Amelia
Habían pasado varios días de la borrachera de Luisita y no tenía ni ganas ni ánimos para hablar con ella, la había evadido toda la semana y ya no sabía que excusas sacar.
Necesitaba concentrarse porque esa noche tenía presentación en el King's y nada me salía.
- Si no te concentras vamos a tener que cancelar la presentación - Me dijo María preocupada.
- No, no, no que va Maria, eso sale - Hasta yo lo estoy pensando, la verdad es que no me concentro.
- Lograste arreglar las cosas con Lourdes?
- Hemos hablado por celular, no nos hemos visto personalmente pero si quiero arreglar las cosas con ella, creo que merecemos una oportunidad.
- Claro que sí cariño, ya te mereces algo bueno y la verdad es que la tía está como quiere - Me dijo guiñandome un ojo.
- Quién está como quiere? - Entró Luisita con cara de pocos amigos.
- Luisita por Dios me va a dar algo - Dijo María más por el susto de habernos encontrado hablando.
- Entonces? - Me hizo una mueca como preguntando.
Y luego sentimos como bajaban las escaleras, era Pablo.
- Hola a todas - Saludó con una gran sonrisa en la cara y le dio un gran beso a Luisita en la boca.
- Hola Pablo - Contestó María no muy animada.
- Amelia y tú no me saludas? - Lo dijo retandome.
Solo lo miré para que supiera que no estaba de ánimos.
- Me voy a revisar el vestuario, hablamos mas tarde - Le dije a María, estaba realmente aburrida.
Y cuando entré a la oficina - camerino Luisita me toma del brazo.
- Se puede saber a ti que te pasa? - Y su mirada me taladraba el alma.
- Estoy ocupada y no tengo tiempo que perder - Le dije en un intento para que me deje en paz.
- Por lo visto toda la semana has estado ocupada, no me contestas, me respondes los mensajes con evasivas, no has ido a desayunar al asturiano, que tienes Amelia? - Y eso último me lo preguntó bajando la voz y poniéndome esos ojitos que derriban todas mis defensas.
- Nada es solo que he estado ocupada - No podía dejarme vencer de esos ojos Luisita Gómez.
- Tratando de reconquistar a Lourdes me imagino - lo dijo poniendo sus brazos en Jarras - Porque ahora resulta que una tía a la que nunca le has dado ni la hora sin más es el amor de tu vida.
Tú eres el amor de mi vida LUISA GÓMEZ... Se lo quería gritar, lo tengo atorado en mi alma hace tanto, que sentí como se humedecieron mis ojos.
- Pues sí, descubrí que estaba ciega, que me estaba negando la posibilidad de amar, de sentir y Lourdes me da todo eso que busco - Le dije con rabia.
- Andaaaaaa y ahora resulta que Lourdes es un dechado de virtudes, mira tu eso.
-Pues sí tiene muchas virtudes y la principal es que es leal y seguro no me andaría poniendo los cuernos con la primera que le pase en frente.
- Eso fue un golpe bajo Amelia - Lo dijo adolorida. - Que te pasa, esta no es la Amelia que yo conozco.
- Y cuál es la amelia que conoces? La incondicional? El pañito de lágrimas? La que recoge tus pedazos Cúando te destrozan? Y yo? Te has puesto a pensar alguna vez en mí? Lo que yo siento? Si me enamoro o si no? No Luisa Gómez tu no eres el ombligo del mundo otros también tenemos nuestra vida, que tu no eres la dueña del mundo y los demás vivimos alquilados, YO TENGO UNA VIDA Y NO ES LA TUYA - le dije sin poder aguantar las lágrimas.
- Eso piensas de mí? - Estaba temblando, su boca en pucheros y sus ojitos aguados, Dios quería abrazarla.
- Yo creo que mejor te vas que necesito arreglar el vestuario y me estas atrasando. - Le señalé la puerta para que se fuera.
En eso María la toma de la mano.
- Luisi vamos que Amelia tiene que arreglar su vestuario - y me miraba como queriendo abrazarme.
Salieron y yo me tiré a llorar, ya no podía más.
A los minutos María entró me levantó del suelo donde me encontró y me abrazó, solo podía llorar y llorar, ya no aguantaba más, era demasiado sentimiento reprimido y eso me estaba afectando demasiado.
María me arrullaba y eso de a poco me fue calmando, me extiende un pañito y se ríe - Es que son dramaticas uds eehh? - y nos reímos.
- Sé lo que sientes por Luisi y que no daría por ayudarte pero es necesario que ya tomes la decisión de estar bien por ti misma por tu bien.
Y abrí mucho los ojos, mi cara debía ser un poema, porque María siguió hablando.
- Hombre Amelia como no saberlo, te has dedicado toda tu vida a cuidarla, a protegerla, nada más es ver cómo te vuelves loquita por ella, en los detalles, en las cosas más pequeñas como en las más grandes y da hasta ternura verte cuidarla así.
- Y otros también se habrán dado cuenta? - le dije realmente sorprendida.
- Bueno es algo que no he hablado con nadie pero si me di cuenta yo otros también.
- La única que no se entera es Luisita - Le dije con desdén.
- Bueno es que Luisi heredó lo bruta y cabezotas de papá - Me dijo resignada y no pude sino reír.
- Lo que pasa María es que Luisita es totalmente Hetero y yo me enamoré no sólo de mi mejor amiga sino de una mujer Hetero que lo hace totalmente imposible.
- Quisiera darte otros ánimos pero tienes razón pero solo puedo decirte que esa frustración no puedes pagarla de esa manera con ella porque a la larga no tiene idea y no es justo para esa amistad tan linda que tienen que se vea diezmada de esa forma.
Tenía razón pero yo no podía más.
- Te llegó la hora de decidir qué hacer con tus sentimientos porque los estás sacando de la forma menos adecuada y puedes perder una amistad muy bonita.
- Ya lo había pensado pero no sé cómo. - Cómo le agradecía que me dejara decir esto, me estaba ahogando.
- Creo que intentar algo con Lourdes es genial, es una buena chica, a lo mejor ella te ayuda a olvidarte de Luisita. - y me guiño un ojo riendo
- Si, eso voy hacer, necesito poner orden a mis sentimientos y Luisita es mi mejor amiga y así va seguir.
Me dio un gran abrazo y beso mi cabeza.
- Sabes que eres como mi hermana, te has criado con nosotras y sufro tus desdichas como sufro las de Luisita, voy a estar acá para ti siempre que lo necesites.
Y no puede evitar que mis lágrimas corrieran, es lo que necesitaba escuchar.
- Y pasate por el asturiano que ya te extrañan por allá, todos te extrañamos - y puso los mismos ojitos que Luisita y solo la abracé con más fuerzas.
- Ya basta de tanto drama tía y a prepárate para esta noche.
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¿AMIGAS?
FanfictionSerá que la amistad puede esconder el amor por mucho tiempo? . Esta historia ambientada en la actualidad (y sin Covid) de Luisita y Amelia nos va a mostrar cuanto puede aguantar el amor de amiga, o no?
