Narra Victoria.
Estoy en el hospital, sí, estaba sola en una habitación.
Sentí dolor en es estómago, me miré, y tenía vendas, también moretones en los brazos, y seguramente también en la espalda. Me quedé así unos minutos hasta que entró un doctor.
- Veo que te has despertado... agente West, si, sabemos que es policía. Usted lleva un día aquí ingresada, ¿Cómo se encuentra?-
- Me duele un poco, pero no mucho - contesté sinceramente.
- Esa caída a sido fuerte... ¿Recuerda algo de eso? -
- Ehhh, más o menos - hice memoria y me acordé de la caída con aquella chica - estaba en una azotea, con una chica, más o menos de mi misma edad, osea 23 años, ella había tenido un problema, pero no pude evitar que se tirará, y bueno, lo hizo, y yo... me tiré también. -
- ¿Y que pretendía con eso? - me preguntó el doctor.
- Salvarla ¿No? Esa chica no merece la muerte -
- ¿Y usted sí? -
- No, no, no me refiero a eso, es solo que fue instinto. Pero... ¿Ella está bien? -
El asintió.
- Al parecer usted a sido como un salvavidas para ella, no tiene ningún rasguño, ni se preocupe, pero creo que debería hablar con ella. - el me miraba con una expresión extraña.
- ¿Pasa algo? -
- Según el psicólogo, ella emocionalmente está en muy mal estado, ahí la razón de suicidarse, pero... no para de preguntar por usted, creo que necesita algo de compañía. -
- Mmmmm, y... ¿Donde está? -
- Fuera, lleva ahí desde que salió de la terapia del psicólogo, ¿No ha entrado? -
Negué.
- ¿Quiere que la haga pasar? -
- Si, por favor.
El doctor salió de la habitación, cerrando la puerta, y unos segundos después el pomo de la puerta giró lentamente, y salió una cabecita detrás de ella.
- ¿Me buscabas? - le dije.
Ella entró y cerró la puerta, y corrió a abrazarme.
Me sorprendió que lo hiciera, pero le devolví en abrazo con gusto.
- Gracias - dijo separándose - No-no sabía lo que hacía, yo, no -
- Lo sé, no tienes que agradecerme nada - la interrumpí.
- Oye... lo que dijiste en la azotea ¿Era, verdad? -
Yo sonreí.
- Sí, y no me arrepiento de nada de lo que dije -
- Ya veo, pero... ha sigo una estupidez por tu parte. - dijo todavía mirándome.
Yo levanté una ceja.
- ¿Solo por mi parte? -
- Bueno, también por la mía, pero no deberías hacerte tirado. El doctor me ha dicho que pudieras hacer muerto. -
- Ya bueno, si no hacía... ahora tu no estarías aquí -
- Pero yo la había decidido así, tu no, no debiste hacerlo, no me conoces, no debiste.
- Pero sin embargo, lo hice. -
- Eso ya lo sé, todavía no me entra en la cabeza como pudiste hacerlo, estaba tan alto... - bajo la cabeza.
- Tu lo hiciste, y cuando estabas allí, parecía no preocuparte la altura. -
- ¡Porque en ese momento quería morirme! - me gritó - Pero... me has salvado la vida. - volvió a tranquilizarse.
- Ahora tienes una segunda oportunidad - le dije
- Pero... ¿A dónde voy? No tengo trabajo, no tengo casa, no te vi familia. No tengo a nadie - y empezó a llorar.
Le agarré la mano y le sonreí.
- Me tienes a mí, lo de la casa se puede solucionar, mi apartamento es grande, puedes ponerte a estudiar, y sacarte una carrera, después trabajaras, y ya está. Fácil. -
Ella me miró estupefacta.
- ¿Quieres que vaya a vivir contigo? - yo asentí. - Después de lo que te he hecho... no, no puedo aceptarlo -
- No me has hecho, nada, yo fui la que me tiré, yo fui la que tome la decisión. No tú -
- Pero yo fui la que se tiró, y yo no hubiera hecho, tu no hubieras hecho nada, y no estuvieras aquí.
- No sabías lo que hacías. - le dije, apretando un poco más su mano, pero si hacerle daño - El dolor te cegaba, no eras tú la que se tiró, ¿Okey? Era el dolor, era ese sentimiento, que te impulso ha hacer lo que hiciste, pero no culpes de eso. Yo te ayudaré - ella el escuchar lo último me miró otra vez a los ojos, con un poco de lágrimas en ellos.
- Sigo sin entender, cómo estás tan dispuesta a ayudarme, tu no...
- Tu no me conoces... - le complete la frase - Pero ahora puede ser una oportunidad para conocerte.
- ¿Por qué quieres ayudarme? -
Yo suspiré - Porque tengo la sensación de que el día de mañana lo volverás ha hacer, y no quiero que malgastes tu vida así. Por eso, vendrás a vivir conmigo y... bueno ¿Estás estudiando algo? O ya... -
- Bellas artes - se sonrojo - me faltan unos meses para terminar la carrera.
- Eso está muy bien, pero ahora voy a pedirte un favor -
Ella me miró, y una sonrisa se dibujó en ella.
- Lo que sea -
- Siéntate en el sofá y duerme, tienes ojeras, después hablaremos sobre la carrera, pero ahora necesitas descansar -
Ella suspiró, y caminó rodeando la cama, y acostándose en el sofá de la habitación del hospital.
Pude ver cómo cerraba los ojos, y en cuestión de segundos se quedó dormida.
Sabía que no podía dejarla que estuviera expuesta así al mundo otra vez, lo volvería a intentar, y seguro que yo no voy a estar ahí, para salvarla otra vez.
La ayudaría con el tema de la vivienda y los estudios hasta que se recupere, y todo eso, además, a mí también me vendría bien algo de compañía, mi mejor amiga con los estudios, no va a poder venir a visitarme tan a menudo.
Aunque por otro lado me agradaba su compañía, no sé que me pasa, pero no iba a dejar que le pasará nada estando yo en este mundo.
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One kiss...
By; V.V.C
ESTÁS LEYENDO
El intento.
RomansUna policía de Nueva York, y una estudiante de Bellas artes... ¿Qué puede salir mal? A través de los ojos se esconden misterios, dos colores sin ninguna relación. Pero a veces los secretos más ocultos, salen para salvar una vida, pero quizás ahora...
