5 de junio de 2021 - Presente
Me quedé otros minutos sobre mi cama mirando el techo de mi habitación, sin ganas de comenzar el día. Tenía la imagen de Calle sonriendo y llorando de felicidad aún en mi mente. Sus ojos fijos en los míos cuando sus labios se movían articulando una frase.
"Sí. Sí, sí, ¡sí! Mil veces sí."
Fue el sueño más vívido que he tenido hasta el momento. Se sintió tan real que por un momento creí, y podía jurar, que esa era la realidad. Que el accidente no había ocurrido. Que ella seguía conmigo. Que nos íbamos a casar.
Por desgracia, no era más que un sueño. Un hermoso sueño que, por el simple hecho de no poder cumplirse nunca, hacía a mi corazón estrujarse hasta doler. Sin embargo, no quería olvidarlo. Repasé cada detalle en mi mente para luego escribirlo en un cuaderno que conservo al lado de la fotografía del amor de mi vida, una costumbre que adquirí gracias a ella. Anoté todo el sueño antes de que se esfumara, y sin darme cuenta las lágrimas volvían a brotar.
Esta vez las lágrimas fueron escasas aunque el dolor era profundo. He llorado tanto los últimos meses que no entiendo cómo aún hay lágrimas que se atreven a salir cuando viene su recuerdo a mi mente.
Pasaron unos minutos cuando me atreví a mirar el reloj.
8:47 A.M.
Hoy se cumple un mes más desde su partida.
Me levanté de la cama decidida a ir a visitarla y, quizá, pasar gran parte del día a su lado a hacerle compañía, sin importar que el clima tratara de impedírmelo. La mañana de lo que parecía un sábado bastante tranquilo comenzaba con unas pocas nubes oscuras en el cielo advirtiendo que quizá llovería. No me molestaba, al contrario, siempre me gustaron los días lluviosos. La sensación de las gotas de lluvia sobre mi piel suelen causarme tranquilidad.
Después de alrededor de quince minutos, estaba bañada y vestida con ropa sencilla. No era más que unos jeans, unas zapatillas viejas y una sudadera oscura demasiado grande para mi cuerpo. Sudadera que alguna vez fue suya y de la que me negaba a deshacerme. No pude evitar llevar la manga derecha a mi rostro sintiendo su aroma. A pesar de las incontables veces que la he usado, aún olía a ella.
Tomé mi celular y las llaves del apartamento que estaban en mi tocador y, sin importarme si mi cabello suelto estaba despeinado o si mi falta de maquillaje evidenciaba la hinchazón en mis ojos y las marcas bajo ellos debido a lo poco que ahora dormía, salí de mi habitación.
Lo primero que hice una vez fuera de ella fue atender a Ramón como lo hacía todas las mañanas. Hoy decidí que lo mejor sería llevarlo a casa de mi papá, pues no sabía cuánto tardaría y no quería dejarlo solo tanto tiempo. Lo tomé entre mis brazos y salimos del apartamento en dirección al ascensor mientras conseguía un taxi para desplazarnos.
Después de unos minutos, llegamos a casa de papá y Vale. Decidí que en realidad no quería hablar en ese momento y, aunque insistieron, comprendieron que hoy quiero estar con ella de la única forma posible. Les encargué a mi pug y les comenté cómo no tenía idea de mi hora de regreso, diciéndoles que les avisaría en cuanto decidiera regresar a casa.
Durante los siguientes minutos estuve sumida en mis pensamientos y en mis recuerdos mientras el taxi me llevaba a donde necesitaba. Su sonrisa volvió a aparecer en mi memoria, luego sus hermosos ojos, luego la forma de asomar la lengua entre sus labios cuando se concentraba en escribir la letra de una canción.
También llegaron a mi mente recuerdos de esa noche. Lo suave que se sintió su mano bajo mis labios en ese último beso. Su bellísima voz cantando a todo pulmón. Su cabeza moviéndose al ritmo de la música. Como testarudamente se reusó a ponerse el cinturón de seguridad. Como su voz pronunció mi nombre por última vez.
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Someday | Caché
FanfictionCalle y Poché | Fanfic • Historia desde el punto de vista de Poché • ×××× -Te amo, Calle, y no sólo como se aman las mejores amigas. -No podemos estar juntas. No ahora. El corazón de Poché se detuvo. -Algún día-, prometió. Algún día. Y sin importarl...
