6. Red Eyes.

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Corrí a cerrar la puerta, encontrándome con Scott y Derek del otro lado, el plan había salido como esperábamos. Me apoyé en el metal y suspiré. Se escuchaban los gruñidos de Boyd y Cora del otro lado, pero era hasta que amaneciese.

- Oigan, escucho tres latidos. Abre la puerta.- pidió Derek, acercándose al picaporte. Tomé su muñeca y lo obligué a mirarme.- Anna, déjame salir.

- ¿Estás demente? ¡Van a matarte!- lo miré a los ojos y susurré.- No puedo dejar que te maten.

- Avyanna.- dijo él con voz segura. Cerré mis ojos con fuerza y quité su mano del picaporte.- Abre la maldita puerta.

Tomé su nuca y lo atraje hacia mí, dejando un beso en la comisura de sus labios. Toqué el picaporte y lo giré, quedando del otro lado. La cerré con fuerza y sentí como los dos golpeaban el metal.

Caminé en silencio hacia el lugar donde provenían los gruñidos. Los dos estaban concentrados en algo. Cambié de color mis ojos, al mismo tiempo que sacaba mis garras y colmillos a relucir. Rugí fuerte, llamando su atención. Ellos corrieron hasta mí, salté arriba de sus cuerpos y, con mis piernas, golpeé sus espaldas a la vez, haciendo que caigan al suelo.

Caí al piso y volví a rugir. Cora corrió hacia mí y rasguñó mi hombro, le pegué con mi cabeza a la suya, haciendo que se desestabilice para luego golpear su abdomen con mi pie. Retrocedió un par de pasos y Boyd se abalanzó sobre mi cuerpo, rasguñando mi pecho. Tomé su cuello con fuerza y pegué su cuerpo a la pared. Golpeé su rostro reiteradas veces hasta que Cora me tomó por la cintura y arañó mi abdomen.

Los dos se acercaron a mí. Tomé sus cuellos y sentí como mis dedos se ponían rojos, largando chispas otra vez. Comenzaron a rasgar mi abdomen al mismo tiempo. Oí un llanto y unos latidos acelerados. Había alguien conmigo y no lo recordaba.

Continuaron arañando mi abdomen hasta que sentí una corriente recorrer mis brazos y llegar a mis ojos. Levanté la cabeza, con los ojos rojos. La fuerza que estaba haciendo con mis manos desapareció, y los dos cayeron al suelo. Estaban vivos, pero inconscientes.
Escuché la puerta abrirse y ví a Derek y Scott corriendo hacia mí.

- Hay una profesora, en... en el depósito.- murmuré. Derek se agachó a mi altura y levantó mi cabeza con su dedo índice.

- Jamás vuelvas a hacer eso, Anna, jamás.- enrolló sus brazos a mi cuerpo y sentí como el dolor se iba de mí.- Jamás, ¿entendiste?

- Sí papá, entendí.- sonreí y él se levantó.

- ¿Ya te dijeron que tienes unos ovarios gigantes?- preguntó Isaac arrastrando el cuerpo de Cora.

***

- ¡Mira, Macaria, ya los usó!- gritó Melínoe.- Será más poderosa que tú, ¿lo sabes?

- Con un padre como el que le tocó y una madre que dominaba la magia, ¿qué podría esperarse de Vanya?

- ¿Vanya?

- Ese es el nombre que escogió su padre antes de yo muriera. Cuando la dejó en la estación de policía el sheriff le puso otro nombre.

- ¿Por qué la dejó ahí y no sé quedó con ella?

- Él sabía de su tarea desde hacía ya diez años. Sin mi ayuda no podría cuidar a una pequeña niña y hacer sus labores.

- ¿Por qué jamás lo nombras?

- Su nombre me trae muchos recuerdos, tanto buenos como malos. No quiero enojarme contigo por mi muerte.

𝚂𝚌𝚊𝚛𝚕𝚎𝚝 𝙴𝚢𝚎𝚜.¹ || 𝙳𝚎𝚛𝚎𝚔 𝙷𝚊𝚕𝚎. || [𝚃𝙴𝚁𝙼𝙸𝙽𝙰𝙳𝙰] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora