Capítulo 75

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Lindo capítulo el de hoy! Ya falta cada vez menos!!! Gracias por todo!!!

Capítulo 75:

Ya estaba todo listo. Thiago oficiaría de partero, por supuesto. Si alguna vez vieron a Thiago nervioso, no se compara a como estaba en ese momento. Su cara estaba pálida, y todo su cuerpo temblaba. Los chicos hubieran empezado a reir, si no fuera un momento tan complicado. Rama, Simón y Vale se posicionaron a los costados de Mar. Jaz y Tacho, ayudarían a Thiago. Tacho lo miró a Thiago, y le susurró algo

Tacho: La vas a poner más nerviosa a ella

Thiago: No lo puedo controlar. No sé qué hacer

Tacho: Tranquilizate. Va a salir todo bien

Jaz: Chicos, creo que ya es la hora

Thiago se acercó a Mar y le dió un dulce beso en la frente

Thiago: Te amo

Mar: Yo te amo más

Thiago: Lista?

Mar: Sí

Rama: Dame la mano

Mar: Gracias

Jaz: Cuando quieras, Mar. Empezá a hacer fuerza

Mar tomó la mano de Rama y de Vale, y de repente, se sintió bien. Tenía a sus mejores amigos y al amor de su vida con ella. Nada podía salir mal

Pero 10 minutos después, seguía sin suceder nada. Mar ya estaba agotada

Taco: dale petisa, una más

Mar: No puedo…

Thiago: Sí podes, mi amor

Rama: Dale Mar

Vale: Solo una más

Y con sus últimas energías, Mar hizo todas las fuerzas posibles. Y segundos después, se escuchó un fuerte llanto. Jaz y Tacho sonrieron muy emocionados. Rama le dió a Mar un beso en la mejilla. Y Thiago levantó la vista hacia ella, con los ojos llenos de lágrimas. En sus brazos, tenía a un pequeño bebé, que lloraba sin parar

Thiago: Mariana

Ninguno de los presentes pudo evitar las lágrimas. Thiago le acercó la bebé a Mar. Ella la sostuvo en brazos, con los ojos iluminados y una gran sonrisa en la cara. Y Thiago las miraba a las dos, enamorado

Mar: Es tan preciosa…

Vale: es perfecta

Simón: Hola, Marianita

Rama: Felicitaciones, chicos

Pero, por supuesto, el ambiente fue cortado con otro grito de Mar. Porque todavía faltaba uno

Thiago: Vamos otra vez

Simón tomó a la bebé en brazos, y Mar sintió una angustia en su pecho al separarla de su hija. Pero en seguida, las contracciones empezaron de nuevo. Todavía tenía que nacer su otro hijo.

Así que otra vez tomó las manos de Rama y Vale, y comenzó a pujar. 

Pero esta vez costó más. Ya habían pasado 20 minutos, y todavía no había avances. Ya se sentía sin fuerzas, derrotada. Intentó todo lo posible, pero era inútil.

10 minutos más tarde, comenzaron a preocuparse. La única salida que quedaba era una cesárea. Y ninguno sabía cómo hacer ésto

Thiago: Mi amor

Mar: No puedo, Thiago

Thiago: Sí podes. Yo confío en vos. Vamos a tener problemas si no lo logramos. Ninguno sabe hacer una cirugía. Por favor Mar, una vez más

Mar no sabía de dónde había sacado tantas fuerzas. pero de repente, se sintió llena de energías. Y dió resultados. Minutos después, otro llanto inundó la habitación. Y las lágrimas volvieron a aparecer. Jaz abrazó a Mar, y Vale también. Thiago apoyó al bebé en su pecho

Mar: Juan Pedro

Thiago: Te amo, hermosa. Estás bien?

Mar: Estoy perfecta

Thiago: Estuviste increíble, mi amor

Simón: Acá tienen a su nena

Y dicho ésto, dejó a la bebé sobre el pecho de Mar. Ambos parecían muy tranquilos

Thiago: Son hermosos

Vale: Son perfectos, chicos

Mar: Hola, mis amores. Los quiero tanto

Jaz: mar, cómo te sentís?

Mar: estoy bien. Gracias chicos, por todo. No podría haberlo hecho sin ustedes

Rama: Gracias por dejarnos estar acá

Thiago: Los queremos mucho, chicos

Tacho: Y nosotros a ustedes

Se abrazaron entre todos, con los dos bebés de por medio. Todos se habían emocionado al verlos nacer, porque ellos no eran hijos de amigos, eran sus sobrinos. Y los padres, sus hermanos. 

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