El poder es algo que muchos añoran en este mundo, para tu mala suerte, tu habrás nacido con demasiado, convirtiéndote así en el blanco de los más grandes villanos. Después del caos viene la calma y tal vez, incluso tú, puedas encontrar algo preciado...
Una vez que las presentaciones de las clases estaban hechas y que la carrera había comenzado pensé en ir a las gradas de la clase 1-A para tener una mejor apreciación del final de la carrera, caminando entre los pasillos sentí una mano posarse en mi hombro.
-Aizawa- por instinto volteé y me encontré con Konoe.
-¿Konoe? Hola...- su rostro estaba algo fruncido.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
-Me debes una- soltó un pesado suspiro -Con lo que me encanta el festival deportivo- dijo sarcástica.
-No entiendo nada- ¿Y ahora que le pico?
-Ibas a las gradas ¿no? Te acompaño y te cuento- siguió caminando como si nada y no me quedó más que seguirla aunque claramente estaba confundida.
Al llegar a las gradas de la clase 1-A ambas nos sentamos en las filas de en medio.
-Cementoss me pidió que diera un discurso motivacional a la clase C- dijo con un rostro neutro mientras recargaba sus pies en la hilera de asientos que estaba frente a nosotras.
-Tu especialidad- dije riendo.
-¡Cállate que es TÚ culpa!- me sacudió de los hombros un rato y luego se calmó -Te lo pidió a ti primero ¿por qué rayos no aceptaste?-
-Lo siento, estaba y estaré ocupada- levanté los hombros con una sonrisa burlona.
-¿Siendo niñera? ¡No juegues Aizawa! Tenía tres perfectos días para no hacer nada y en cambio tuve que gastar uno para venir a darles el discurso mas cliché posible a los de la clase 1-C- se cruzó de brazos.
-No soy niñera- le reclamé, a lo que solo me volteó a ver con una cara de ¿enserio? -Además aún te queda mucho tiempo para no hacer nada-
-Lo sé, estaba por irme pero no podía desaprovechar la oportunidad de reclamarte- sonrió maliciosamente -Por cierto- se sentó derecha.
-¿Te entraron ganas de darme un discurso a mi también o qué?- frunció el ceño ante mi comentario y yo comencé a reír -¡Lo siento! Tenia que decirlo- poco a poco el ruido de mis carcajadas se desvanecía -¿Que ibas a decirme?-
-Me voy- se levantó del asiento indignada, reaccioné y me puse frente a ella para evitar que se fuera -Una pizza- dijo desinteresada.
-Eres la reina del chantaje, bien, bien, tendrás tu pizza- sonrió con malicia y ambas volvimos a sentarnos.
-Iba a decirte que Cementoss me dijo que había alguien como tú este año en la clase C- se acomodó triunfante en su asiento.