—Así que... ¿tienes algún repertorio que quieras utilizar, Jagger?
Estaban en su departamento después del trabajo. Jagger había insistido en ir por él porque era muy tarde y su pollito no podía andar sólo por las calles. A veces le divertía lo protector que el tipo se volvía, pero en otras ocasiones era demasiado, pero hoy lo dejó pasar porque su jefa no estaba y casi todo lo tuvo que hacer él. Entre atender a los clientes que bebían café a arreglar el desastre que un adolescente causó en una de las computadoras por descargar porno para pasarlo a su teléfono; al parecer el chico en casa era restringido por el control parental y no podía acceder a los portales de ese tipo de páginas. Y claro, su mejor idea fue venir a un ciber, descargar el porno y cargarlo en su teléfono como un cristiano cargaba su Biblia.
Todo eso le tenía con el estrés encima, por lo que cuando el ojiazul se presentó no dudó en aceptar el viaje a casa, y si, admitía que ésta vez había salido más tarde de lo normal y agradecía la paciencia infinita que Jagger parecía tener para con él.
—Si te digo que no tengo ninguna... ¿qué podría pasarme?— cuestiona con voz algo dudosa.
Le miró con ojos entrecerrados y se cuestionó brevemente si un asesinato estaba bien dentro de los estándares de normalidad en su vida.
—Déjame ver si entiendo. Me trajiste con la excusa de que querías comenzar el ensayo porque tenías una lista de canciones que podrían ser geniales en acústico y tú sólo me sueltas ahora que no traes nada. ¿Entendí bien?
—Cuando lo dices así suena como si te hubiera estafado. Pero, si, has entendido bien, pollito.
Pellizcó el puente de su nariz porque el idiota le tenía despierto a la una de la mañana cuando bien podría estar dormido. Quizá sólo no le decía nada porque igual y no tenía mucho sueño.
—Dos minutos, Jagger Sterling. Tienes dos minutos para hacerte con una maldita lista antes de que decida sólo asarte y dar tu cuerpo de comer a los caníbales.
Lo vio estremecerse y sacar el teléfono lo más rápido que el pantalón ajustado se lo permitía. Parecía que su amenaza había sido tomada en serio, así que se levantó para ir por un vaso de café porque presentía que no dormiria nada el día de hoy. Pero como futuro médico, se recordó que no podía solo no dormir, así que unas cuántas horas deberían servir. Afortunadamente su primera clase de hoy comenzaba a las diez, así que tenía otras tres horas para descansar.
Volvió a su pequeña sala con una taza extra de café para Jagger, que murmuró un gracias mientras seguía perdido en su teléfono. Lo veía ir de YouTube a la aplicación de notas, donde escribía las posibles canciones. Entre ellas, notó una que le encantaba. Aprendió a pronunciar en español sólo porque la guitarra sonaba tan hermosa en contrastre con la voz del artista.
Mientras afinaba la guitarra, de nuevo, su mirada ahora estaba fija en Jagger.
—¿Cómo es que conoces la canción? La escribiste en español incluso.
Lo vio desconcertado unos segundos, luego se encogió de hombros.
—Soy bueno en el español. De hecho, aprendí el idioma por una señorita que me traía loco. Quería conquistarla así que me dije que aprender su idioma era como un punto extra. Lamentablemente le gustaban más los alemanes— fruncio el ceño —Jodidos alemanes. Me quitaron una oportunidad de oro. Como sea, ¿la conoces?
—Por supuesto. El artista es bueno, y el arreglo es de mis favoritos. Aprendí la pronunciación porque si, me gusta.
—Eso es genial, pollito. ¿Te parece si empezamos por esa? Creo que sería genial para abrir y bueno, ¿cuántas canciones estamos dispuestos a interpretar?
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Alaric
AventuraManejar el fuego a escondidas de los demás debería ser relativamente fácil, ¿cierto? Para Alaric Parker, un joven estudiante de medicina en su primer semestre, las cosas se suponía serían sólo "estudiar" y "pasar exámenes" sin mostrar a nadie lo que...
