Capítulo 60

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Hola! Seguimos con la maratón! Besos a todas!!!

Capítulo 60:

Misiones, Casa-escondite

Era muy temprano en la mañana. Pero el día estaba hermoso. Un sol brillante iluminaba toda la pequeña cocina-comedor. Thiago se levantó como de costumbre. Estaba terminando su desayuno, cuando sintió que dos brazos lo rodearon por los hombros, y una pequeña cabeza se apoyaba sobre la suya. Pudo ver, en la mano izquierda, un precioso anillo de oro blanco, en uno de los dedos. Sonrió, y miró el suyo propio, en el mismo dedo, pero de su mano

Mar: Buen día, Pela

Thiago: Qué hacés despierta tan temprano?

Mar: No me podía dormir

Thiago: Te desperté yo?

Mar: No, no te preocupes. Y quise venir un ratito con vos

Thiago giró su silla, y miró a Mar con detenimiento. Se la veía un poco mejor que antes

Thiago: Mi amor, por qué no vas a descansar? Te va a hacer mal

Mar: No, yo ya estoy bien. Me aburrí de estar en cama todo el día. Quiero hacer algo

Thiago: Parecés una nena

Mar: Soy una nena todavía

Thiago: Te parece?- Mirando su panza

Mar: Sí. En mi interior, tengo todavía algo de nena

Thiago: Sos mi nena. Y mi mujer

Thiago sentó a Mar sobre sus piernas

Thiago: te sentís bien?

Mar: Sí, me duele un poco la espalda. Los mellis pesan un poco

Thiago enseguida comenzó a masajearle la espalda y el cuello, y sonrió al ver como Mar se relajaba. Ella tenía los ojos cerrados, pero cuando los abrió, vió a Thiago sonreir

Mar: Te reís de mí?

Thiago: No, mi amor. 

Mar: Y se puede saber de qué, entonces?

Thiago: Sos tan linda

Mar: Y vos tan chamuyero

Ambos rieron y se besaron por un largo rato. Hacía mucho que no tenían un momento para los dos, de verdadMar: Qué tranquilo que se ve ésto

Thiago: Sí, hasta pareciera vacía la casa

De repente, Mar se quedó muda, y Thiago se asustó

Thiago: Qué te pasa? Mi amor?

Mar: Pela…

Thiago: Qué?

Mar: están pateando

Thiago: De verdad?

Mar: Sí, sentí

Mar tomó la mano de Thiago y la condujo por su vientre, hasta el punto en el que había sentido las patadas de su hijo o su hija, no sabía cual de los dos

Thiago: No… no siento nada

Mar: Dame un beso

Thiago: Qué?

Mar: Que me des un beso. Antes funcionó

Thiago volvió a besar a Mar, con la mano en su panza. Y esta vez lo pudo sentir

Mar: Sentiste eso?

Thiago: Sí, es increíble!

Mar: Se ve que saben lo que le gusta a su mamá

Thiago: Así que a la mamá le gustan los besos?

Mar: No, a la mamá le gustan los beso del papá

Thiago: Ya me había asustado

Thiago se inclinó un poco para dejar muchos besos en donde estaban sus hijos, y Mar sintió que iba a morir de ternura

Pero de pronto, un grito ensordecedor inundó toda la casa. Mar y Thiago se levantaron al instante, y salieron corriendo al patio

-Ayuda! Por favor!! Alguien! Ayuda!!

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