Narra Victoria.
Llamé a Allison, y en cinco minutos ya estaba aquí. Le dije que tenía algo importante que decirle, sobre un recuerdo que tuve.
No especifiqué más.
- ¡Hey, sister! - saludo, y yo la invite a sentarse en el sillón sin decir nada.
- ¿Quién es Erick? - pregunté. Y ella se tensó. Sonreí para mis adentros.
- Pues es unos que estuvo jugando con nostros todo el tiempo, diciendo que nos apoyaba, y tal. Aunque yo no pertenezca al colectivo, yo siempre estaré ahí, tu lo sabes ¿Verdad? - dijo serena.
- ¿Solo eso? -
Ella asintió, tranquila.
Putas clases de interpretación.
- ¿Estas segura? -
- Si. ¿Porque tanta pregunta?. -
- Allison, quiero la verdad. Ahora -
Ella me miró con duda, pero la conozco demasiado, y cuando está nerviosa suele mover el pie, y lo estaba movimiento.
Las clases de interpretación, no te sirvieron para mí, Allison.
- Lo recordé. - dije, y ella ni se inmutó, pero su pie se movía con más fuerza, haciendo que un leve sonido, contra el suelo, se escuchará.
- Recordé el beso entre Erick, y Alicia - aclaré, y ella solo bajó la mirada.
Suspiró - Erick estaba enamorado de tí, y utilizó a Alicia, para que te olvidarás de ella, ya que tú no soportas que te fueran infiel. - dijo todavía con la miraba hacia abajo - También, pensó, que si os utilizaba para separaros, quizás Alicia se olvidaría de tí, y no sería como tú - finalmente me miró, con cara de arrepentimiento. - Pero antes de que digas nada - continuó - Ella intento alejarlo pero el tenía demasiada fuerza, y no pudo. Prácticamente él la obligación. - me dijo.
Ese imbécil, todo para alejarnos a las dos. Para que Alicia fuera "Normal". Que no fuera un bicho raro como yo ¿No? A eso se refería, a ser homosexual.
- ¿Como yo? - pregunté, eso no me quedaba claro.
- Lesbiana - dijo una voz, detrás mío.
Me di media vuelta, y la vi, estaba colocando las bolsas de la compra en la encimera.
Me levanté sin decir nada y le ayude a poner las cosas en su sitio.
- ¿Porque no me lo dijiste? - pregunté, metiendo la bolsa de pan en el mueble de la cocina.
- No quería que hicieras lo mismo - respondió cabizbajo.
- ¿Qué? ¿Emborracharme? - dije divertida.
Ella asintió.
- No lo volveré a hacer. -
Ella levantó la mirada y fijó sus ojos grises en mí.
- Perdón. - se disculpó.
Me giré para tenerla en frente, y agarre su mentón haciendo que nuestras miradas se juntaran.
Otra vez esa sensación volvió a recorrerme.
- No tienes que pedirme perdón. Tu no hiciste nada. - le dije. Y ella se lanzó a mis brazos. Ella reposaba su cabeza en mi cuello, y la corriente eléctrica, volvió a sacudir mi cuerpo entero.
Estuvimos así un tiempo, hasta que otra voz nos interrumpió.
- Me siento de sujetavelas ahora mismo - dijo Allison. Provocando nos separamos riendo.
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El intento.
RomanceUna policía de Nueva York, y una estudiante de Bellas artes... ¿Qué puede salir mal? A través de los ojos se esconden misterios, dos colores sin ninguna relación. Pero a veces los secretos más ocultos, salen para salvar una vida, pero quizás ahora...
