UN ROSTRO AMABLE

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Narra _____:

En medio de lo que parecía un patrullaje matutino normal un martes por la mañana, recibimos la alerta de un robo, cuando llegamos al lugar en cuestión el ladrón ya se había dado a la fuga. Sólo estábamos Mirio y yo, ambos faltamos a clases por cuestiones de nuestro horario en la agencia, nos separamos y buscamos por lugares distintos hasta que pudiéramos dar con el fugitivo.

Corriendo entre calles con las miradas asombradas de los transeúntes, encontré a alguien que cumplía perfecto con la descripción del sospechoso, él notó que lo perseguía y aceleró el paso, finalmente lo vi entrar a una tienda de mascotas.

-Lemillion, encontré al fugitivo, acaba de entrar a la tienda de mascotas que está contigua a la parada de autobuses- dije por el comunicador que ambos usábamos obligatoriamente cada que hacíamos un patrullaje.

-Entendido, iré de inmediato- respondió agitado, seguro también llevaba corriendo un rato.

Entré a la tienda en busca del ladrón, al instante muchos perros comenzaron a ladrar, algunos gatos a maullar y pájaros a cantar; me encontré con el fugitivo apuntando un arma justo a la cabeza de uno de los empleados, lo tenía sostenido con fuerza, el pobre empleado estaba atemorizado.

-¡No te muevas!- gritó el ladrón apuntando momentáneamente a mi para después regresar el arma a su posición de amenaza, parecía un hombre asustado, a pesar de haber robado una farmacia, se veía arrinconado y muerto del miedo también.

-Tomó un rehén- dije en un susurro hacia el comunicador.

-Haz tiempo, llegaré en dos minutos- contestó Mirio.

-¡No hables tampoco!- apretó el agarre con el que sostenía al empleado como amenaza.

-No ganas nada lastimando a otros, muchos están buscándote- detecte un leve temblor en el ladrón.

-¡Te dije que no hablaras!- puso su dedo en el gatillo.

-Intento razonar contigo, créeme hacer esto solo sumará tiempo a tu condena- di lentamente un paso hacia adelante, el ruido de los animales solo hacia la situación más tensa.

-¡No iré a prisión! Tú te encargas de eso ¡Sácame de aquí o le dispararé!- estaba muy desesperado.

-A-ayúdame p-por favor- dijo el empleado que estaba siendo amenazado.

-Llegué, daré un vistazo- escuché la voz de Mirio por el comunicador y posteriormente vi su rostro asomado por una pared.

En eso, uno de los cachorros de Golden Retriever que estaba en la tienda de mascotas, se aproximó a ladrarle al ladrón y posteriormente morder su pierna.

-Maldito animal- se sacudía la pierna con fuerza para librarse, yo aproveché la distracción para acercarme poco a poco, justo cuando parecía que patearía al perro, Mirio apareció del suelo y lo levantó, de tal manera que la pierna del ladrón sólo lo atravesó a él.

Todos estaban atónitos, me acerqué rápidamente e inmovilicé completamente al ladrón haciendo crecer un varios troncos torcidos, acto seguido tomé su arma y le quité las balas.

-¿Estás bien?- pregunté al empleado que había sido rehén.

-Gracias- dijo llevándose una mano al pecho, sin duda se había llevado un buen susto.

-Eso fue rápido- Mirio se acercó a mi con una sonrisa -Practicamente te encargaste sola- él aún tenía en brazos a ese cachorro.

-De no ser por ti y por este pequeño héroe no sé que habría hecho- le di una caricia al cachorro que parecía muy contento.

Sonríe (Mirio x reader)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora