Y lograron que los cinco Teenangels volvieran a estar juntos cantando, tomándose de las manos.

Eso era lo que más amaban. Estar juntos. Y por fin, entendieron lo que Cielo les había dicho cuando temían que Juan Cruz les hiciera algo. Juan Cruz no iba a poder dañarlos ahí, en ese momento, porque estaba reinando el amor, y la unión. Después de todo, era una fiesta para celebrar el amor de dos personas. Los guardianes estaban más unidos que nunca. Iba a ser imposible para él entrar, y mucho menos hacerles algo malo. Pero todavía seguía existiendo esa sensación de peligro. Lo que vieron Mar y Jaz era muy sorprendente, y eso que no habían revelado toda la verdad. Ambas estaban preocupadas por lo que pueda pasar.

Luego de la gran celebración, que duró hasta altas horas de la noche, por fin se fueron a descansar. A pesar de las protestas de Mar, ninguno de los chicos dejó que Mora y Bruno durmieran con ellos. Su cuarto era increíble. Según Tefi, lo que más trabajo le llevó. Todo estaba decorado en los mismos tonos de la casa. Sobre la cama, había un gran corazón hecho con pétalos de flores

Mar: Esto es impresionante

Thiago: Tefi de verdad que es una genia decorando

Mar: Fue una fiesta hermosa, no te parece?

Thiago: Sí. te gustó de verdad? Porque yo sé que te imaginabas otra cosa…

Mar: Fue como la imaginé. Perfecta. Casándome con el amor de mi vida, con mis hijos, mis amigos, mi familia, en un lugar hermoso, al atardecer. Eso era todo lo que quería

Thiago: Sos tan buena… mi mamá estaba muy emocionada de poder estar acá. Gracias

Mar: Yo no podía imaginarme casándome sin mi mamá al lado, y pensé que a vos te pasaría lo mismo.

Thiago: Es cierto. De verdad, gracias

Mar: Pero vos sos el mejor. Traer al sacerdote que me cuidó de chica para que nos case… sí que sabés cómo hacerme llorar

Thiago: Es que quería que tuvieras a alguien muy especial, y cuando le pregunté, me dijo que sí enseguida. Y de paso, me contó muchas cosas de vos de chica

Mar: Sí? Como qué?

Thiago: Como que eras una bebé muy tranquila, pero que no te gustaba nada que otras personas te sostengan. Solo él, y algunas monjas que vivían ahí. Ya eras arisca de chiquita

Mar: Qué malo!!

Thiago: Exactamente igual que Mora, que nunca quería ir con otra persona que no conociera. También me contó que a los 5 años ya mirabas campeonatos de boxeo, y que los ponías vos sola en la tele. Y que tenías una bolsa de boxeo improvisada por vos

Mar: Sí, de eso me acuerdo. No me dejaban ver los campeonatos, porque decían que era muy chica y que eso era para varones. Pero yo me escondía y los veía. El Padre Máximo me descubría muchas veces, pero no decía nada

Thiago: Y también me dio algo, que yo estaba esperando el momento adecuado para dártelo

Mar: Qué es?

Thiago sacó una caja de abajo de la cama

Thiago: le dije a Tefi que la escondiera acá. Abrila

Mar abrió la caja, y se quedó paralizada con lo que vió dentro. Estaba llena de ropa de bebé, y además de algunos juguetes, muy viejos y rotos

Mar: No lo puedo creer…

Thiago: Máximo me dijo que eso era tuyo de cuando estabas en la iglesia, y que cuando te fuiste, no te lo llevaste. Y él estuvo tratando de encontrarte, pero era difícil.

Mar: Esta era ropa mía, y mis juguetes…. Es increíble

Thiago: Se puso muy contento cuando le dije quién era. Le conté varias cosas, porque él quería saber de tu vida. Y se emocionó mucho cuando le conté de los chicos

Mar estaba conmocionada, mirando sus cosas. No podía creer que Máximo guardara eso tanto tiempo. Unas lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas

Thiago: Mi amor, yo no quería hacerte llorar…

Mar: Sos increíble, mi amor. No puedo creer que hayas hecho algo así por mí. Y lloro de felicidad, porque sé que tengo a la persona más dulce y buena del mundo. Te amo

Thiago: Yo haría cualquier cosa por verte feliz, mi amor. Te amo más

Mar: Bueno, basta de llorar. Me voy a quedar sin lágrimas

Thiago: Está bien que llores, así descargás tensiones

Mar: Sí, es cierto.Vamos a disfrutar nuestra noche de bodas, te parece?

Thiago: Y cómo la disfrutamos?

Mar: No sé. Pensalo

Ambos cayeron en la cama, riéndo, besándose, disfrutando de cada momento, ahora como marido y mujer, para toda la vida.

Guardianes de la felicidadHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora