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3 días después: 15 de octubre

De pasar a tener un poco de miedo de que Sam y Julián no aceptaran nuestra relación, pasamos a que ella y Sam se volvieran casi que las mejores amigas del mundo y se fueran de compras mientras que yo trabajo en unos planos desde la casa y Julián se fuera a la oficina. Admito que la extraño y es que de alguna manera nos acostumbramos a estar casi siempre juntos, pero también sé que cada uno necesita su espacio y tal vez sea hora que de a poco nos vayamos acostumbrando a esta nueva "modalidad" de forma paulatina.

Hasta hace muy poco tiempo, cada minuto que podía tenerla conmigo era oro porque simplemente era a escondidas, pero ya las cosas no son así, pasamos de ser "amantes" por llamarlo de alguna manera, a ser una pareja más... bueno, seguimos esperando por la sentencia de divorcio, pero sabemos que ya solo significa un trámite más.

El ruido de mi celular interrumpe mi momento de reflexión y al ver el nombre de David en la pantalla, me extraño un poco, pero respondo de inmediato —buenas tardes David. — respondo antes de que él pueda ni siquiera decir "hola."

—Martin, ¿Cómo estás? — me pregunta y escucho su risa del otro lado.

—Bien, pero ¿Qué sucede? ¿a qué se debe esa felicidad? — pregunto con mucha curiosidad.

—¡Se debe a que Amanda Huu vio venir la demanda que se le acercaba y literalmente renuncio a todos los proyectos que gano usando nuestras propuestas! — informa y estas sí que son muy buenas noticias.

—¿Eso quiere decir que nos darán los proyectos? — pregunto sintiendo muchísima felicidad.

—Significa que saldrán a una nueva licitación y que te necesito aquí para trabajar en las propuestas. — sentencia.

—¡¿Qué?! — pregunto y no me gusta nada todo esto —se suponía que Alai y yo nos quedaríamos aquí un par de semanas. — me quejo.

—Lo se Martin, pero de verdad te necesito aquí, debemos trabajar en equipo para esas licitaciones. — insiste.

—¿Eso significa que cediste en la demanda? — pregunto un poco confundido.

—No, ¿Cómo crees? La demanda continua, pero por el prestigio y estabilidad financiera de la empresa, debemos ganar esas licitaciones. — explica.

—A Alai no le gustara nada todo esto... — comento un poco frustrado.

—Si es necesario yo hablare con ella, ahora compra los boletos de avion y regresen lo antes posible. — me exige y se perfectamente que el trabajo es muy importante, pero realmente quería que nos quedáramos aquí para intentar encontrar un poco de calma en lo que pareciera ser una relación llena de obstáculos y problemas.

—Está bien, a más tardar el viernes estaremos allá. — respondo.

—Perfecto te veo aquí. — sentencia y termina la llamada.

Una vez más los planes que teníamos se ven interrumpidos por la realidad. Hay momentos donde comienzo a creer que nuestra única salida es vivir de improvisación en improvisación, siendo feliz como podemos, cuando podemos y sin muchos planes a futuro. Honestamente, estoy un poco cansando de todo eso, quiero que seamos capaces de decidir los pasos que demos en nuestra vida, pero por ahora, la corriente parece arrastramos de un lado a otro sin que nosotros podamos resistirnos a la fuerza que tiene.

«¿Cómo le voy a decir que nuestros planes de ir a diferentes partes de Nueva York deberán quedar para después? ¿Cómo le explico que una vez más debemos hacer lo que nos vemos "obligados" a hacer y no lo que queremos exactamente?» Respiro profundo, intento volver a concentrarme en lo que estaba trabajando, pero es difícil, simplemente la frustración me gana.

[...]

Ya son más de las cinco de la tarde cuando escucho el ruido de la puerta —¡amor! — grita y se la oye feliz. Escucho sus pasos por la escalera y rápidamente por el pasillo hasta que entra a la habitación con algunas bolsas en su mano y un sobre.

—Pero, que feliz te ves...— digo sonriente y ella suelta todo para besarme como una loca haciéndome reír a pesar del pésimo humor que tengo.

—Es que te tengo una sorpresa. — me dice cuando me suelta y me muestra el sobre.

—¿Ah sí? ¿Cuál? — pregunto sin poder dejar de mirarla y ella simplemente se sienta sobre mis piernas.

—Entradas en primera fila para el concierto de Michael Buble el viernes, sé que te encanta y a mi también. — me dice y sí, me encanta la idea.

—Me encanta. — admito —pero tenemos un problema. — termino de decir y se que me querrá matar, pero debo decírselo.

—Me llamo tu padre para decirme que Amanda Huu vio venir la demanda que se le acercaba y literalmente renuncio a todos los proyectos que gano usando nuestras propuestas y con eso saldrán a una nueva licitación y que me necesita allá para trabajar en las propuestas lo antes posible. — explico.

—¡¿Qué?! Pero...—

—Le dije que a más tardar estaríamos el viernes allá...— confieso.

—Pues lo siento, tendrá que ser el sábado porque ni tu ni yo nos vamos a perdernos ese concierto. — dice firme.

—¿No te molesta que debamos regresar a Orlando? — pregunto.

—Me molesta que nos perdamos el concierto, cosa que no dejare que suceda... en cuanto a regresar... pues ¿Qué otra opción nos queda? Trabajo es trabajo... por más que preferiría quedarme aquí contigo lejos de todos. — me dice haciéndome reír.

—Creí que querrías matarme. — admito.

—Vengo de estar casada con alguien que básicamente no me prestaba ni atención, tú al menos tienes en cuenta lo que quiero. — bromea y no puedo más que reírme con ella y comérmela a besos mientras que siento que cuando creo que ella ya no puede sorprenderme, allí va y me deja saber lo equivocado que estaba.

EL INVITADO DE LA BODA [TERMINADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora