-Has cerrado la habitación con cerrojo, ¿no? -preguntó una vez dentro de la bañera.
-Ahá. -contesté abriendo el agua.
Al principio salió fría pero poco a poco la temperatura del agua era igual a la de mi cuerpo.
Miré a Billie, su cabello se estaba mojando igual al mio y mi corazón se aceleró aún más por lo hermosa que se veía.
Me acerqué y la besé bajo el agua que caía, fundiéndonos en un beso demasiado pasional.
De repente, apoyó sus manos en mi cintura y me giró con agilidad.
Jadeando, apoyé mis manos en las frías losas de la bañera mientras sentía el cuerpo de Billie pegarse al mio.
Cuando sus pezones rozaron mi espalda quise desfallecer ahí mismo, hubiera sido la muerte más placentera de la historia.
Sentí sus besos en mi espalda, subió hasta detrás de mi cuello provocando que un escalofrío me recorriera entera.
Sus manos subían por mi abdomen a medida que subian sus labios, y cuando comenzó a besar mi cuello y sus manos apretaron mis pechos, gemí sin poder evitarlo.
Mis padres a estas horas deben tener la TV a todo volumen, no me preocupaba.
-Dios... -jadeé.
Giré un poco mi cuerpo para poder besarla, lo necesitaba, estaba sedienta de sus besos.
Me besó con delicadeza, lentamente su lengua se enredaba con la mía mientras el agua caía en su espalda.
-Eres preciosa... -susurró cerca de mis labios.
Nos miramos a los ojos y una de sus manos abandonó uno de mis pechos y bajó lenta y dolorosamente por mi vientre, hasta que llegó a mi monte de venus. Iba a desmayarme, me quedé atrapada en sus ojos y en sus jadeos.
Uno de sus dedos comenzó a torturar mi botón, haciendo círculos y apretándolo sutilmente.
Cerré mis ojos y gemí sin remedio, y una de mis manos abandonó las losas y la dirigí a su nuca, atrayéndola hacia mi cuello el cual comenzó a lamer, succionar y morder.
Sentir sus jadeos cerca de mi oreja era lo más herótico que jamás he vivido.
Dos de sus dedos resbalaron hacia mi entrada, se adentraron lentamente con facilidad y comenzaron a entrar y salir.
Mis piernas comenzaron a temblar cuando augmentó el ritmo, sentía su cuerpo unido al mio de una manera que ni el agua podía interponerse.
Sus pechos en mi espalda se separaban y volvían a unirse según sus embestidas, y puedo jurar que si no llega a aguantarme por la cintura podría caer al suelo, sin fuerzas.
Un tercer dedo se adentró en mi interior y apreté mi agarre en su nuca, pellizcó mi pezón suavemente con la llema de sus dedos y escondió su cabeza en mi cuello.
Sentía el orgasmo apoderarse de mi, incliné mi cabeza hacia atrás y me dejé llevar por el placer.
-Eso es... -susurró saliendo de mi cuello y besándolo sensualmente.
Exploté en un maravilloso orgasmo y sentí todo mi cuerpo quedarse sin fuerzas, pero me giré y con brusquedad, cogí sus hombros y la giré, haciendo que su espalda chocara contra la pared.
-Joder... -susurró mirando mis labios.
La besé mientras acunaba sus mejillas en mis manos y las suyas acariciaban mi cintura.
-Me ha gustado la ducha, vayamos a la cama. -dije con la respiración acelerada.
Mordió su labio inferior, ahogó una risita y apagó el agua.
Ni nos secamos, simplemente una vez fuera de la bañera me atrajo hacia ella y comenzó a besarme húmedamente.
-Eres... -suspiró. -No puedo contigo. -dijo.
-Bendito sea el día que te acercaste a mi en esa discoteca. -contesté acunando mis manos en sus mejillas, mientras que las suyas estaban en mi baja espalda.
Sus preciosos ojos azules me miraron y dejó de besarme.
De nuevo me miraba como esa noche en en baño de la fiesta.
-Yo... me-me alegro de haberte conocido. -me dijo.
Subió sus manos a mis mejillas y con sus pulgares las acarició.
Lo único que podía hacer era mirarla con cariño mientras mi corazón latía con fuerzas en mi pecho.
Esta mujer había calado hondo en mi corazón, y sin remedio alguno lo único que podía hacer era dejarme llevar.
Ya no estoy tan segura de que sólo seamos dos personas que se atraen físicamente.
Una sonrisita demasiado tierna salió de sus labios mientras me miraba con ese cariño. Me hizo sonreir a mi.
-Eres la chica más hermosa que he visto. -solté.
Sus manos en mis mejillas me atrajeron hacia ella y me besó de nuevo.
Nunca nos habíamos besado así, con tanto cariño y tanto... ¿amor?
Buscaba mi lengua de una manera muy lenta, provocando que todo mi cuerpo reaccionara.
Nuestros cuerpos se unieron y bajé mis manos a su trasero. Sentí cómo suspiraba en mi boca.
-Te toca llevarme. -susurró.
Levanté una de mis cejas y con la ayuda de su saltito, sus piernas rodearon mi cintura y sus brazos mi cuello.
Juro que su risa era una de mis cosas favoritas del mundo.
Entre besos y suspiros, llegué a la cama y la dejé caer suavemente.
Me coloqué entre sus piernas y con una profunda mirada, mi cuerpo se unió con el suyo.
Nuestro pelo empapaba las sábanas, pero me daba absolutamente igual, estaba demasiado distraida besando su cuello mientras sus manos se aferraban con fuerza a mi espalda.
***
-Debo irme... -dijo sobre mi pecho. Sentía la llema de sus dedos hacer círculos en mi cuello.
Acaricié su melena plateada e incliné un poco la cabeza para mirarla. Me miró desde allí y no pude evitar sonreir.
-Su pudiera secuestrarte lo haría. -contesté.
Rió bajito y se movió, colocándose sobre mi cuerpo y apoyándose en sus codos.
-Ash. -dijo.
-Dime. -contesté peinando su fino pelo hacia atrás.
-Cuando estoy contigo haces que no piense en nada más. -soltó.
Sin saber porqué, mi corazón dió un vuelco y mis ojos se humedecieron.
-Cuando estoy contigo no pienso en mi mierda de vida. -contesté.
Sonrió y sus ojos brillaron.
Una de sus manos se acercó a mi rostro, y con la llema de su dedo índice comenzó a delinear mis facciones mientras sus ojos seguían su dedo.
-Ojalá pudiera decirte lo que siento, pero no lo sé ni yo. No estoy... no estoy segura. -dijo y sus ojos se clavaron en los mios. -Lo que sé es que pienso en ti, quiero verte, me gusta mirarte, besarte, tocarte...
-Dilo. -dije con mi corazón apunto de sufrir un ataque.
Dejó de delinear mi rostro y acunó mi mejilla.
Sus ojos me transmitían tanta paz y tanto cariño, que si pudiera elegir una sola cosa para ver durante toda la vida, elegiría mirar ese fuego azúl tan abrasador.
Negó con la cabeza y cerró sus ojos.
-Lo sabes, yo también lo sé. Dilo... -repetí acariciando su fina espalda.
Cogió aire y abrió sus ojos.
-Me gu-gustas, me gustas mucho Ashley.
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FIRESTONE (Blue Fire)
FanficImpulsiva, problemática y cabezota. Una chica con un pasado difícil, el culpable de su mal humor. Ashley Jones conocerá a alguien que va a complicar aún más su vida. Alguien con un caracter parecido al suyo. Los polos opuestos se atraen. Pero ... ¿...
