Un nuevo día.

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(YuRi pov)

Estaba cansada, era la primera vez en mucho tiempo que estaba cansada, no era por la pelea de ayer, tampoco por la escuela, era por el nuevo trabajo en la construcción.

Sabía de sobra que SooYoung debía estar menos cansada que Yo, porque antes de ir al colegio ella solía trabajar en esa construcción todo el día, prácticamente le había disminuido el trabajo, a diferencia de mí que ahora mismo sufría con cada pequeño movimiento que mi cuerpo hacía.

(YuRi) - Esto te pasa por no montarte en la estúpida motocicleta - Me reí mientras me auto regañaba, la verdad era que si no me hubiera negado a manejar la motocicleta no necesitaría el trabajo en la construcción.

(XXXX) - No puedes culparte por no manejar Appa - Mire la puerta de mi habitación donde YooNa estaba apoyada - No pueden obligarte a algo que dejaste en claro no harías.

(YuRi) - Lo sé - Y era verdad, cuando conseguí el trabajo dejé en claro ese punto, aunque me pagaban mucho menos por repartir menos productos - Pero no estamos en una situación donde podamos elegir que hacer, además renuncie.

(XXXX) - ¡EL DESAYUNO! - me reí inmediatamente cuando MoonByul apareció detrás de YooNa gritando - ¿Qué se supone que debías hacer YooNa Unnie?

(YooNa) - Cierto Appa, está listo - Agradecí el bañarme cuando llegue en la noche, ya que definitivamente no estaba en condiciones de moverme mucho, así que baje lento con mis dos pequeñas acompañantes.

(Tiffany) - Hasta que aparecen - Le sonreí a Tiffany solamente para observar su sonrisa, realmente tenía ese don para poder alegrar a la gente riendo - Omma ya estaba a punto de dejarlas sin comer.

(Victoria) - No es cierto - MoonByul se apresuró a ayudar a Victoria con los platos del desayuno mientras me sentaba a esperar - y no me digas Omma Tiffany.

(Tiffany) – Por cierto Appa, ¿Cómo te fue ayer? - La mire creyendo que me preguntaba por el colegio, ellas no sabían lo que hacía en la noche, porque era peligroso si llegaban a saberlo, además no quería que se preocuparan cada vez que salía - ¿conseguiste el trabajo?

(YuRi) - Por supuesto - le sonreí aliviada de que fuera eso y no algún descubrimiento sobre mis actividades nocturnas - Ahora me duele todo mi hermoso cuerpo.

(Victoria) - Eso no pasaría si no se negaran a dejarme trabajar - Victoria nos apuntó con los palillos a cada una de nosotras sin reírse para nada.

Aunque lo entendía, nosotras habíamos arruinado cada una de las entrevistas a las que deseaba ir, todas trabajábamos, era algo que nos gusta a hacer, además era necesario, pero Victoria era quien limpiaba el departamento completo, cocinaba las tres comidas del día y además se hacía cargo por completo de las compras necesarias de la casa, definitivamente hacia mucho sin saberlo.

Por ello nos negábamos a que trabajará, tal vez, de manera exagerada, llegando a encerrarla para que no llegara a una entrevista de trabajo, siempre le molesto y lo entendía pero yo había decidido hacerme cargo de ellas a los nueve años, incluso me costó aceptar que las otras empezarán a trabajar, pero no podía decirles nada ya que de todas formas lo hacían a pesar de tener menos años que yo.

Pero Victoria era otro cantar, ella hacía diferente el llegar a casa, definitivamente era reconfortante llegar a casa y ver limpio el departamento, la ropa lavada y la comida lista, le daba un aspecto hogareño, me daban ganas de volver a estar dentro de estas paredes y que ella empezará a trabajar haría que ese tipo de sensación desapareciera, este lugar era lo único que podíamos llamar hogar y solamente era así porque Victoria se esforzaba en volverlo uno.

Perfecta ImperfecciónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora