-Hubiera dado lo que fuera por estar sola. Para mí estar en este pequeño apartamento es como estar en el Cielo. Y pienso disfrutarlo muchos años antes de pensar siquiera en el matrimonio.
-A mis padres el matrimonio no les supuso ningún problema. Eran tan ricos que podían ponerme en manos de niñeras y tutores, y así disfrutar de su tiempo. Creo que tener demasiado dinero acaba con el amor.
-¡Y tener demasiado poco puede acabar con tu valor! Lo siento, pero no tienes ni idea. Tendrías que ir a Virtue y quedarte en casa de mis padres para comprender lo que estoy diciendo -se echó a temblar-. Te volverías loco.
-No me volvería loco.
-Oh, sí, claro que sí. Aquí tumbado puedes creer que no, pero eso es porque nunca tendrás que hacerlo.
-Espera un momento -se puso una almohada bajo la cabeza para poder mirarla a los ojos-. Quiero que sepas que no soy un niño mimado que monte un escándalo cuando se queda sin caviar.
-¡Ja! Dudo que pudieras conseguir caviar en Virtue.
-¿Me ves como a un tipo de ciudad que no sabe lo que es el campo?
-Créeme, si te obligaran a pasar una temporada en Virtue, saldrías huyendo a la menor oportunidad.
-No lo haría.
-Sí lo harías.
Él le sostuvo la mirada durante un largo rato.
-¿Qué vas a hacer este fin de semana? -le preguntó finalmente.
-Yo... aún no lo había pensado. Tengo que montar algunas estanterías y...
-Nada importante, ¿verdad?
-No, creo que no.
-Entonces vámonos a Virtue. Ella sonrió, penando que era una broma.
-Tienes sentido del humor, ¿lo sabías?
-Lo digo en serio -dijo él sin sonreír.
-Claro que no. No podemos irnos así a Virtue, sin más.
-¿Por qué no? Pasaremos el fin de semana en casa de tus padres, y así podré demostrarte que puedo sobrevivir y adaptarme.
-Sigo creyendo que me estás Tomando el pelo.
-No... -sonrió y le acarició el vello público-. El pelo precisamente no.
Su cuerpo reaccionó al tacto. Aquel era el problema de estar abrazados. Siempre acababan en sexo y en más complicaciones.
-¿Y bien? ¿Nos vamos a Virtue?
-Estás loco.
-Sí, lo estoy. Vamos, _______, dices que eres espontánea. Demuéstralo.
_______ sabía que iban a acabar haciendo el amor otra vez. Y eso significaba cruzar un peligroso límite. Tenía que mantenerse en su postura, y tal vez para ello necesitara aceptar ese desafío.
-De acuerdo -dijo con un suspiro, y se tumbó de espaldas para facilitarle el acceso-. Vámonos a Virtue. -Genial -dijo él. Bajó la cabeza hasta su entrepierna y la besó en el punto adecuado, haciendo que se olvidara de todo excepto de la tercera ronda en una sola noche.
-Ha sido increíble -susurró Louis al oído de Mich cuando se recompusieron la ropa en los asientos de la limusina-. ¿Seguro que estás bien?
-Perfectamente. Las embarazadas también podemos hacer cosas divertidas -le sonrió en la oscuridad, mientras la limusina circulaba por las calles de Nueva York. Una pantalla los separaba del chofer, quien tenía instrucciones precisas de conducir por la ciudad sin apartar los ojos de la carretera.
-Deberíamos repetirlo alguna vez -le dijo Louis. -Nos resultará más caro cuando tengamos que contratar a una niñera -se moría de impaciencia por ver a su bebé, pero sabía que iba a suponer un cambio drástico en su estilo de vida-._______ dice que está dispuesto a hacerlo gratis, pero sé cuánto necesita el dinero.
-Hablando de _______, ¿qué pasa con ese viaje que va a hacer con Harry a Virtue? ¿No te parece algo raro? Mich se recostó relajada en el lujoso asiento. Entre el maravilloso orgasmo y las excelentes perspectivas de su plan, se sentía muy satisfecha.
-No me parece raro -más rápido de lo que ella esperaba, pero no extraño.
-Bueno, pues a mí sí. Harry insiste en que no es más que una aventura pasajera, de modo que ese viaje no tiene sentido.
-Seguramente sienta curiosidad por el pueblo, después de oírnos hablar tanto.
-No lo creo. Algo está pasando... Y tú pareces ser el gato que se ha comido al canario.
-¿Al canario? -Mich se echó a reír.
-Sabes a lo que me refiero. Crees que _______ y Harry van en serio, ¿verdad?
-¿Puedes guardar un secreto? -Mich pensó que ya podía contarle su plan.
-Claro.
-No se lo cuentes a nadie, y mucho menos a Harry.
-No, pero no vayas a decirme que _______ está buscando marido, y que quiere echarle el guante a Harry.
-No. _______ aún está convencida de no querer un marido.
-Me has quitado un peso de encima -dijo Louis con un suspiro de alivio.
-Y en cuanto a Harry, creo que ha cambiado de idea respecto al matrimonio.
-Estoy de acuerdo, aunque se niega a admitirlo -miró a su mujer-. ¿Crees que va a Virtue con la intención de que _______ cambie de idea?
Mich negó con la cabeza.
-Harry cree que va para ganar una apuesta absurda. Pero estoy convencida de que en su subconsciente está el deseo de conocer a los padres de la mujer que quiere como esposa.
-Pero _______ no quiere ni oír hablar del tema, y por eso temo que Harry pueda sufrir.
-Hablaré con ella cuando sea el momento. Por ahora las cosas van mejor de lo que había imaginado. -Ya veo que estás satisfecha con esta trampa que has preparado.
-Es más que una trampa -le apretó el muslo con la mano y sintió la reacción de su marido. Tal vez pudieran hacerlo dos veces antes de devolver la limusina.
-¿Qué quieres decir? ¿Es o no es una trampa?
-Para mí una trampa es algo como ama cita a ciegas -subió la mano hasta el bulto de la entrepierna-. Mi plan es mucho más ambicioso. Quiero ahorrarle a _______ mucho tiempo y dolor, y darle al hombre que necesita como marido.
-Oh, Dios mío. ¡Estás pensando en casarlos! -¿Por qué no? La vida de soltero no es para tanto, ¿verdad? -le dio un suave apretón.
-Sabes que voy a estar de acuerdo contigo si sigues tocándome así...
-Te encanta.
-Soy un hombre muy débil.
-Oh, Tommo, ¿por qué no admites que he tenido una idea brillante al juntar a esos dos? Son perfectos el uno para el otro -y de paso se vengaría de _______ por sus burlas.
-Demonios, Mich. Eso es correr un gran riesgo. ¿Qué pasará si _______ le rompe el corazón? O peor aún, ¿qué pasará si se casan y la cosa no funciona? Te echarían la culpa. Y a mí también.
-Tranquilo, Louis -le bajó la cremallera-. Todo saldrá bien. Ya lo verás.
-Siempre estás tan segura de ti misma...Algún día te llevarás una sorpresa.
-De momento lo que quiero llevarme es otra cosa -le sacó el endurecido miembro-. ¿Listo para la segunda sesión de sexo en la limusina?
-Parece que sí lo estoy -dijo él con un gemido. Pero sobre ese otro asunto, estás yendo demasiado lejos.
-Ahora solo quiero ir hasta tu regazo -le dijo con una sonrisa-.Y a eso voy.
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soltera en new york h.s
RomanceEsta historia no es mia... No se como se llama el autor o autora pero gracias por crear esta historia 💜 aquí en wattpad no estaba completa así que se las traigo espero que les guste tanto como a mi. PD: Gracias por leer y votar
