Cuando llegué a clase el lunes, el profesor Martínez me informó que mi deuda ya estaba pagada y que se acabó lo de limpiar en el Franklin.
Por una parte me alegré, pero en realidad me encantaba ir al Franklin a... sí, a limpiar las clases.
El curso estaba apunto de finalizar, debía inscribirme a las universidades más cercanas y sinceramente, me daba mucha pereza.
Gracias a Lauren y a Justin me animé y acabamos inscribiéndonos en dos, rezaríamos cada noche para que los tres asistiéramos a la misma.
¿Qué sería ir a la universidad sin mis dos mejores amigos?
Esta era una época triste para mi por dos razones.
El verano me recordaba a Harper, se acercaba la fecha de su muerte y Marcus y yo siempre soñamos con ir a la universidad, asistir a las fiestas tan épicas, estudiar juntos lo que nos gustaba...
-Ashley. -me llamó mi padre sacándome de mi trance.
Volví a poner los pies en la Tierra y me di cuenta de que seguía en esa consulta.
-Perdón, ¿qué decias? -le dije a la mujer de la libreta.
-Os hablaba sobre la manera que teneis los dos de evitar el dolor. Según lo que me habeis explicado... tú, Ashley, te cierras en la violencia y la rabia y tu padre también. Señor Jones, ¿por qué se comporta de esa manera con su hija? -preguntó.
Miré a mi padre, quien me miró fugazmente y agachó su mirada, jugaba con sus manos.
-Yo... cada vez que la miro a los ojos... veo a Harper. El hecho de que fuesen gemelas no ayuda, la miro y pienso: ¿así se vería Harper también a esta edad? -tragó en seco. -Luego veo su actitud, los problemas en los que se mete y su caracter tan fuerte, y Harper era totalmente contraria a Ashley... ella era pacífica, amable, se comportaba bien todo el tiempo...
Ahora agaché la mirada yo. Nunca había sabido el punto de vista de mi padre.
-¿Está seguro que es por eso? -preguntó la mujer.
Volví a mirarlo y me miró.
-Dígaselo a ella, no a mi. -añadió la psicóloga.
Negó con la cabeza y sus ojos se humedecieron.
-Siempre he intentado no pensar en ello, cariño. Pero cuando te hacías mayor y te venían esos ataques de rabia... siempre de-decías que te sentías culpable. Siempre has dicho que Harper insistió en ir contigo a casa de Justin y que tú... -secó sus lágrimas. -Que tú no quisiste que fuera. En vez de cogerte las manos, mirarte y decirte que no fué culpa tuya... hasta yo mismo me lo creí. -comenzó a llorar, haciéndome llorar a mi. -Me lo metí en la cabeza y comencé a odiarte, no quería cruzarme cada mañana con el reflejo de Harper y saber que no era ella, sinó tú.
Dios... esto me está tocando fondo.
-Papá... -sollocé. -¿Me... me odias?
Negó con la cabeza y cogió mis manos.
-No lo hago cariño, tener a una hija sana y salva es lo mejor que me ha podido pasar, tú no tienes la culpa de lo que le pasó a nuestra Harper, fué... fué una horrible jugada de la vida, fué su destino. -dijo. -Estaba tan dolido por su pérdida... nunca pude superarlo, y para opacar el dolor acudí al odio, y eso te ha hecho mucho daño a ti y me arrepiento muchisimo.
Mi vista estaba borrosa por las lágrimas, conocer la razón del comportamiento de mi padre me caló hondo. No sabía que me odiaba, no sabía el motivo. En realidad lo entendía, yo también me camuflaba en el odio y la rabia para opacar el dolor.
Hice daño a mucha gente a causa de eso.
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FIRESTONE (Blue Fire)
FanfictionImpulsiva, problemática y cabezota. Una chica con un pasado difícil, el culpable de su mal humor. Ashley Jones conocerá a alguien que va a complicar aún más su vida. Alguien con un caracter parecido al suyo. Los polos opuestos se atraen. Pero ... ¿...
