Capítulo 11: ¿Una mala decisión?

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Mini maratón (1/3)

Estaba un poco nervioso, podía admitirse eso a sí mismo, y no porque la idea de su nueva relación le tuviera con la cabeza fuera de sí, sino que aun cuando era su primer relación, pasaba que no la tenía con quien de verdad quería. En su mente, cuando comenzó a notar que todo su cuerpo vibraba porque Jagger le tocara, había tenido la loca idea de que el pelinegro sería su primera relación seria, pero no había sido así. No lamentaba que fuera Tamara con quien experimentase algo así, pero sí que le pesaba que fuera por motivo de que todo sería falso, al menos de su parte.

Ayer que dio el primer beso en su relación, se había sentido bien, no equivocado, pero por un breve momento creyó ver que Tamara tenía más que solo cariño de su parte. No quería romperle el corazón a ella, no podía hacerle eso cuando lo único que había hecho por él era ayudarle y darle una solución un tanto extraña a su situación.

Hoy era el primer día de su nueva realidad.

¿Se enojaría Jagger con él si supiera que ahora tenía novia?

Algo dentro de él deseaba con todas sus fuerzas que así fuera, que el tipo se pusiera celoso, que de alguna manera llegase a decirle que había sido un tonto y que sí quería algo con su persona. Pero, también en el fondo, sabía que algo así no podría suceder. Así que mejor fue aceptando la idea de que debía sanar su corazón de una vez por todas.

Se había levantado temprano, quizá más temprano de lo que acostumbraba, pero estaba bien con eso, porque le permitió salir a correr y pensar un poco.

Había dos cosas a pensar con detenimiento: aceptar o no el viaje con sus compañeros y aceptar la extraña invitación que el tipo, Kyle, le había hecho.

Sobre la primera tenía un poco de desconfianza, porque iría Jagger, y honestamente no quería saber de sus proesas sexuales a pesar de él estar con alguien. El asunto en sí era que entre Tamara y él las cosas no irían más allá de unos besos en público y tomarse las manos solamente. No podría pasar más, porque no sabía cuan perjudicial podría ser para su amiga si intimaban. Así que, bueno, iría a ese viaje con Tamara como su acompañante, y trataría de evitar al ojiazul lo más que se pudiera.

Luego estaba el otro asunto.

Quería saber por qué de repente se le olvidaban las cosas, o por qué ya no tenía un control excepcional sobre el fuego, porque sí, comenzó a notar que cosas tan nimias como cocinar con aceite no iban bien, en el sentido de que ahora tenía unas cuantas marcas de que dicho aceite saltó cuando echó algo. Era jodido, porque no sabía cómo vivir sin el fuego siendo algo cotidiano.

Soltó un suspiro mientras llegaba un mensaje de Tamara. Decía que ya estaba en la zona de parking, y que le esperaba. Tomó rápidamente las dos loncheras, la de ella y la suya, y abandonó el departamento. Lo malo fue que al salir del edificio, Jagger estaba bajando de su auto.

—¡Pollito! Me alegra encontrarte. Sube, se nos hará tarde.

Frunció el ceño porque si, y porque de alguna forma quería parecer lo más normal posible.

—Lo siento, pero hoy mi novia ha pasado por mí, así que nos vemos en la facultad.

Dio media vuelta, pero no avanzó nada porque ya tenía a Jagger frente a él.

—¿Novia? Pero si a ti no te gustan las relaciones

—Si, novia. Mira, no me gustaban, pero ella me gusta bastante, tanto como para intentar ir en serio. ¿Algún problema?

Jagger retrocedió y entrecerró sus ojos.

—¿Y quién es esa novia, Alaric?

No iba a decirlo, pero que de repente ya no le llamara como siempre le dolió. Se había acostumbrado a ser el "pollito" de Jagger, aun cuando en un principio no le había gustado el apodo.

AlaricHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora