La grabación llegó a su fin. Ella había hecho coincidir su actuación con la duración de la cinta, dándole la oportunidad de escuchar un orgasmo en estéreo. Era sin duda la mejor amante que había tenido.
-Es impresionante cómo has resistido, esclavo - dijo ella tocándole el miembro.
-Gracias, ama -consiguió responder.
-Sabes que tenemos métodos para acabar con esclavos como tú -le acarició los testículos, haciéndole emitir un grito ahogado-. ¿Te das cuenta de que podría acabar enseguida con tu desdicha? -le rodeó la erección con los dedos.
-Sí, ama -dijo tensando la mandíbula.
Se inclinó hacia delante y, con el velo le rozó la piel ardiente. Entonces agachó más la cabeza y se metió su sexo en la boca. Él pudo sentir la presión de los labios y de la lengua, pero el velo se lo ocultaba todo.
-No es... justo... ama.
Ella se retiró unos centímetros y su acalorada respiración avivó la piel húmeda que estaba lamiendo.
-¿Vas a llegar al orgasmo con esto, esclavo?
-Sí... ama -casi no podía respirar.
-Me gustas desnudo... Pero tal vez estés demasiado desnudo -gateó sobre él y metió el brazo bajo la almohada, a la izquierda de su cabeza-. Voy a montarte, esclavo -sacó la caja de preservativos-.Y a cabalgar un poco.
-Puede que sea una cabalgada muy corta, ama.
-O puede que no -desenrollo el preservativo con compasiva rapidez. Pero él tenía que mantener los músculos apretados para no explotar.
-Eres... buena haciendo eso, ama.
-He practicado mucho... Con pepinos -se pasó la lengua por los labios y se rió-. Una chica puede practicar toda clase de técnicas con un pepino -se sentó a horcajadas sobre sus muslos-. las chicas decentes de Virtue no tienen vibradores... -se acarició el triángulo de vello público-. Pero los pepinos crecen en todas partes.
Él la observó a través de una neblina roja. Aquella mujer sabía cómo enloquecer a un hombre hasta dejarlo ciego.
-¿Hay algo que quieras pedir, esclavo? -siguió introduciendo los dedos en el mismo sitio que él quería invadir-. Pareces un poco... ansioso.
-Sabes lo que quiero, ama.
-¿Y tú? ¿Sabes lo que yo quiero?
Fascinado por los movimientos de sus dedos, solo pudo negar con la cabeza.
-Quiero que me supliques.
-Por favor, ama -las palabras le salieron ásperas y estridentes por tener la garganta seca.
-¿Por favor qué? ¿Qué quieres que haga? -Móntame... -tenía el cuerpo rígido y empapado de sudor-. Por favor, móntame, ama.
-Sí, quizá lo haga -apoyó las manos en su pecho y se balanceó sobre su erección. Él dio un tirón con los brazos y levantó las caderas, desesperado por introducirse en ella-. No, no, no -lo reprendió-. Soy yo quien está al mando -él empezó a jadear-. Pobrecito... Creo que debo librarte de tu suplicio -se detuvo sobre la punta de su miembro-. ¿Te gusta?
Harry solo pudo gemir.
-Tomaré eso como un «sí». Muy bien, esclavo. Ya has sufrido bastante -volvió a apartarse de él.
-¡_______!
-Espera -susurro ella mientras le abría las esposas. Él estaba tan ocupado intentando contenerse que no se dio cuenta de lo que hacía-. Ya estás libre.
-¡No te muevas! -exclamó él agarrándola por el trasero.
-¡Suéltame!
-_______, si sigues moviéndote voy a...
-Lo sé. ¡Y yo también! ¡Yo también, Harry!
Él la soltó y ella volvió a balancearse... hasta que todo acabó. Los dos explotaron al mismo tiempo en un orgasmo increíble.
Harry cerró los ojos y siguió empujando en su interior, incapaz de salirse a pesar de que ya se había vaciado.
-Muy bien, esclavo -le dijo ella rozándole los labios con los suyos.
-Ha sido un placer... ama -intentó mantenerla sujeta, pero estaba tan agotado que no tenia la fuerza suficiente, v ella se retiró.
-Descansa -le pasó una toallita caliente por el pecho, mientras él se dejaba llevar por la dulce corriente del sueño.
-Mmm... qué agradable -estaba tan relajado y saciado que ni siquiera tuvo una erección cuando ella le pasó la toallita por su miembro flácido.
-Aquí tienes tu ropa -le dijo ella poniéndole algo sobre el pecho-. Cuando te vistas eres libre para irte. ¿irse? ¿Quién demonios quería irse? Abrió los ojos, pero ella había salido de la cama.
-¿_______? -se sentó, a pesar de que no quería moverse- _______, no vuelvas a esconderte tras el biombo, ¿de acuerdo? ¿No podríamos estar abrazados durante un rato?
No hubo respuesta.
-_______ -apartó la cortina de la alcoba-. Vamos, sal de ahí. Esto es ridículo.
Apretó la ropa contra el pecho y rodeó la cama para llegar hasta el biombo. Hasta ese momento no se había dado cuenta de lo importante que era permanecer abrazados tras un encuentro sexual.
Miró detrás del biombo, pero _______ no estaba allí. Demonios... Estaba físicamente saciado, pero emocionalmente frustrado. Se acercó a la puerta del baño y al oír un chapoteo volvió a llamarla.
-Estoy en la bañera -dijo ella.
En la bañera... Eso se presentaba interesante. Intentó abrir la puerta, pero estaba cerrada por dentro.
-¿Estás enfadada conmigo?
-Claro que no -respondió divertida-. Has estado fantástico.
-Entonces, ¿por qué has cerrado?
-Estoy preservando el misterio. Algún día me lo agradecerás.
Harry pensó que tal vez tuviera razón. No podía estropearle su búsqueda de seguridad, pero no iba a salir del apartamento mientras ella estuviese en la bañera.
-De acuerdo, pero no me iré hasta que cierres la puerta tras de mí.
-Tienes razón. Dame cinco minutos.
Harry empleó el tiempo en vestirse y en preguntarse si debía ser él quien le sugiriera una próxima cita. Cuando se estaba atando los cordones ella le dijo a través de la puerta del baño que ya estaba lista.
-Buenas noches -se despidió, y agarró su abrigo de camino a la puerta.
-Buenas noches -respondió ella con una voz muy sexy, pero no le dijo nada de otra cita.
Él espero unos momentos, hasta que fue incapaz de contener la pregunta.
-¿Estás libre mañana por la noche?
-Por desgracia no -durante unos segundos Harry terminó que ya hubiera encontrado a otro hombre-. Una de las empleadas de Babcock y Trimball se jubila, y van a ofrecerle una cena de despedida. Dice Mich que lo más seguro es que acabe tarde. ¿Te parece bien el miércoles?
-¿A qué hora? -preguntó él sin dudarlo.
-¿A la misma hora?
-Aquí estaré.
-Bien -su voz expresaba satisfacción.
El sonido de su voz lo acompañó mientras salía del apartamento y bajaba en el ascensor. No sabía por qué, pero consideraba importante que ella lo estuviese pasando tan bien como él.
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soltera en new york h.s
RomanceEsta historia no es mia... No se como se llama el autor o autora pero gracias por crear esta historia 💜 aquí en wattpad no estaba completa así que se las traigo espero que les guste tanto como a mi. PD: Gracias por leer y votar
