______ se sintió orgullosa de su habilidad para desconcertar a Harry con su conversación sobre biombos y desnudos. Solo llevaba tres días en Nueva York y ya había encendido la libido de un macizo de Wall Street. ¡Genial!
La confianza en su sexualidad duró hasta que Harry la llevó a un club nocturno. Fue entonces cuando volvió a sentirse como una palurda, al ver cómo la gente bailaba al son de una música nunca oída con anterioridad y bebía brebajes desconocidos. Por suerte Harry pidió champán por los dos. Si la hubiera dejado, ella habría cometido la imprudencia de pedir un refresco de cola.
Su pelo no iba peinado a la moda y ni el color ni la forma de las uñas eran los adecuados. También recordó que no se había repasado el pintalabios desde el beso en Times Square. Debía de tener el mismo aspecto que si hubiera metido los dedos en un enchufe.
-Algo va mal -le dijo Harry-. No estás rebosante de alegría en tu primera visita a un club nocturno.
-Será porque estoy, rebosante de inseguridad.
-¿Tú? -preguntó él sorprendido-. ¿Por qué? -Yo... oh, no importa -era mejor no explicarle a un hombre cuestiones de uñas y peinados. -¿Quieres que vayamos a otro sitio?
-¡No, este está muy bien! De verdad, es genial - ningún otro sitio la haría sentirse mejor, y además, no podían desaprovechar la cara botella de champán que él había pedido.
-Te he traído aquí porque es el lugar preferido de la gente de la Street... Así las posibilidades de encontrar a un tipo decente serán mayores.
-Gracias -apuró la copa y él volvió a llenársela. Harry había usado la palabra «Street» para referirse a Wall Street, pero afortunadamente ella había visto demasiadas series de televisión. Sin embargo, no podía confiarse. Debía aumentar su vocabulario urbano.
Por desgracia nunca podría adquirir el acento, lo que de verdad representaba a la ciudad de sus sueños. El colmo de sus fantasías seria escuchar ese acento en dulces palabras al oído mientras estuvieran en la cama.
-Me sorprende tu reacción a este lugar -dijo Harry-. Pensé que me arrastrarías a la pista de baile. -Es que tengo sed -tomó otro trago y dejó la copa por la mitad. Cuanto antes se acabaran la botella antes se irían. De ningún modo iba a bailar en público hasta que hubiera perfeccionado sus movimientos y su vestuario-. ¿Tú no estás sediento después de toda esa caminata? -vio que Harry apenas había tocado su vaso
-Está claro que no tanto como tú -respondió él, y dio un pequeño sorbo.
Entonces a ella la asaltó otra terrible duda: ¿sería indecoroso beber el champán a grandes tragos? Sintió que se ponía colorada.
-¿Y ahora qué pasa? -le preguntó Harry con preocupación-. ¿He dicho algo que te haya molestado? Ella negó con la cabeza. Fue como si el local entero diera vueltas a su alrededor.
-Tal vez seas alérgica al champán. Te estás poniendo roja.
-Estoy bien -qué humillante era todo. Estar sentada en un club de lo más selecto, con el pelo hecho un desastre, sin maquillar y la cara como un tomate-. Creo que voy a ir al aseo -dijo agarrando la mochila. Él se apartó de la mesa al instante.
-¿Te encuentras mal? Puedo llevarte ahora mismo a una clínica...
-¡No! Enseguida vuelvo -se levantó tan rápidamente que chocó contra él cuando intentaba ayudarla con la silla. Si no la hubiera agarrado hubiera caído de bruces al suelo.
Avanzó sin ningún sentido de la orientación, y acabó en la pequeña cocina del club. Un camarero la miró de mala manera y ella murmuró la pregunta.
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soltera en new york h.s
RomanceEsta historia no es mia... No se como se llama el autor o autora pero gracias por crear esta historia 💜 aquí en wattpad no estaba completa así que se las traigo espero que les guste tanto como a mi. PD: Gracias por leer y votar
