~Chapter 11~

2.2K 210 225
                                        

Cuando Billie me dejó en la puerta de casa y subí por mi ventana, me dejé caer sobre la cama y suspiré.

Durante toda esa semana yendo al Franklin, Billie y yo habíamos tenido encuentros muy sexuales, pero últimamente sentía que ese límite se estaba sobrepasando.

Ese abrazo y ese beso antes de salir de su coche, significó mucho más.
Ahora ella sabía mi pasado y yo el suyo, éramos como dos polos idénticos que buscaban huir de la oscuridad que rodeaba nuestras mentes.

Me fué bien hablar con alguien, desahogarme y llorar. Me fué bien volver a nombrar a Harper y a Marcus, y aunque después de tantos años siga doliendo... sé que algún día no dolerá tanto como ahora.

Me quedé dormida en la misma posición y me desperté sintiendo toquecitos en mi hombro.

-Papá, qué susto. -dije abriendo mis ojos y encontrándomelo en el filo de mi cama.

-Perdona que te despierte, pero son las doce del medio día y aparte... quería hablar contigo. -dijo.

Recordé nuestra discusión y todo lo que desencadenó y giré mi cuerpo hacia el otro lado, tapándome con las sábanas.

-Ahora bajo. -contesté.

Sentí su peso levantarse de mi cama y unos pasos alejándose.

Me di una necesitada ducha, la cual me despertó bastante y bajé a por un café, encontrándome con mi padre en la cocina.

-¿Y mamá? -pregunté sentándome frente a él en la mesa.

-Ha ido a ver a Clara. -contestó.

Asentí.

-Ashley... disculpa si ayer me pasé contigo. -dijo. Lo miré demasiado seria. -Yo... no me doy cuenta de que puedo hacerte daño.

En su mirada vi arrepentimiento.

-Llevas mucho tiempo haciéndome sentir inferior, papá. -contesté apretando mi taza. -Me duele que no confies en mi, que no me aceptes tal y como soy...

Cogió aire y lo soltó sonoramente.

-Te acepto, de verdad que lo hago. Pero muchas veces no comprendo tus cambios de humor, intento hablar tranquilamente contigo y te pones a la defensiva y... consigues alterarme a mi también, me haces decir cosas que no pienso. -su mano sobre la mesa se arrastró hacia la mia y la cogió. -Debes entenderme cariño... perder a una hija no es fácil, mucho menos a una hermana pero entiéndeme. Yo también me odio a mi mismo por no poder superarlo y también tengo cambios de humor, si lo pago contigo es porque tu también lo pagas conmigo.

En ese momento comprendí que el enfrentamiento que teníamos siempre papá y yo era por la misma razón. Ira y rabia.

-¿Y qué propones? -pregunté.

-He pensado que podríamos ir a terapia, los dos juntos. -dijo.

Lo miré a los ojos, esos ojos rasgados que tanto me recordaban a Harper.

-Podría funcionar. -contesté.

Sonrió y apretó mi mano.

-Hablaré con mamá. -dijo y se levantó. Antes de salir de la cocina besó mi frente y se fué al salón.

Yo sé que mi padre tiene el mismo carácter que yo, de hecho... yo lo heredé de él. Cuando la ira y la rabia lo consume, intenta descargarse con alguien con su mismo caracter, busca una enfrentación para distraerse y luego culpar a esa persona.
Es impulsivo, como yo.
Alomejor es buena idea que asistamos a terapia. Me gustaría llevarme bien con él.

FIRESTONE (Blue Fire) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora