Capítulo 69

2.6K 99 22
                                        

Qué va a pasar con Azul? Ustedes que creen? 

Capítulo 69:

Mar: Mi amor?

Thiago: Qué pasa?

Mar: Sabías que te amo mucho?

Thiago: Qué vas a pedir ahora?

Mar: Nada! No puedo dercirte que te amo sin razones?

Thiago: Sí podes. Perdoname

Mar: Igual eso no era todo

Thiago: Yo sabía

Mar: Me podés traer un vaso de agua? Tengo mucha sed

Thiago: Sí mi amor, ya te lo traigo. Pero antes algo

Mar: Qué?

Thiago se acercó a ella y la besó. Mar sintió que se derretía interiormente

Mar: Sos un dulce

Thiago: Y vos sos hermosa. Ya vengo

Thiago fue a hacer lo que Mar le había pedido. No podía negarle nada ultimamente. Igual, nunca le podía negar nada. Pero en la cocina se entretuvo hablando con Tacho. Pero antes de llegar a su cuarto, alguien lo detuvo

Azul: Esperá!

Thiago se encontró con Azul, que iba caminando hacia él

Thiago: Necesitás algo?

Azul: No, solo que me di cuenta que no te agradecí por haberme salvado el otro día

Thiago: No es nada

Azul: Pero de verdad, gracias. No sé que hubieramos hecho sin vos

Thiago: Sin todos

Azul: Es cierto, sin todos. Me podés dar un poco de agua?

Thiago miró el vaso que sostenía en su mano. Consideró la podibilidad, pero sabía que si demoraba un minuto más, Mar se empezaría a preocupar

Thiago: Perdón, pero es para mi mujer. Ultimamente está un poco mal. Pero podés buscar en la cocina

Azul: No hay problema. No sabía que estabas casado- Obviamente mintió, puesto que sí lo sabía

Thiago: Sí, nos casamos hace unos meses. La viste el otro día, la chica que estaba conmigo en el río

Azul: -Finjiendo recordar algo- La petisita morocha?

Thiago: Que no te escuche decirle así. Pero ella.

Azul: Que está embarazada?

Thiago: Claro. Son mellizos. Con ellos van a ser cuatro

Azul: Cuatro? No es mucho para alguien tan joven como vos?

Thiago: Para mí está bien

Azul: Pero cuántos años tenés?

Thiago: 26

Azul: De verdad? Parecés más joven. Ya se quién es tu hijo. Se llama Bruno?

Thiago: Sí

Azul: Me tendría que haber dado cuenta. Es tan lindo como vos

Thiago abrió la boca y la cerró. Esta chica le estaba diciendo lindo? Estaba acostumbrado a que lo hagan chicas en la calle o en el teatro, porque eran fanáticas. Pero ella vivía ahora en la misma casa. Y no estaba seguro de qué pretendía. Lo único que deseaba era que Mar no la escuche, porque es capaz de arrancarle los ojos.

Pero no entendía cómo. El tenía 26, y ella debía tener unos 15. Era una adolescente. De verdad pensaba que podía tener posibilidades?

Mar: Pela!!!-Mar salió del cuarto y los encontró hablando- Tardaste mucho! Pasa algo?

Azul: No, solo le agradecía por haberme salvado el otro día

Mar: Así es él. Vamos?

Thiago: Sí, vamos

Azul: Nos vemos más tarde!

Mar: Estaba a punto de deshidratarme. Te pasa algo?

Thiago: Esa chica…

Mar: Qué pasa con ella?

Thiago: Creo que me tiró onda

Mar: Te parece? Es una nena

Thiago: No sé, puede ser que haya pensado cualquiera…

Mar: La voy a tener vigilada por las dudas

Thiago: No te persigas

Mar: No me persigo! Solo la voy a controlar un poquito

Thiago rió y la abrazó. No entendía cómo esa chica puede pensar en tener algo con él. Y la verdad es que nunca se hubiera fijado en ella. Primero, porque es muy chica. Y segundo, porque estaba tan enamorado de la mujer que tenía a su lado, que nadie podía llamar su atención, ni aunque se parara enfrente suyo e hiciera señas.

Pero, Azul no sabía eso. Ella tenía su propio plan

Juana: Y?

Azul: Estaba todo perfecto, hasta que apareció la mujer y arruinó todo

Juana: Azul, lo que estás haciendo está muy mal

Azul: Por qué? Yo lo quiero y lo voy a tener

Juana: No vas a tener oportunidad! Tiene una familia, ya es grande para vos

Azul: La edad no importa

Juana: Está enamorado, y se nota que es de verdad

Azul: Eso no existe. Además, yo no quiero que se enamore de mí. No necesito eso. Yo solo lo quiero tener todo para mí

Juana: No vas a lograr nada. Tiene dos hijos en camino

Azul: Sí lo voy a lograr. Y los hijos no me  importan. Se pueden quedar con la madre. Ya empezé mi plan, y nadie me va a detener ahora

Guardianes de la felicidadHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora