La agitada respiración de Harry le recordó que estaba allí, mirándola, y eso le aceleró el orgasmo. Empezó a jadear y se frotó con más fuerza, imaginando que era él quien la tocaba.
Sus muslos empezaron a temblar, y al fin, con un grito frenético, se arqueó y, explotó en una oleada de calor.
-Sí -le susurró él a su lado-. Sí, amor mío -se acercó al sofá, con los pantalones desabrochados, y le hizo poner los pies en el suelo-. Mírame, amor mío.
«Amor mío». Era la primera vez que se lo decía. Lo miró a sus azules ojos, más intensos de lo normal.
-Sé que deseas tener a muchos hombres -dijo él-. Permíteme que sea todos ellos a la vez. Puedo ser todo lo que desees. Dime cuáles son tus fantasías y yo las cumpliré. Te quiero, _______. Té necesito. Por favor, dame una oportunidad para demostrarte que puedo ser suficiente para ti.
Ella se quedó sin habla. ¿Le había dicho que la quería?
-Quizá tú aún no me ames -continuó él-. Mich dice lo contrario, pero...
-¿Mich te ha dicho eso? -iba a matarla... O tal vez no. No había duda de que Mich era la responsable de aquella velada. Mich es una charlatana.
-Entonces está equivocada... -el brillo de sus ojos se apagó.
_______ le sujetó la cara entre las manos. El corazón le latía de amor por aquel hombre tan dulce y tan sexy.
-No -le susurró-. Tiene razón.
-¿Tiene razón?
-Sí, pero me habría gustado decírtelo yo misma y...
-¿Tiene razón? -la sonrisa de Harry iluminó la habitación en penumbra-. ¿En todo?
-Eh... ¿A qué te refieres?
-A que te quieres casar conmigo.
-¿Pero cómo es posible que Mich sepa eso? ¡Yo ni siquiera lo sabía hasta hace un par de horas!
-Entonces sí que quieres.
-Sí -se rindió a lo inevitable. Mich se regodearía de lo lindo, y ella se lo permitiría. Lo único que importaba era que iba a pasar toda su vida con aquel hombre-. Harry, por favor... ámame.
-No puedo evitarlo -dijo al tiempo que empezaba a hacerle el amor-.Te quiero demasiado.
-Y yo a ti -sintió el tacto de el contra el muslo-.Todavía tienes puestos los pantalones.
-Sí. Cuando abres la bragueta el resto permanece en su sitio. ¿Te gustan?
-Me vuelven loca.
-Lo que te he dicho iba en serio, _______ -incrementó el ritmo de sus embestidas-. Puedo ser cualquier hombre que quieras. Cualquier fantasía. Ella sintió la inminencia de otro orgasmo.
-Creo que... oh, Dios, así... Quiero que seas mi... marido... mi fantasía -le echó los brazos al cuello y se aferró con fuerza mientras el clímax estallaba en su interior.
_______ agarró tina copa de champán y miró hacia la pista de baile, donde su marido bailaba con su hermana Deena. Jamás se hubiera imaginado que a los seis meses de mudarse a Nueva York estaría bebiendo champán rosado en el Grange Hall, el día de su boda.
Y nunca se hubiera imaginado que podría ser tan feliz.
Sorprendentemente, sus aristocráticos suegros habían aceptado la invitación. De hecho, se habían relajado bastante desde la cena de la noche anterior, en la que Harry había desafiado a su padre a ver quién bebía más cerveza, y Glenda había animado a su marido a la victoria.
En aquel momento los dos bailaban pegados, y no precisamente para dar la imagen de una pareja convencional.
-Tus suegros parecen estar derritiéndose -le dijo Mich a _______.
-Lo sé -_______ Tomó otro sorbo de champán y decidió que no sabía tan mal, después de todo-. ¿No es maravilloso?
-Gracias a ti. Parece que has obrado un milagro.
-Harry me ha advertido que no me haga ilusiones. Mich le pasó un brazo por la cintura y le dio un fuerte apretón.
-Tiene razón, pero nunca se sabe. _______ miró a su dama de honor.
-Yo digo que dentro de nada estarán besándose.
-Ya veremos... Ah, hay algo que quería decirte. ¿Qué era...? Ah, ya me acuerdo: Te lo dije.
_______ puso una mueca.
-Sí, creo que solo me lo has dicho quinientas veces.
-Te la estabas buscando al burlarte de mi matrimonio con Lou . Y hablando de mi esclavo de amor, mira cómo baila con Meredith. Está loco por esa niña.
-Como si tú no lo estuvieras -a _______ se le encogía el corazón cada vez que miraba a la hija de Mich-. Ni siquiera dejas que Harry y yo hagamos de canguros. Mich sonrió.
-Tened un hijo propio.
-Eh, espera un momento. Acabas de conseguir que nos casemos. No intentes ahora que tengamos un hijo tan pronto. Antes quiero pasar algún tiempo disfrutando de mi vida de casada.
-Si tú lo dices... -Mich sonrió maliciosamente.
-Te lo advierto. Ni se te ocurra hablarle a Harry del tema.
-No diré ni una palabra. Pero mira cómo está mirando a Meredith.
_______ miró a su marido. Parecía comerse con los ojos a la pequeña hija de Louis y Mich.
Y, puestos a pensar en ello, cuando hicieron el amor en el asiento trasero de un coche dos noches atrás, Harry había dicho que estaba empezando a cansarse de los preservativos.
-Tranquila -le dijo Mich-. Con un hombre como él, tienes garantizada la diversión y las locuras para el resto de tu vida.
-Sobre todo si sigues dándole consejos. Todavía no puedo creer que urdierais aquella encerrona del día que me pidió matrimonio.
-Pero funcionó, ¿no es así?
-Sí, pero creo que...
-Hora de que los novios bailen juntos -Harry apareció en ese momento y la arrastró a la pista de baile. Ella lo miró a los ojos. Le seguía pareciendo increíble que estuvieran casados. Le encantaba pensar en ello, porque le parecía un sueño.
-¿No sientes como sí fueras a despertar de un momento a otro y descubrieras que nada de esto es real? -le preguntó mientras comenzaban a bailar.
-Espero que no -le dijo mirándola con ternura-. Esta es mi fantasía particular.
-Y también la mía -le echó los brazos alrededor del cuello-. ¿Está Mich intentando convencerte para que tengamos hijos ya?
Él sonrió.
-Sí. Por lo visto a ella también le gustaban las series familiares de televisión.
_______ tuvo el presentimiento de que había perdido la batalla.
-Entonces... ¿te ha convencido?
-Sí -le respondió con una sonrisa aún más ancha.
-¡Harry! Sabes que quiero esperar -pero su cuerpo vibraba con la emoción de hacer el amor con él y concebir a su hijo.
-Lo sé. Seguiremos usando anticonceptivos, si así lo prefieres.
-Lo prefiero -al menos una parte de ella lo prefería. Tal vez. O quizá...
-A menos... -le susurró él al oído.
-¿A menos qué?
-A menos que durante la luna de miel... sientas el irrefrenable impulso de hacerlo.
Y ella supo, mientras se estrechaba entre sus brazos, que aquello era exactamente lo que deseaba.
FIN
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soltera en new york h.s
RomanceEsta historia no es mia... No se como se llama el autor o autora pero gracias por crear esta historia 💜 aquí en wattpad no estaba completa así que se las traigo espero que les guste tanto como a mi. PD: Gracias por leer y votar
