Stéfano siente que no encaja en su familia, todo lo que ellos representan está muy alejado de ser su realidad.
Es un chico tímido y retraído, con excelentes ideas dentro de su cabeza que le cuesta demasiado poner en palabras.
Pero todo dará un gi...
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S T E F A N O
—Cuanta felicidad, Stef —comenta mi hermana en cuanto nos bajamos del auto en el colegio— ¿Algo que me quieras contar?
—¿Felicidad? —cuestiono, al parecer soy muy evidente porque no he dicho ni una palabra en el trayecto.
—Sí, parece tu cumpleaños... en realidad ni en tu cumpleaños estás así de eufórico.
—Le dije a Luna... —murmuro, no quiero mentirle a mi hermana pero no quisiera que nadie más lo escuche hasta que pueda hablar con Arianna.
—¿Que te gusta? —pregunta muy sorprendida.
—Que la amo, y ella me dijo que siente lo mismo.
Isabella se detiene en seco a mitad del patio repleto de otros alumnos y me toma por el brazo para que me voltee a verla.
—¿Y apenas me lo dices? —reclama, dándome un abrazo— Debe ser el mejor día de tu vida, estoy muy feliz por ti.
¿Ah? No, definitivamente mi hermana jamás me abraza ni me dice cosas bonitas, así que hoy los astros se alinearon para darme un día perfecto. ¿Será que me muero mañana? Tengo miedo.
—Pensé que no te importaría tanto, ella no te agrada.
—Tú eres la persona que más amo en este mundo, si tú eres feliz yo también lo soy.
—Ya, me asustas... —murmuro abriendo grandes los ojos y haciéndome hacia atrás.
Ella se ríe y me da un golpe en el hombro como respuesta.
—Estoy en mis días, estúpido. Déjame estar sensible.
La atraigo a mi pecho, aprovechando la sensibilidad para mimarla un poco, y dejo un beso en su frente.
—También te amo, Isa.
Caminamos algunos metros más en silencio, y no puedo evitar que la felicidad se vuelva evidente en mi rostro.
—Borra esa sonrisa si vas a cortar con Arianna, no seas cruel.
—No es cortar... no somos novios, solo es ponerles fin a los encuentros casuales.
Muerde su labio inferior entrecerrando los ojos, justo cuando nos toca separarnos en el pasillo, y se aleja murmurando.
—Hombres...
¿Qué quiso decir? ¿Qué le voy a hacer daño a Ari?
No había pensado en eso, pero toda la escuela sabe que tenemos algo, yo quería mantenerlo más privado pero nunca se lo dije, así que ella publicó fotos en las redes, y bueno... también estábamos juntos acá en el colegio.
Solo fueron unos días, pero ahora nos tocará enfrentar los rumores que se generarán a partir de esto.
¿Qué le voy a decir? La verdad, evidentemente, pero tampoco quiero herirla ni dañar su autoestima. Es el claro ejemplo de que aunque seas sincero y claro desde el comienzo siempre corres el riesgo de dañar a otras personas.