Capítulo 76:
Jaz: Los dejamos solos un ratito
Rama: Sí, y de paso les contamos a los chicos
Mar: Dale, gracias
Todos salieron con una gran sonrisa en el rostro. Como siempre, el resto de la familia estaba reunida, esperando noticias
Nacho: Y?
Simón: Mariana y Juan Pedro ya estan acá
Y dicho ésto, todos saltaron de emoción. Mora ya quería entrar a verlos, pero le explicaron que tenía que esperar un rato.
Mora: Por qué?
Tacho: Porque yo te digo
Mora: Pero yo no te hago caso a vos!
Tacho: Sí, porque yo soy tu padrino
Jaz: Tacho, dejá de pelear con la nena. Mi amor, cuando tu mamá se recupere un poquito, vas a poder entrar a ver a tus hermanitos
tefi: Están todos bien?
Vale: Están perfectos
Rama: Son hermosos
Teo: yo no quiero ser el aguafiestas, pero qué hacemos ahora?
Luca: Es cierto. Tenemos que irnos lo antes posible
Jaz: Acaba de dar a luz, chicos. No la podemos llevar así nomás
Vale: Sí, Mar no la pasó muy bien. Cuando ella se sienta mejor, nos vamos
Dentro de la habitación
Thiago: Seguro que estás bien?
Mar: Sí, mi amor. Mejor que nunca
Thiago: Y los chiquitos?
Mar: Perfectos. Son hermosos. Querés tenerlos?
Thiago: A los dos juntos no, me da miedo
Mar: dale, no va a pasar nada
Mar le dió primero a Mariana, y luego a Juan Pedro. A Thiago el miedo se le fue enseguida, porque miraba completamente enamorado a sus hijos. mar no lo pudo evitar, y unas lágrimas salieron de sus ojos. Thiago no se dió cuenta hasta unos segundos después, cuando la miró
Thiago: Mi amor, por qué lloras?
Mar: Son lágrimas de emoción. De verte así. Verlos así. Y no puedo creer que hayas hecho de partero
Thiago: Yo tampoco lo creo. Hice muchas fuerzas para no desmayarme
Mar: Estuviste perfecto. Gracias
Thiago: Yo te tengo que agradecer a vos. Por ésto. Por nuestros hijos, que son lo más hermoso que me pasó en la vida
Mar: Te amo tanto
Thiago: Yo también. Ahora, dejá de llorar, que me vas a hacer llorar a mí
Mar: Quiero ver a los chicos
Thiago: Ya te sentís bien?
Mar: Sí
Thiago: Entonces los llamo
Y minutos después, Thiago volvió con Bruno y Mora
Mar: Hola hermosos! Vengan a ver a sus hermanitos
Ambos se acercaron a dónde estaba Mar, con ambos bebés en brazos
Bruno: Hola, hermanitos. Yo soy su hermano mayor, Bruno. Son muy lindos
Thiago: Vos eras así de bebé
Bruno: Así de chiquito?
Thiago: Sí. Y así de lindo y tranquilo
Bruno: Mami estás bien?
Mar: Sí, mi amor. Un poquito cansada, pero bien
Los tres miraron a Mora, que no decía nada, solo miraba a los bebés. Y les parecía raro que ella no hablara
Thiago: princesa, te gustan tus hermanitos?
Mora: Y cuál es cual?
Mar: ella es Mariana, y él Juan Pedro
Mora: Y los dos juntos estaban en tu panza?
Mar: Claro
Mora: Son muy chiquitos
Thiago: Sí, todos los bebés son chiquititos cuando nacen
Mora: pero son lindos
Mar: Quieren tenerlos?
Bruno: Podemos
Mar: Sí. Sientense
Ambos se sentaron en la cama. Bruno sostuvo a Juampi, y Mora a Mariana. Bruno lo sostenía mejor, pero Mora lo tenía con algo de miedo
Mora: Y si se enoja porque yo la tengo?
Mar: No se va a enojar, mi amor. Ella te conoce
Mora: Sí?
Thiago: Claro, porque te escuchaba desde la panza de mamá
Tefi: Permiso, se puede?
Mar: Sí, pasen!
Kika: Felicidades, chicos
Mel: Son hermosos
Thiago: nacho, tené a tu ahijada
Thiago le pasó la bebé a Nacho. El la miró un rato, y para sorpresa de todos, comenzó a llorar
Thiago: Nachito!
Nacho: Perdón. Es hermosa, hermano
Luego de un rato más de mimos, tanto para los padres como para los 4 hijos, decidieron dejar a la familia descansar.
Los bebés no tardaron en quedarse dormidos, al igual que Mar y Thiago. Y Bruno y Mora estaban con ellos.
Mar se despertó dos horas después, cuando Mariana comenzó a llorar. La pequeña ya tenía hambre. Pero unos minutos después también se despertó Juampi. pero, Mar ya había terminado con Mariana. Mientras estaba alimentando a Juampi con la mamadera, alguien la agarró del hombro. Un escalofríos recorrió la espalda de Mar. Sabía exactamente quién era
ESTÁS LEYENDO
Guardianes de la felicidad
FanfictionLuego de una impactante revelación, los chicos vuelven a estar metidos en un problema, esta vez más grande y peligroso: Juan Cruz quiere destruir Eudamón y sus vidas para siempre, y ellos deben impedirlo. Ahora, armados solo con su fe, su amor, su u...
