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Lena

Paralizada, así me siento en estos momentos, mis ojos ven como Alex lleva a Supergirl en una camilla, no puedo ir con ella, no sé si está viva o si aquel impacto de bala la mato, recuerdo acariciar su cabello antes de que se la llevarán ¿Por qué se siente de esta manera? Siento como si pudiera llorar por horas, me siento frustrada, siento como si la persona más importante de mi vida fuese arrebatada de mis brazos y nisiquiera soy tan cercana a Supergirl, tal vez todos los que habían visto la escena de sentían de la misma manera que yo, después de todo era Supergirl, todos la aman. Una parte de mi se siente culpable, ella me miró, lo hizo justo antes de que el delincuente le disparará, si yo no hubiera estado, si no me hubiera visto tal vez hubiera estado más concentrada, las cosas hubieran sido diferentes. Siento unas cálidas manos en mis hombros, al voltear veo el rostro preocupado de Carol, ella no me dice nada, solo me jala para envolverme en un abrazo tranquilizador, ya no puedo contener mis lágrimas, ella acaricia mi espalda, intentando tranquilizarme.

-. ¿Estás bien? - me dice luego de un rato.

-. Si, físicamente lo estoy. - le digo, ella sonríe levemente, pero algo no anda bien, su semblante luce agobiado e intranquilo.

-. Vamos a tu departamento. - me dice con voz apagada, lo cual me confirma mis sospechas, nunca había escuchado este tono de voz en Carol, ella siempre es rígida con sus emociones.

-. ¿Qué pasa Carol? - le pregunto. Ella baja su cabeza.

-. Te diré todo cuando estemos en tu departamento. - me dice, yo asiento lentamente. Nos dirigimos a su auto, ella conducía en silencio, no dijo una palabra más en todo el camino. Aparca frente a mi edificio, sale del auto y lo rodea para abrirme la puerta, ella siempre hace eso, es muy atenta, entrelazamos nuestras manos mientras caminamos hacia el mi departamento, cuando abro la puerta Sam casi salta del sillón y me abraza fuertemente.

-. ¡Oh por Dios! Lena, estaba tan preocupada por ti ¿Estás bien? ¿Qué paso? - me pregunta mientras me asfixia con su abrazo.

-. No...puedo...respirar. - digo con dificultad

-. ¡Oh! Lo siento. - dice alejándose de mi.

-. Estoy bien Sam. - le digo  

-. ¿Qué fue lo que pasó? - cuestiona.

-. No quiero hablar de eso ahora mismo, por cierto ¿Cómo te has enterado? - le pregunto

-. Alex me ha llamado. - me dice.

-. ¿También le dijo a mi hermano? - cuestionó preocupada

-. No lo sé. - me dice.

-. Estoy bien Sam, Carol se quedará conmigo. - le digo.

-. ¿Estás segura? -pregunta.

-. Ve a trabajar tranquila Sam, yo cuidare de la pequeña. - habla Carol con una sonrisa. Sam tuerce sus labios levemente.

-. Está bien, cualquier cosa me avisan ¿Okey? Por favor cuidala Carol. -

-. Siempre. - dice ella, Sam sonríe mientras toma sus cosas y sale del apartamento.

-. ¿Quieres algo de tomar? - me pregunta Carol, yo me siento en el sillón

-. Quiero que vengas aquí y me abraces. - le digo haciendo un puchero, ella rie mientras se acerca a a mi, me abraza y besa mis labios.

-. ¿Cómo podría negarme a ese rostro? Me dice, yo sonrió, nos quedamos así por mucho tiempo, no se cuánto exactamente, ambas nos sentimos seguras así, juntas. Nos quedamos dormidas por lo que calculo una media hora, cuando despierto estoy sobre Carol, recostada en su pecho mientras ella me abraza. Tengo tiempo de ver su hermoso rostro, su nariz respingada, su suave piel, sus labios rosados, finos y apetecibles, su cabello rubio como el sol. Acaricio su rostro mientras reparto besos en todo su rostro, ella se remueve lentamente.

La Dulce Mentirosa I: La Invasión Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora